Moody’s Investors Service cambió su perspectiva para empresas de telecomunicaciones de LatAm, de estable a positiva.
La promisoria modificación, que se dió a conocer a través de un comunicado de prensa, se debe a un mayor EBITDA impulsado por eficiencias, fusiones y adquisiciones y a la consolidación, además de “inversiones sólidas y estables que generan un flujo de efectivo libre positivo”, según detalló la firma estadounidense.
Si bien Moody’s prevé que la inflación y la competencia frenen los ingresos en 2022, también espera que el fuerte crecimiento en consumo de datos siga beneficiando a las compañías de telecomunicaciones de la región y que los ingresos vuelvan a crecer en 2023, a medida que los consumidores demanden redes de datos más rápidas y “la infraestructura existente esté lista para absorber una mayor demanda”.
Según Moody’s, en 2022 y 2023 los gastos de capital serán más estables para las empresas de telecomunicaciones de América Latina que en años anteriores y serán equivalentes a un 19,5% de los ingresos, por alrededor de US$ 14.700 millones anuales.
De esta forma, el índice de gastos de capital/ingresos para el período 2022-23 sigue siendo superior al promedio del período 2017-20 (17,3%), según informa la consultora.
Además, Moody’s estima que el monto absoluto de los gastos de capital será ligeramente inferior a las inversiones realizadas en 2019 (US$15.000 millones), antes de que comenzara la pandemia.
Ecos de la guerra
Debido a las nuevas presiones inflacionarias por el conflicto militar entre Rusia y Ucrania, que incluyen la posible interrupción en la cadena de suministro, Moody’s cree que existe la posibilidad de que la inflación y la competencia frenen el crecimiento de los ingresos de los operadores de telecomunicaciones de América Latina en 2022.
“Estos riesgos no forman parte de nuestro escenario base, pero persistirán a medida que continúe la crisis. Sin embargo, los fundamentos de largo plazo, incluyendo un mayor consumo de datos y tasas de penetración en la región, seguirán beneficiando al sector”, resume el estudio de la calificadora de riesgo.
La visión de una ejecutiva
Según Rosa Morales, assistant vicepresident de Moody’s Investors Service, los márgenes de EBITDA y EBITDA absoluto de las compañías de telecomunicaciones “aumentarán a medida que continúen capitalizando las eficiencias que obtuvieron en 2020 durante el confinamiento”.
Asimismo, señaló Morales, “a medida que entremos en 2023, algunas compañías también aprovecharán los beneficios de las fusiones y adquisiciones ejecutadas incluso antes de la pandemia, con un estímulo adicional gracias a la recuperación esperada, particularmente en las economías vinculadas al turismo”.
Por último, la ejecutiva destacó que “el modelo de minimización de activos”, cada vez más común en el sector de telecomunicaciones de América Latina, con empresas que venden torres y otro tipo de infraestructuras pasivas, “solo tiene implicaciones limitadas para la calidad crediticia de las compañías”.
Particularidades regionales
Moody’s advirtió que los límites en el poder adquisitivo de los clientes “moderarán la demanda de tecnología avanzada en la región”. La firma añade que “los riesgos económicos siguen siendo significativos con la incertidumbre electoral en Brasil y Colombia, las tensiones políticas en Chile y Perú y recesión continua en Argentina”.
Y agrega que la supervisión regulatoria ha hecho que los sectores de telecomunicaciones sean más competitivos en México, Chile y Colombia, elevando los precios y eliminando otras tensiones operativas para las empresas en esos mercados. “En la mayor parte de la región, sin embargo, vemos un riesgo limitado de cambios regulatorios abruptos”, alerta el informe.