La empresa, que forma parte de Moody’s Corporation, sostuvo que, de esta forma, “refuerza su posición como el grupo de agencias de clasificación de riesgo más grande de América Latina, con operaciones en 14 países”.
La calificación de Bolivia subió a Caa3 desde Ca con una perspectiva positiva, dijo Moody’s en un comunicado. Aún así, la calificación sigue estando muy por debajo del grado de inversión y en línea con la de sus pares, entre ellos Etiopía y Níger.
La empresa de calificación bajó a Stellantis un escalón, de Baa2 a Baa3, según un comunicado. Baa3 es el nivel más bajo que indica una calificación de grado de inversión.
La agencia advierte que los ataques impulsados por inteligencia artificial serán más sofisticados y difíciles de detectar. El ransomware, los robos de criptomonedas y la dependencia de la nube figuran entre los principales focos de riesgo.
La entidad mantiene la calificación C para los bonos soberanos de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y advierte que la acumulación de impagos persistirá sin una reestructuración integral.
S&P elevó la calificación destacando el sólido crecimiento, el compromiso de mantener bajos los déficits fiscales y la creciente credibilidad de la política monetaria del banco central.
El Oráculo de Omaha, Warren Buffett, tiene participaciones diversificadas en su portafolio, que van desde la tecnología, hasta los servicios financieros y el consumo masivo.
Moody’s dice que la inflación en la región sigue retrocediendo, pero se mantiene alta y, por lo general, se sitúa cerca de los extremos superiores de los rangos objetivo de los bancos centrales.