¿Cuánto depende Uruguay de China?: entre el peso comercial y la tensión geopolítica

Mientras empresarios y gobierno impulsan la apertura de más mercados, la carne bovina, el producto estrella de Uruguay, tiene un alto nivel de colocación en el gigante asiático

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Montevideo — “Si la única opción es vender esos productos por un buen precio a China o no venderlos, ¿qué haría? Yo vendo”, dijo el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou días atrás durante una entrevista con la BBC, al momento en que el periodista británico Stephen Sackur lo cuestionó sobre si no existe un riesgo en que un país de 3,5 millones de habitantes se vuelva “demasiado dependiente” de una potencia como China.

“Si puedo elegir, no pondría todas mis exportaciones en un solo país”, completó el jefe de Estado, al sostener que hoy no existen mercados alternativos para colocar esos productos uruguayos.

¿Qué tanto dependen las exportaciones uruguayas de China? ¿Cómo ha sido la evolución?

China es el primer socio comercial de Uruguay, y aparece en ese lugar cada vez más consolidado. Los números van en ascenso y la relevancia de la participación del gigante asiático se ve sobre todo en la carne, el principal producto que Uruguay exporta.

El TLC y los derechos humanos: carriles distintos

El gobierno uruguayo busca en este contexto avanzar en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, un asunto tiene varios puntos de tensión. La negociación tuvo reparos de Argentina y Brasil, sus socios del Mercosur. Por otro lado, el gobierno asiático no avanzó todo lo rápido que Uruguay esperaba en concretar el estudio de prefactibilidad. Pero, además, el movimiento también ocurre en un momento de tensión creciente entre China y Estados Unidos, y donde cada señal hacia Xi Jinping es sometida al escrutinio de las potencias de occidente.

En la entrevista con la BBC, Sackur también señaló a Lacalle Pou la cercanía con un régimen que viola los derechos humanos. “En la ONU, por ejemplo, tuvimos reuniones y obviamente no nos alineamos en el mismo lugar con China. Y saben lo que pensamos”, dijo el mandatario uruguayo al señalar que la política y el comercio iban por carriles distintos.

El presidente uruguayo manifestó en distintas ocasiones que considera “una falsa dicotomía” un posicionamiento más cerca de uno que de otro entre EE.UU. y China, aunque también fue reiterativo en remarcar que la administración de Joe Biden debería “mirar” más hacia Sudamérica. “Si corre atrás de China, no creo que sea la mejor manera de generar una relación más fluida”, dijo sobre Estados Unidos en junio de 2021 durante una entrevista con Atlas Network.

En tanto, a inicios de abril de este año, el diputado colorado Ope Pasquet, oficialista y presidente de la Cámara de Representantes, planteó “discutir” y “reconsiderar” si es conveniente para Uruguay avanzar en un acuerdo comercial con China, tras la invasión de Rusia a Ucrania. “Es evidente que, en este nuevo escenario internacional, un TLC entre Uruguay y China no significaría lo mismo que hubiese significado hace dos años. El mundo cambió y no para bien”, afirmó el 7 de abril en una carta al semanario Búsqueda en la que remarcó la “amistad sin límites” entre Moscú y Pekín.

En diálogo con Bloomberg Línea, el director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, Ignacio Bartesaghi, afirmó que en el actual contexto “nadie dice que no a un mercado que compra con tanta voracidad”. De todos modos señaló que se debe buscar el ingreso de nuevos productos al gigante asiático, y la apertura de otros destinos. En materia política, el analista consideró que “por supuesto” China tiene intereses, pero que del mismo modo Uruguay debe “explicar” con claridad su posicionamiento ante occidente.

Los números del intercambio

Uruguay tuvo en 2021 un año récord de colocaciones de bienes en el exterior por US$11.549 millones, de los cuales 3.277 (28%) fueron a China, según el informe anual de Uruguay XXI, el organismo encargado de la promoción del comercio exterior. Al tomar el total exportado a China de enero a diciembre durante el año anterior, el 45% fue carne bovina, el 13% celulosa y el 12% soja, señaló el documento oficial sobre el último año cerrado.

La tendencia marca que el 2022 se encamina a romper otra vez el valor máximo alcanzado, ya que ante los altos precios registrados se llevan exportados en el acumulado de los primeros cinco meses del año unos US$5.615 millones, un 40% más que el mismo período del año anterior. De esa cifra, unos US$1.234 millones (22%) fueron a China, según números procesados por Bloomberg Línea con base en los informes de Uruguay XXI.

Pero la incidencia del gigante asiático es sobre todo, y cada vez, más preponderante en el sector cárnico, el producto estrella de las exportaciones uruguayas.

Al tomar en cuenta solo las exportaciones de carne en 2021, según los datos del último anuario del Instituto Nacional de Carnes, el 60% fueron a China, el 12% a Estados Unidos, México y Canadá, y 11% a la Unión Europea. El nivel del año anterior en porcentaje fue similar al de 2019, el nivel pre pandemia, pero a su vez ha ido en aumento en el correr de los últimos años. En 2016, China representaba el 36% de las colocaciones de carne medidas en millones de dólares y en 2012 era el 9%.

En la soja la tendencia se revirtió en los últimos años, según los datos de Uruguay XXI. Mientras en 2019 China representaba el 79% de las colocaciones, en 2020 fue del 64% del total y el año pasado de 45%. El cambio se explica sobre todo por el crecimiento de Egipto, que pasó de recibir el 5% de la soja exportada en 2019 al 39% en 2021.

Uno de los puntos que también entra en el análisis de la coyuntura es si China sostendrá su nivel de demanda, en una coyuntura de menor crecimiento económico. El economista Aldo Lema abordó el 30 de mayo en una columna publicada en El País la relevancia del desempeño de China para la región y señaló que si bien no se espera una “desaceleración extendida”, tampoco ocurrirá “una recuperación exuberante”. “Más que el impacto de la invasión de Rusia a Ucrania, el mundo afectó negativamente a la región por el giro hacia condiciones financieras menos expansivas desde Estados Unidos, pero sobre todo por la desaceleración experimentada por la economía china”, explicó Lema.

“La atracción más importante”

Los productos cárnicos uruguayos acceden a China sin cuotas y tienen aranceles relativamente bajos en comparación a las barreras de otros mercados, en el orden del 12% para la mayoría de sus productos. De todos modos, la cadena de carne bovina y ovina registró en 2021 un pago récord de US$337 millones por aranceles y el 55% de ese dinero en el gigante asiático, según datos de Inac.

Si bien destacó los precios actuales y el nivel de colocaciones, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Gonzalo Valdés, señaló “ciertos riesgos” que conlleva colocar la mayoría de los productos cárnicos en un solo destino, según dijo el 26 de mayo en un almuerzo ante empresarios. Asimismo señaló que se debe trabajar en la reducción arancelaria ya que competidores directos como Australia están en un proceso de desgravación.

La dependencia de Uruguay de China también fue analizada el 20 de mayo por tres altos ejecutivos de frigoríficos uruguayos durante la conferencia La industria responde realizada en el predio de la Rural del Prado.

Marcelo Secco (Marfrig Uruguay), Alberto González (Las Piedras) y Daneil de Mattos (BPU-NH Foods) manifestaron confianza en que China continuará como el gran eje de las exportaciones uruguayas de carne bovina, aunque reconocieron la necesidad de diversificar en más mercados, para lo que señalaron otros países del sudeste asiático.

“Sin dudas va a seguir siendo la atracción más importante para Uruguay. Tenemos que mirar otros mercados en Asia, sin dudas tenemos que hacerlo, y tratar de diversificar esa canasta de mercados. Sin dudas es posible. Hay otros mercados con bajo arancel o incluso algunos con arancel cero en el sudeste asiático”, dijo De Mattos durante una actividad organizada por la Asociación Rural del Uruguay, el diario El País y radio Carve.

Secco dijo que China “es un mercado que vino para quedarse”, aunque advirtió que en la actualidad puede procesar ajustes de precios. Y González fue optimista con que los niveles de consumo se mantengan.

Tanto Secco como De Mattos dijeron que la irrupción de la pandemia impidió a las empresas conocer de primera mano los últimos cambios en el consumo chino, por la imposibilidad de viajar y “caminar” ese mercado, pero apostaron en que podrán avanzar con esa tarea en el corto plazo.

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