Cómo el Barcelona cambió sus finanzas para llevar a cabo improbables compras

A continuación, un análisis de cómo el Barcelona está tratando de rescatar sus atribuladas finanzas, y si ahora son viables

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Bloomberg — El colapso financiero del Barcelona es una de las mayores historias de caídas del fútbol europeo. No obstante, el club que Lionel Messi debió dejar por el estado de su presupuesto está ahora comprando algunos de los jugadores más codiciados.

Barcelona ha gastado por ahora unos 153 millones de euros (US$156 millones) en el mercado de pases del verano boreal. Ha incorporado a jugadores como el brasileño Raphinha, el delantero polaco Robert Lewandowski y el defensor francés Jules Koundé. Esto lo está haciendo un club cargado de deudas, que pierde dinero y con un valor neto negativo según las últimas cuentas disponibles.

El rebote de un club de pasó de ser un caso de éxito a un ejemplo de la insostenibilidad del modelo económico del deporte, ha generado sospechas entre sus competidores. Barcelona fue el único equipo al que las autoridades de La Liga dijeron que debía gastar menos dinero en el salario de los fichajes del que liberaba con sus ventas.

A continuación, un análisis de cómo el Barcelona está tratando de rescatar sus atribuladas finanzas, y si ahora son viables.

¿Cuál era la situación?

La pandemia y un aumento incontrolado de los costos durante tres años dejaron al club catalán tambaleándose. Declaró deudas y pasivos futuros de 1.350 millones de euros, y tuvo un valor neto negativo de 451 millones de euros en la temporada 2020-21. Además, registró unas pérdidas de 481 millones de euros y aplicó un recorte de 155 millones de euros en las nóminas del primer equipo el pasado verano.

Eso significaba que el Barcelona sólo podía fichar nuevos jugadores recortando la masa salarial de la plantilla actual, aumentando los ingresos o reduciendo los gastos.

¿Qué hizo la dirección del club?

Tras el cambio de directiva en marzo del año pasado, el club empezó a tomar medidas más drásticas, dando salida a jugadores y buscando fuentes de ingresos adicionales. Se espera que el club registre un beneficio de unos 100 millones de euros para la temporada 2021-22, según personas familiarizadas con el asunto. Pidieron no ser identificados ya que la información no es pública.

Una asamblea extraordinaria de socios del Barcelona, dueños del club, aprobó en junio la activación de lo que el presidente Joan Laporta llamó las “palancas económicas” que el club necesita para salir más del agujero financiero.

¿Qué pasa con los ingresos por retransmisión?

El año pasado, el club se negó a participar en un acuerdo entre CVC Capital Partners y LaLiga para comprar una participación en una entidad que controlara los ingresos de las retransmisiones de la primera liga española durante 50 años. En su lugar, el club se lanzó en solitario y aceptó un acuerdo de 25 años con otra compañía financiera que no dictaba cuánto podía gastar en jugadores, en el reembolso de la deuda o en inversiones.

La empresa de inversiones Sixth Street Partners, con sede en San Francisco, compró este verano el 25% de los derechos audiovisuales de LaLiga del Barcelona, en una operación que supondrá para el club una ganancia de 667 millones de euros. Para que el acuerdo se lleve a cabo, el Barcelona tuvo que devolver 125 millones de euros a los tenedores de bonos para compensarles, dijeron las personas familiarizadas. El club había vendido 595 millones de euros en bonos a través de una colocación privada organizada por Goldman Sachs (GS) el año pasado.

Sin embargo, ese aumento puntual significa que el club dejará de percibir 41 millones de euros por temporada por los derechos de retransmisión. El Barcelona se las ha arreglado para compensar eso a través de otras ventas y acuerdos comerciales, dijo una de las personas familiarizadas con el club.

¿Cuáles son algunos de esos acuerdos?

El club anunció el 1 de agosto la venta de una participación del 24,5% en sus poco rentables Barcelona Studios, un centro de contenidos con capacidad para crear servicios de streaming, a la plataforma de criptomonedas Socios.com por US$100 millones. La dirección tiene previsto vender otra participación del mismo tamaño lo antes posible.

También hay planes para vender hasta el 49,9% de Barça Licensing & Merchandising en una etapa posterior. El club pretende recaudar más de 400 millones de euros, dijo una de las personas.

En cuanto al patrocinio, el Barcelona firmó en marzo un acuerdo a largo plazo con Spotify Technology SA (SPOT) para dar a su estadio el nombre del gigante de la música en streaming. El logotipo de la compañía también aparecerá en las camisetas de los jugadores durante las próximas cuatro temporadas. Los términos del acuerdo no fueron revelados. El diario barcelonés La Vanguardia informó de que el acuerdo ascendía a 280 millones de euros, uno de los acuerdos de patrocinio más caros del mundo.

“Se podría argumentar que el Barça está apostando por ganancias a corto plazo a expensas del crecimiento financiero a largo plazo”, dijo Achille de Rauglaudre, director de inversiones de Rebel 54, una empresa con sede en Londres que invierte en deportes y tecnología. “Pero tratar de ver el vaso medio lleno, aportando recursos financieros inmediatos, aunque eso signifique hipotecar los futuros ingresos por derechos audiovisuales, podría ser la forma de iniciar un nuevo ciclo virtuoso en el aspecto deportivo, reuniendo un equipo altamente competitivo.”

Entonces, ¿tiene dinero para gastar?

Sí, siempre y cuando venda también para poder reducir su masa salarial. El Barcelona tiene un límite de gasto en la plantilla de jugadores por debajo de cero. El club sólo puede gastar el 25% de lo que se ahorra con el traspaso de un jugador de su actual masa salarial, según las reglas del fair play financiero de LaLiga.

En la última temporada, el centrocampista brasileño Philippe Coutinho, cuyo salario era uno de los más altos del equipo, fue vendido al Aston Villa inglés, mientras que el contrato de su compatriota Dani Alves expiró. El equipo también busca reducir el salario de su estrella holandesa Frenkie de Jong, o venderlo.

En cuanto a sus fichajes, entre los que también se encuentran el centrocampista marfileño Franck Kessie y el central danés Andreas Christensen, que se incorporan como agentes libres, el club barcelonista tiene hasta el 1 de septiembre para demostrar a LaLiga que sus finanzas se ajustan a la normativa para poder inscribir a sus nuevos talentos.

¿Y su estadio?

Los socios también apoyaron la recaudación de hasta 1.500 millones de euros para renovar y ampliar las instalaciones del emblemático estadio Camp Nou, cuya capacidad de casi 100.000 espectadores lo convierte en el mayor recinto futbolístico de Europa.

El plan incluye la renovación del estadio y de otro recinto utilizado para otros deportes como el baloncesto. Ambas instalaciones se encuentran en un estado precario, lo que obliga al club a financiar reparaciones periódicas y a pagar multas por no cumplir los requisitos de las competiciones europeas.

El club espera generar 200 millones de euros anuales de ingresos adicionales tras la remodelación, y prevé una financiación de 35 años para el plan. En la temporada 2023-24, el equipo tendrá que jugar en el Estadi Olimpic Lluis Companys, que acogió los Juegos Olímpicos de 1992 y tiene capacidad para unas 60.000 personas.

¿Es sostenible todo esto?

El plan sólo será rentable si el equipo tiene un buen rendimiento sobre el terreno de juego y sigue clasificándose para la Liga de Campeones, el principal torneo europeo, según Dan Plumley, economista deportivo de la Universidad Sheffield Hallam. Eso supondría hasta 100 millones de euros anuales. La eliminación del equipo en la fase de grupos de la competición la temporada pasada fue su peor resultado desde 2000-01.

El Barcelona está aprovechando el mercado “vendiendo ingresos a largo plazo para generar efectivo a corto plazo”, dijo Plumley. Lo describió como “una estrategia bastante arriesgada”. Aunque los directivos del Barcelona lo reconocen, sostienen que el club tiene que asegurarse de tener una plantilla de primera.