Bloomberg — Este viernes, la junta del Banco de la República colombiana definirá no solo las tasas de interés, sino que se hablará sobre el peso colombiano (COP), después de que este mes el peso se haya depreciado históricamente frente a la fortaleza del dólar, que lo llevó a rozar los 5.000 pesos.
Por lo menos así se lo pidió al Emisor el mismo ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo. La idea es discutir sobre los futuros de divisas en su reunión de política monetaria de esta semana, luego de que el peso tocara un mínimo histórico el lunes.
“Hay un tema que le he pedido al banco que discutamos el viernes, que es el tema de los mercados de futuros y qué tan líquidos o no están”, dijo Ocampo a la prensa en Bogotá el martes.
En respuesta a las preguntas escritas, Ocampo dijo que se había estado refiriendo al mercado de futuros de divisas cuando hizo las declaraciones.
La moneda subía un 0,9% a 4.838,50 por dólar temprano el jueves. El peso avanzaba por tercer día consecutivo después de cerrar al comienzo de la semana en 4.990, el nivel más bajo que haya registrado. Su caída del 4,7% este mes representa el peor desempeño entre los principales pares de mercados emergentes después del peso argentino.
La liquidación de la moneda colombiana este mes la acercó al nivel psicológico de 5.000 pesos por dólar el lunes, en medio de la incertidumbre de los inversionistas sobre las políticas del Gobierno del presidente Gustavo Petro. Ocampo dijo a la prensa que los “especuladores” habían llevado el tipo de cambio “mucho más allá de lo razonable”, y que ocurría algo similar en el mercado local de bonos en pesos. Los mercados a veces sobrerreaccionan, señaló.
Al mismo tiempo, Ocampo reiteró su escepticismo sobre la intervención cambiaria en el mercado spot.
“El análisis que hemos hecho y que yo comparto es que, por ejemplo, la intervención chilena, que fue masiva, no tuvo más efectos que dejar flotar la tasa que el régimen colombiano”, sostuvo.
Luego de que el peso y los bonos locales redujeran pérdidas el miércoles, Ocampo dijo que celebra que los mercados “se están volviendo razonables otra vez”, ya que entendieron el mensaje de que el Gobierno va a “garantizar la estabilidad macroeconómica”.
El banco central implementó medidas monetarias en 2020 al comienzo de la pandemia, ya que quería evitar que la liquidez se agotara, a través de forwards de cobertura cambiaria (NDF, por sus siglas en inglés) y swaps de divisas. La última vez que vendió dólares a través de NDF fue en febrero del año pasado.
Colombia tiene alrededor de US$56.000 millones en reservas de divisas, así como una línea de crédito flexible de US$9.800 millones con el Fondo Monetario Internacional.
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