Leonardo Villar señaló que el avance de la moneda está poniendo a los exportadores en una “enorme desventaja” y encareciendo los costos laborales medidos en dólares.
La fuerte apreciación del peso está haciendo parte del trabajo del Banco de la República. ING cree que el próximo movimiento de las tasas será a la baja, aunque no espera un recorte inmediato.
La caída del dólar vuelve a abrir espacio para las divisas de América Latina, donde las altas tasas de interés y los flujos de carry trade amplifican el movimiento.
Colombia aparece como el país mejor posicionado para futuros recortes de tasas, mientras la inflación limita a Brasil; y México y Chile enfrentan riesgos de alzas en los próximos 18 meses.
La rentabilidad del peso se acerca al 20% en 2026, lo que la convierte en la moneda con mejor rendimiento del mundo, ya que los inversores se endeudan en monedas de bajo rendimiento para comprar activos con mayor rentabilidad.
La debilidad global del billete verde respondió al alivio temporal en las tensiones de Medio Oriente, a un crecimiento del PIB de Estados Unidos más débil de lo esperado y a una inflación PCE que se moderó en junio.
El Banco de la República también anunció el viernes que pondría en marcha un programa de acumulación de reservas, cuya primera subasta está prevista para esta semana.
La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.
Los inversionistas institucionales mantienen una visión favorable sobre petróleo, gas, minería y construcción, mientras advierten riesgos por inflación, endeudamiento y política fiscal.
Los bancos de inversión prevén que el dólar vuelva a ganar protagonismo en la región, aunque el desempeño de cada moneda dependerá de variables locales como la política fiscal, las elecciones y el comportamiento de las materias primas.
El banco alemán considera que los mercados deberán diferenciar cada vez más entre las economías de la región, en un contexto marcado por cambios políticos, riesgos fiscales y estrategias monetarias divergentes.
El banco cree que el dólar recuperó atractivo por la resiliencia de la economía estadounidense y la incertidumbre geopolítica, un cambio que modifica las perspectivas para monedas regionales.
El banco identifica oportunidades diferenciadas en Brasil, México y Colombia ante la mejora del contexto macroeconómico, aunque advierte riesgos por la Fed y la incertidumbre política.
Analistas indican que un nivel por debajo de los COP$3.300 dependerá de los mensajes que envíe el gobierno De la Espriella y de un cambio en el entorno global, sin que ambos tengan efectos inmediatos necesariamente.
Las monedas de América Latina han resistido la fortaleza del dólar, pero Citi identifica las variables que definirán su comportamiento en los próximos meses.