Bloomberg Línea — El dólar en Colombia ha profundizado su tendencia bajista desde que Abelardo De la Espriella derrotó a Iván Cepeda en la urnas y se convirtió en el nuevo presidente de Colombia. ¿Llegará a los COP$3.000?
“Para que se cotice por debajo de los COP$3.400 se requiere una confirmación de las expectativas económicas que hay con el nuevo gobierno, lo que tomará tiempo”, explicó a Bloomberg Línea Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria.
También explicó que el dólar ya ha descontado las posibles expectativas económicas positivas y que hay que esperar los mensajes que envíe y las decisiones que tome el nuevo gobierno colombiano.
Lo anterior, además de un cambio en el entorno global que haría mover el tipo de cambio, dado que el dólar ha estado también subiendo a nivel mundial.
Campos especificó que ya el dólar se ha movido suficiente y que actualmente Colombia tiene la moneda más fuerte del mundo, llevándole 5% a la segunda más fuerte, que es el real brasilero.
“Estamos ya liderando por COP$200, COP$300 al resto de monedas en el mundo. Eso es un nivel de estabilización importante”, agregó.
En 2027 dólar a COP$3.000
A medida que más información llegue al mercado, es más probable que el dólar en Colombia siga bajando y se acerque a los COP$3.000, lo que podría materializarse en 2027.
Sin embargo, también se debe recuperar, dijo Campos, el apetito por Latinoamérica, que se ha estado perdiendo los últimos los últimos meses.
Se requiere además que pase la incertidumbre de las elecciones presidenciales de Brasil, agendadas para el próximo 4 de octubre, y que termine en proceso del choque inflacionario global para saber de cuánto fue el daño y si hubo efectos nocivos en el consumo.
A favor de la tendencia bajista del dólar en Colombia están las decisiones de política monetaria del Banco de la República, que en su reunión de junio apuntaron a una tasa de 12%, con una subida de 75 puntos básicos.
Dicho aumento fue respaldado por cuatro codirectores de la Junta, otros dos votaron por bajarla en 50 puntos básicos y el otro prefirió dejarlas estables en 11,25%.
Para la decisión se tuvo en cuenta que en línea con los pronósticos del equipo técnico, los indicadores de inflación han mantenido una tendencia ascendente, con la inflación total ubicándose en 5,8% en mayo, mientras la inflación básica (sin alimentos ni regulados) lo hizo en 6,0%, alejándose de la meta establecida por el Emisor.
Por otro lado, la Junta destacó que durante 2026 las expectativas de inflación han tenido un comportamiento volátil. Hasta el mes de mayo tanto las expectativas de inflación obtenidas de las encuestas como las implícitas en el mercado de deuda pública presentaron incrementos a todos los plazos.
Para junio estas últimas se revirtieron parcialmente. A pesar de ello, las diferentes medidas de expectativas de inflación continúan significativamente por encima del 3% a todos los plazos.
“Para mí estos niveles son estirados en el corto plazo. Apostaría a la estabilidad del dólar, rebotes, y más bien para para el próximo año sí podemos llegar a los COP$3.000″, concluyó Campos.













