Mala licitación: Gobierno argentino no consigue que le presten y se encienden alarmas

En el mercado se percibe preocupación, ya que Sergio Massa obtiene menos endeudamiento neto para financiar el déficit. La última subasta arrojó un extra casi nulo

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Buenos Aires — El Gobierno argentino volvió a tener una licitación de deuda en pesos muy ajustada, y en el mercado crece la preocupación respecto de cómo piensan hacer las autoridades para afrontar el déficit sin acudir a la emisión. En esta ocasión Tesoro colocó este viernes deuda por unos $165.866 millones, cuando vencían unos $164.233 millones. Es decir, obtuvo apenas un 101% de endeudamiento neto. Poco para lo que se necesita, dado que los privados cada vez tienen menos interés en prestarle al Gobierno.

En lo que va del mes, el Tesoro lleva un endeudamiento neto de $33.500 millones, es decir, de un 117%.

Si bien desde el Ministerio de Economía destacaron que hubo una alta participación de privados, omitieron explicar que se trata de público cautivo y preacordado, que aún así no fue suficiente. “El 73,6% del financiamiento obtenido provino del nuevo bono BADLAR a 2027 (TB27P), diseñado para que los bancos integren encajes”, explicó un informe del broker Facimex Valores. Este título aportó $122.156 millones.

El financiamiento obtenido por esta vía fue bastante acotado, teniendo en cuenta que vencían $120.000 millones correspondientes al cupón del TY27P (también integrado por los bancos) y en la previa estimábamos que los bancos tenían espacio para integrar encajes con este instrumento por hasta $176.000 millones”, añade el documento de Facimex.

Una importante fuente de mercado destacó que al Gobierno no le alcanzó con haber apalabrado y llamado a los bancos para lograr un préstamo algo más generoso.

Por otro lado, si se excluye este bono a 2027, hecho a medida para los bancos, la deuda emitida en la última licitación tuvo un plazo promedio ponderado de apenas 63 días. Es decir, al Tesoro cada vez le prestan menos y a menor plazo.

Se complica el panorama de la deuda en pesos

Según destaca un informe del ALyC Portolio Personal Inversiones (PPI), “al Tesoro no le alcanza con refinanciar los pagos, sino que debe buscar financiamiento adicional para cerrar el programa financiero de 2022, en un momento de gran debilidad del mercado local”.

El documento de PPI sentencia: “Esta licitación complica el panorama”.

Asimismo, desde Aurum Valores sentenciaron que “fue pobre la licitación del Tesoro” ya que “apenas consiguió rollear lo que vencía”, siendo que la mayor parte de los vencimientos que debía renovar era demanda relativamente cautiva (bancos con el Bonte 2027 y fondos comunes de inversión con la Lelite).

¿Más presión alcista para el dólar?

¿Por qué es tan importante mejorar la puntería? Porque el ministro de Economía, Sergio Massa, se comprometió a no pedirle más asistencia directa al Banco Central (BCRA). Y si bien la autoridad monetaria sigue emitiendo dinero para comprar los bonos en el mercado secundario, seguir utilizando la “maquinita” puede ser peligroso en materia de precios y brecha cambiaria, ya que todo ese excedente monetario puede presionar al dólar.

Un informe reciente de la Consultora 1816 subrayaba: “El límite para emitir pesos no lo pondrá ni la Carta Orgánica ni el acuerdo con el FMI, porque hay manera de imprimir sin incumplir esas cosas. El límite será siempre la brecha: creemos que el Gobierno solo evaluará reperfilar si antes fracasa la estrategia de imprimir pesos para cubrir la falta de roll over”.

La próxima licitación, aún más desafiante

El lunes 28 de noviembre será la próxima licitación, en la que el Tesoro debe enfrentar $258.480 millones en vencimientos (el 50,4% se explica por el remanente del dólar linked T2V2).

“En esta oportunidad, prácticamente la totalidad de los pagos se encuentra en manos del sector privado”, resalta PPI.

Cabe señalar que el sector público (es decir, el BCRA, los bancos estatales y el Fondo de Garantía y Sustentabilidad de ANSES) canjeó la gran mayoría de los vencimientos que tenía con el Tesoro para el último bimestre en una operación de conversión reciente. Los privados, prácticamente no participaron.