Colombia

Salario mínimo en Colombia: una discusión retadora ante el alza de los alimentos

Aunque se recomienda que no suba por encima de la inflación más productividad, resulta difícil explicar que no lo hará cuando alimentos básicos se triplicaron de precio

Bloomberg Línea
Por Daniel Guerrero
02 de diciembre, 2022 | 01:00 AM

Bogotá — La discusión del incremento salarial para el 2023 en Colombia ya inició y promete ser muy polémica pues la inflación está rompiendo máximos mes tras mes haciendo insuficiente la paga de los asalariados.

El 2022 se ha caracterizado por una trepada sin precedentes de los precios de los alimentos. Hasta octubre el grupo tuvo una inflación mayor al 22%, más del doble de lo que subió el salario mínimo entre 2021 y este año.

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Y esa precisamente podría ser una explicación a la inflación actual. Mucho han repetido los economistas que no es prudente subir el salario mínimo muy por encima de la inflación más la productividad, es decir, para este año debió aumentar un 6%, pero lo hizo al 10%.

Repetir en 2022 esa ecuación podría significar que en 2023 los precios no encuentren su techo, como lo espera el staff técnico del Banco de la República, y que sigan de largo alejándose de la meta del 3% que tiene establecida la Junta Directiva del Emisor colombiano.

Los precios han aumentado hasta ahora 12,22%, y el próximo lunes el Dane revelará hasta cuánto aumentó en noviembre. Esa será la base con la que se sentarán a negociar las centrales obreras, los empresarios y los voceros del Gobierno Nacional.

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Ya está claro que la productividad base para la negociación será del 1,24% es decir, esto más la inflación, tendrá que ser el mínimo que se decrete como aumento.

Así vienen los alimentos

De acuerdo con el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario en Cali el precio del pepino cohombro subió 61% por la disminución de la oferta del producto que ingresó desde Pradera (Valle del Cauca), comercializándose el kilogramo a $1.569.

En Medellín (Central Mayorista de Antioquia), la cotización aumentó 40% con un precio por kilo de $1.438, debido al menor ingreso de hortalizas y verduras provenientes de municipios como Salgar y Dabeiba (Antioquia) y Ocaña (Norte de Santander).

Así mismo, en Bogotá, (Corabastos) el precio incrementó 23%, ofreciéndose el kilogramo a $1.850 por una menor oferta del alimento originario de Fusagasugá (Cundinamarca).

También en la central mayorista de Cali aumentó la cotización de la zanahoria 35%, comercializándose el kilo a $800, debido a la baja oferta del producto procedente de algunas zonas de cultivos en Ipiales (Nariño).

De la misma manera, en Pasto (El Potrerillo), se registró un incremento en el precio del 28%, donde el kilogramo se comercializó a $510, debido al menor volumen de carga procedente de Túquerres (Nariño).

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En otras zonas como Pereira el precio de la guayaba bajó 17% por el aumento de la oferta del producto que ingresó desde La Unión (Valle del Cauca), comercializándose el kilogramo a $1.967. En Armenia (Mercar), la cotización disminuyó 12% y el kilo se ofreció a $1.933, debido al mayor ingreso de la fruta proveniente de La Unión (Valle del Cauca).

Así mismo, en Cali (Cavasa) el precio bajó 10%, ofreciéndose el kilogramo a $1.883, por una mayor oferta del alimento originario de La Unión (Valle del Cauca).

De los productos básicos, se observa que en Cali el precio de la papa negra subió 16% por la disminución de la producción de este alimento que ingresó desde Ipiales (Nariño), comercializándose el kilogramo a $ 2.363. De igual forma, en Medellín (CMA), la cotización aumentó 11% y el kilogramo se ofreció a $ 3.100, causado por la mayor demanda del producto proveniente del sur de Nariño.

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Por su parte, en Pasto (El Potrerillo), aumentó la cotización de la papa criolla en un 31% ofreciéndose el kilogramo a $1.900, debido a la finalización de los ciclos de producción en Pasto (Nariño). De la misma manera, en Cali (Cavasa), se registró un incremento en el precio del tubérculo de 27%, donde el kilogramo se comercializó a $ 2.850, debido al menor volumen de carga procedente de Ipiales (Nariño).

Por su parte, el precio en Manizales (Centro Galerías), subió 12% con un precio por kilogramo de $ 2.396, porque ingresó menos carga proveniente de La Sabana de Bogotá. En contraste, en Ibagué (Plaza La 21), el precio cayó 14%, debido a los altos niveles de recolección del producto que ingresó desde Cajamarca y Roncesvalles (Tolima). Allí el kilogramo se ofertó a $ 2.118.

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