De Uruguay a Nicaragua: índice de The Economist revela los países más y menos democráticos de Latam

Más de la mitad de los países de la región mejoran, encabezados por las primeras elecciones “libres y justas” de Bolivia en casi dos décadas, de acuerdo con el estudio que evaluó 167 países y territorios.

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Bloomberg Línea — El Índice de Democracia 2025 de la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU) señala que el mundo ha frenado ocho años consecutivos de deterioro democrático.

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Casi el 75% de los 167 países y territorios evaluados mejoraron o mantuvieron su puntuación, con un promedio global que pasó de 5,17 a 5,19 puntos.

Los regímenes autoritarios siguen siendo el grupo más extendido en términos de población, concentrando el 39,2% del total mundial y 61 países.

En 2025, Angola fue el único país que ingresó a esta categoría, que se caracteriza por fuertes restricciones a las libertades civiles y la participación política.

En segundo lugar se ubican las democracias defectuosas, con 48 países y el 38,4% de la población mundial. Esta categoría refleja sistemas democráticos con debilidades estructurales, donde las libertades y la calidad institucional pueden fluctuar.

Los regímenes híbridos representan el 15,7% de la población mundial y agrupan a 32 países, mientras que las democracias plenas son las menos numerosas, con 26 países y apenas el 6,6% de la población global.

En el “top” mundial, los países nórdicos (Noruega, Dinamarca, Islandia, Finlandia y Suecia), junto a Nueva Zelanda, lideran las “democracias plenas”.

Top 10 en general
País
Noruega
Nueva Zelanda
Dinamarca
Islandia
Finlandia
Suecia
Irlanda
Suiza
Canadá
Luxemburgo
Fuente: EIU.

Estados Unidos cayó seis puestos (del 28 al 34) y se hundió aún más en la categoría de “democracia defectuosa”, donde se encuentra desde 2016.

Según el informe, las políticas de la administración de Donald Trump tras su toma de posesión en enero de 2025 han desafiado las normas democráticas y mermado las libertades civiles, bajando su puntuación de 7,85 a 7,65.

La caída de EE.UU. se contrarrestó por el ascenso de Canadá, que escaló al puesto 9, lo que permitió que el promedio de Norteamérica subiera de 8,27 a 8,37 puntos.

La democracia en Latam

Tras nueve años consecutivos de retroceso, 13 de los 24 países de América Latina y el Caribe analizados experimentaron mejoras en sus puntuaciones.

Ver más: Democracia y economía, temas clave para votantes descontentos en EE.UU.

El promedio regional subió de 5,61 a 5,71 y obtuvo puntuaciones superiores a la media en cuatro de los cinco subpilares, concretamente en el proceso electoral y el pluralismo, la participación política, las libertades civiles y el funcionamiento del gobierno.

Entre los cambios más destacables se encuentran las elecciones “libres y justas” en Bolivia, tras casi 19 años de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), de extrema izquierda, y la transición pacífica al gobierno del centrista Rodrigo Paz.

Otros países que destacaron en la mejora regional fueron Argentina y Paraguay, donde este último logró escalar de “régimen híbrido” a “democracia defectuosa”.

PaísRanking globalPuntaje en el Índice
Uruguay128,92
Costa Rica198,29
Chile277,97
Trinidad y Tobago427,09
Panamá437.04
Argentina496,89
Brasil506,76
República Dominicana516,75
Jamaica526,74
Guayana716,09
Colombia736,04
Paraguay736,04
Perú765,88
México815,40
Bolivia835,38
Ecuador865,20
Honduras924,87
Guatemala944,65
El Salvador964,57
Haití1252,81
Cuba1352,58
Venezuela1432,13
Nicaragua1501,97

El informe también marca claroscuros en la región. Colombia registró la caída más pronunciada de su puntaje en 2025, golpeada por el aumento de la violencia política.

El asesinato del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, dentro de un año en el que 26 políticos fueron asesinados y otros 35 sufrieron atentados, deterioró la percepción de las libertades civiles y el control civil sobre las fuerzas de seguridad.

El dato más alarmante para la región lo aporta Nicaragua, que se posicionó como el país con el mayor deterioro democrático del mundo en los últimos 14 años (2011-2025), superando a naciones bajo dictaduras militares como Malí o Afganistán.

Con un puntaje de apenas 1,97, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ocupa el puesto 150 de 167 y está clasificado como “régimen autoritario”.

Incertidumbre en 2026

El informe señala que el panorama para la democracia de Latam es incierto en 2026 y estará parcialmente condicionado por la administración estadounidense, que persigue una política exterior agresiva para establecer su dominio hemisférico.

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El año comenzó con la captura del líder venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos. Bajo una intensa presión estadounidense, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha iniciado un proceso de deshielo político, que incluye la liberación gradual de presos políticos y una mayor tolerancia a la disidencia.

La administración Trump afirma que el objetivo final de su intervención en Venezuela son elecciones libres y justas, que se celebrarían tras la estabilización económica.

El reporte señala que una transición en este sentido podría sacar a Venezuela de la categoría de régimen autoritario. Sin embargo, advirtió, “este proceso conlleva riesgos significativos, ya que aún no se han fijado fechas para las elecciones y las instituciones venezolanas se han politizado y degradado tras años de gobierno autoritario”.

Otro objetivo de EE.UU. en su estrategia de cambio de régimen en la región es Cuba. A finales de enero, el gobierno de Trump impuso un embargo petrolero con el objetivo de generar una crisis económica y social que impulsara cambios políticos y económicos.

“Aún es pronto, pero la plena democratización de Cuba parece improbable”, dice el Índice. Sin embargo, podría darse una mayor apertura política en medio de negociaciones entre Washington y La Habana.

No obstante, la disposición a dialogar no excluye el uso de la fuerza para imponer su voluntad. Si se produjera una apertura, la situación del país podría mejorar.

En paralelo, también habrá elecciones en algunos de los países más poblados de la región, como Perú, Colombia y Brasil. En Colombia, la atención estará puesta en la seguridad durante la jornada electoral. Según el Ministerio de Educación, 81 municipios presentan alto riesgo de violencia o fraude, un aumento del 65% frente a 2022.

En Perú, se anticipa que el próximo gobierno podría adoptar políticas de seguridad similares a las implementadas en El Salvador por Nayib Bukele.

Finalmente, las elecciones generales de Brasil serán muy reñidas. La polarización política podría provocar acusaciones de fraude y violencia política, como ocurrió durante las elecciones presidenciales de 2022, de acuerdo con el informe.