Una prueba de sangre en el dedo podría ofrecer una forma más fácil de detectar el Alzheimer

Un nuevo estudio publicado en Nature Medicine demuestra que una prueba de sangre seca por punción digital puede detectar biomarcadores del Alzheimer con buena precisión.

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Bloomberg — Según un nuevo estudio, una prueba de sangre mediante punción digital que puede enviarse por correo a un laboratorio podría ofrecer una forma sencilla de detectar los cambios cerebrales relacionados con la enfermedad de Alzheimer.

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Los investigadores analizaron si pequeñas muestras de sangre secadas en tarjetas de papel, similares a las que se utilizan en la prueba de punción del talón en recién nacidos para detectar enfermedades hereditarias raras pero graves, podían medir de forma fiable los biomarcadores relacionados con esta enfermedad que afecta la memoria. Este método evita el uso de agujas, centrífugas y transporte refrigerado, factores que complican las pruebas actuales y limitan su uso fuera de las clínicas especializadas.

El hallazgo clave, publicado el lunes en la revista Nature Medicine, fue que los niveles de tau-217 fosforilada, un importante marcador sanguíneo de la enfermedad de Alzheimer, mostraron una estrecha correlación entre las muestras secas y los análisis de sangre convencionales. Los niveles más altos del marcador se relacionaron con una peor cognición y con cambios relacionados con el Alzheimer observados en el líquido cefalorraquídeo.

Las pruebas con muestras secas fueron menos precisas que las de sangre tradicional, pero aun así mostraron una buena capacidad para distinguir a las personas con enfermedad relacionada con el Alzheimer.

El análisis de sangre seca ofrece una forma viable y escalable de detectar los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer en investigaciones y estudios poblacionales, escribieron los autores. Aun así, advirtieron que el método mínimamente invasivo aún no es lo suficientemente preciso como para su uso en la atención rutinaria de los pacientes.

La enfermedad de Alzheimer afecta a decenas de millones de personas en todo el mundo, y se espera que esta cifra aumente considerablemente con el envejecimiento de la población. El diagnóstico sigue siendo costoso y desigual, y a menudo se basa en escáneres cerebrales o punciones lumbares, que son invasivas y costosas.

Aunque se han comercializado nuevos medicamentos que atacan la biología subyacente del Alzheimer, sus beneficios son modestos y funcionan mejor cuando la enfermedad se detecta a tiempo. Unas pruebas más económicas y sencillas podrían ayudar a identificar a los pacientes con mayor rapidez, ampliar el acceso a ensayos clínicos y comprender mejor la amplia distribución de los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer en la población.

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El estudio realizó un seguimiento de 337 personas en siete centros europeos, incluyendo individuos con cognición normal, deterioro cognitivo leve y Alzheimer. Los participantes proporcionaron muestras de sangre estándar extraídas de una vena y sangre capilar extraída por punción digital y secada en tarjetas. En un subgrupo, también se dispuso de muestras de líquido cefalorraquídeo para su comparación.

Los investigadores también demostraron que otros dos marcadores, la proteína ácida fibrilar glial, que refleja la inflamación cerebral, y la luz de neurofilamento, un marcador de daño nervioso, podían medirse de forma fiable a partir de sangre seca, lo que indica posibles usos más allá del Alzheimer en afecciones como la esclerosis múltiple y la esclerosis lateral amiotrófica.

Es importante destacar que el equipo encontró escasas diferencias entre las muestras recogidas por personal capacitado y las recogidas por los propios participantes, lo que sugiere que el método podría funcionar fuera del ámbito clínico. Esto podría facilitar los estudios a gran escala y a distancia, incluso en personas con síndrome de Down, que tienen un alto riesgo genético de desarrollar Alzheimer, y otras poblaciones a las que es más difícil llegar con las pruebas convencionales.