¿Hasta cuándo puede caer el bitcoin? Las pruebas que debe enfrentar la criptomoneda

El precio del bitcoin se desplomó tras perder el nivel de soporte de los US$65.000, lo que reavivó el pesimismo en el mercado cripto.

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Bloomberg Línea — Bitcoin ha enfrentado en febrero una corrección de su valor que lo ha llevado a retroceder entre más de un 20% desde inicios del año hasta los US$63.000.

La plataforma global de inversiones XTB Latam calcula que la caída desde el máximo histórico, en torno a US$126.000, alcanza un 50%.

Bitcoin se encamina a su peor mes desde el criptocolapso de junio de 2022.

El analista de mercados de XTB Latam, Sebastián Martínez, explica que el último impulso alcista no logró sostenerse, enfrentando una fuerte presión vendedora en la zona de US$72.300, tras un rebote cercano al 20% desde el mínimo local.

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“Los vendedores retomaron rápidamente el control, generando un rango de consolidación de varios días entre US$65.000 y US$71.000. Con el paso del tiempo, el rango mostró máximos progresivamente más bajos y terminó resolviéndose con un nuevo tramo bajista que llevó a BTC hacia la zona de US$63.000″, apuntó Sebastián Martínez.

De acuerdo con el analista de XTB Latam, un posible catalizador para una nueva ola de ventas sería un deterioro adicional en Wall Street y un fortalecimiento sostenido del dólar estadounidense, “aunque ese movimiento aún se encuentra en una etapa temprana e incierta”.

Ciclo bajista podría extenderse algunos meses

La volatilidad de bitcoin respondería a “una combinación de factores macroeconómicos, financieros y estructurales que exceden al propio ecosistema”, dijo a Bloomberg Línea Matias Mathey, miembro de la Comisión Directiva de la ONG Bitcoin Argentina.

Asocia la caída de bitcoin a la contracción de liquidez global, tensiones geopolíticas y desapalancamiento financiero, “más que por un deterioro intrínseco de bitcoin”.

Según Matias Mathey, como en ciclos anteriores, la dinámica de corto plazo está dominada por condiciones macro y estructura de mercado, mientras que la tesis de largo plazo depende de variables distintas como adopción, autocustodia, descentralización y confianza en su política monetaria inalterable.

“El desenlace dependerá, en buena medida, de la evolución de la liquidez global y del apetito por riesgo en los próximos meses”, dijo Mathey. Contrastando diferentes fuentes, dice que el ciclo bajista puede mantenerse hasta octubre próximo, “pero cualquier otro evento macro puede cambiar todo rompiendo lo que se repite hace tiempo”.

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Las pruebas globales para bitcoin

Los analistas perciben un escenario en el que la aversión al riesgo vuelve a dominar el sentimiento en el mercado de las criptomonedas.

El anuncio de nuevos aranceles globales del 15% por parte de Estados Unidos, junto con la escalada de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, incrementó la incertidumbre global y reforzó la preferencia por liquidez.

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“A esto se suma una Reserva Federal que mantiene condiciones financieras restrictivas, con tasas reales positivas y una curva de rendimientos invertida que históricamente ha anticipado desaceleraciones económicas”, comentó Matias Mathey.

En este entorno, agregó, los activos de mayor beta (tecnológicas, small caps y criptoactivos) tienden a sufrir compresiones de múltiplos. A su juicio, bitcoin, al menos en el corto plazo, continúa comportándose como un activo sensible a la liquidez global más que como un refugio clásico.

Desapalancamiento y financierización

Desde la ONG Bitcoin Argentina también explicaron que el mercado cripto atravesó un fuerte proceso de desapalancamiento, “que se ve como una reasignación entre tipos de tenedores de bitcoin”.

Al mismo tiempo, la creciente financiarización -con mayor peso de derivados, ETF y productos sintético- ha hecho al precio más sensible a flujos especulativos y factores macro, elevando la volatilidad.

“Esto incrementa la elasticidad del precio frente a flujos especulativos y movimientos macro, generando mayor volatilidad y episodios de sobreextensión”, señaló Matias Mathey. “La escasez programada del activo —21 millones de unidades— permanece intacta, pero el precio en el corto plazo puede desvincularse de esa narrativa estructural debido a la predominancia de instrumentos financieros que amplifican los movimientos".

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