¿Por qué se recupera el bitcoin? Tres claves detrás del repunte

Las compras institucionales vienen impulsando el alza de la criptomoneda más popular, pero no son el único factor.

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Bloomberg — Bitcoin, la criptomoneda más popular, se está moviendo cada vez más cerca de los US$80.000, tras haber empezado el mes de abril en US$68.193 y haber tocado pisos cercanos a los US$63.000 en lo que va del año. Ahora bien, ¿a qué responde esta recuperación?

Analistas se enfocan en tres factores concretos: la distensión geopolítica, el sostenimiento de la demanda institucional y un contexto regulatorio más favorable en Estados Unidos.

Bloomberg Línea consultó a ejecutivos de la industria cripto, que coincidieron en esos ejes, aunque con distintos énfasis.

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La mirada de Bitso: geopolítica, flujos y regulación

Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica, planteó que bitcoin dejó de comportarse como un activo aislado y pasó a integrarse a la dinámica de los mercados financieros globales.

En ese marco, explicó que la reciente subida se vincula, en primer lugar, con una mejora en el frente geopolítico. Señaló que el conflicto con Irán había impactado negativamente en los precios de los activos a nivel global —incluidas las criptomonedas—, por lo que señales como la reapertura del estrecho de Ormuz o la extensión de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos para facilitar negociaciones de paz generaron un cambio en el clima de mercado. Ese alivio se tradujo en mayor apetito por riesgo y en una recuperación de precios.

En segundo lugar, destacó el peso de la demanda institucional. Indicó que los ETF de Bitcoin registraron ingresos netos relevantes en los últimos días, con fondos que encadenan varias jornadas consecutivas de flujos positivos. Según explicó, este tipo de demanda no solo impulsa el precio, sino que también cumple un rol de contención al absorber la presión vendedora, aportando mayor estabilidad al mercado.

El tercer factor que mencionó es el regulatorio. Colombo sostuvo que las expectativas en torno a avances legislativos en Estados Unidos, en particular iniciativas orientadas a definir con mayor claridad la clasificación de los activos digitales, están generando un piso de optimismo. Remarcó que el mercado cripto suele anticipar este tipo de cambios y que una mayor certeza jurídica es uno de los elementos más relevantes para el ingreso sostenido de capital institucional.

Lemon: demanda estructural, apalancamiento y contexto global

Desde Lemon coincidieron en la centralidad de la demanda institucional, pero sumaron otros elementos para explicar la dinámica reciente. Señalaron que, aun en un entorno de tasas de interés elevadas y un dólar fortalecido —condiciones que históricamente actuaban como freno para Bitcoin—, el activo logró sostener niveles altos de cotización.

Esto, indicaron, refleja una mayor madurez del mercado y una demanda más estructural, con participación creciente de inversores institucionales.

En esa línea, subrayaron que los flujos positivos hacia los ETF siguen siendo un sostén clave para el precio. Sin embargo, también introdujeron factores técnicos en el análisis. Explicaron que, en movimientos alcistas como el reciente, las liquidaciones de posiciones en corto tienden a acelerar las subidas, generando un efecto de amplificación del rally más allá de los fundamentos.

A esto sumaron el impacto del frente geopolítico. Al igual que Colombo, mencionaron que la descompresión de tensiones —con eventos como la reapertura del estrecho de Ormuz— contribuyó a aliviar la presión sobre los mercados globales. Ese cambio de contexto habilitó un rebote en los activos de riesgo, dentro de los cuales se incluye Bitcoin.

Bit2Me: acumulación institucional, regulación y señales externas

Pablo Casadio, cofundador de Bit2Me, también atribuyó la recuperación a una combinación de factores, con foco en tres ejes. Por un lado, destacó la continuidad de las compras institucionales, particularmente por parte de grandes actores que siguen acumulando posiciones. Según explicó, este comportamiento no solo impacta en el precio, sino que también contribuye a reforzar la confianza en el mercado.

En segundo lugar, hizo hincapié en el frente regulatorio en Estados Unidos. Señaló que existen expectativas en torno a avances legislativos que podrían aportar mayor previsibilidad al ecosistema cripto, un elemento que el mercado valora especialmente tras años de incertidumbre normativa.

Por último, incorporó factores del contexto regulatorio internacional. Mencionó que algunas señales vinculadas al uso de criptoactivos en pagos internacionales están siendo interpretadas de forma positiva por el mercado. En conjunto, estos elementos configuran un escenario de mayor optimismo, aunque todavía atravesado por episodios de volatilidad.