Buenos Aires — Los bonos emitidos por Argentina bajo legislación internacional han sufrido una caída desde fines de febrero, en un período marcado por el shock geopolítico derivado de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán iniciada a fines de ese mes. Sin embargo, si se ponen los números en contexto, Portfolio Personal Inversiones (PPI) identifica una mejora relativa en la deuda soberana en dólares del país.
VER MÁS: En qué bonos y acciones de Argentina invertir en abril del 2026, según expertos
El estudio de PPI compara la evolución efectiva de los globales argentinos con un escenario teórico en el que estos bonos se hubieran movido en línea con el promedio de mercados emergentes tomando el ETF EMB), ajustando por la mayor sensibilidad al riesgo (high beta) de los instrumentos argentinos. Bajo ese supuesto, el precio promedio ponderado por outstanding —esto es, el monto total de deuda en circulación de cada bono, utilizado como ponderador para reflejar su peso relativo— debería haberse ubicado en torno a US$72,3.
Sin embargo, los Globales cerraron cerca de US$74,40 el 3 de abril, lo que evidencia una mejora relativa sostenida a lo largo del período analizado. En términos concretos, la diferencia implica un desempeño relativo superior del orden de 2,8% mensual, explicado por factores idiosincráticos locales que permitieron desacoplar parcialmente a los títulos argentinos del comportamiento del resto de los emergentes, afirma PPI.
VER MÁS: Petroleras se lanzan al RIGI por Vaca Muerta y el régimen suma más de diez proyectos en evaluación
Según explicó a Bloomberg Línea el jefe de estrategia de PPI, Pedro Siaba Serrate, los tres aspectos que vienen jugando a favor de Argentina son:
- Una mejora en la cuenta corriente.
- Una estacionalidad de flujos que apunta a una oferta sostenida de dólares durante los próximos tres meses, dado que cerca del 50% de las exportaciones agrícolas se liquidan entre abril y julio.
- La utilización del mercado local (a tasas muy convenientes) como un puente mientras dure el conflicto.
Siaba Serrate agregó, como un cuarto punto, la ubicación de Argentina: “Estamos en la región más pacifica del mundo y somos productores de insumos claves”, detalló. Aunque aclaró: “Esto último no es exclusivo de Argentina”.
El riesgo país argentino, resiliente
Otra forma de medir la situación es comparar lo que sucedió con el riesgo país argentino en relación al riesgo país, en general, de los emergentes, tomando como fuente el Emerging Markets Bonds Index (EMBI), que lleva adelante el banco estadounidense JPMorgan Chase & Co. (JPM). Este indicador muestra que el EMBI global pasó de 236 puntos el 27 de febrero a 255 el 2 de abril de 2025, lo que implica una suba de 8% en ese período, mientras que Argentina escaló de 576 a 614, por lo que el riesgo país doméstico creció 6,6%, aún con un mayor beta.
Aún así, Argentina muestra el segundo EMBI más alto de Latinoamérica, solo detrás de Venezuela (6.360 puntos) y por encima de Bolivia (574) y Ecuador (486). Además, está lejos de los países con grado de inversión: Uruguay ostenta un EMBI de 78 unidades, Chile uno de 101 y Paraguay se encuentra en 129.
VER MÁS: Humand suma 30 empleados por mes en 20 países: “la IA reemplaza tareas, no trabajadores”
Además, los instrumentos soberanos argentinos están en el lote de los más baratos del mundo. Un cuadro publicado por Allaria S.A. muestra que el rendimiento argentino a 10 años es de 10,11%, mientras Ecuador se ubica en 8,9%. Tomando comparaciones de otras latitudes, un bono de Zambia a 2033 rinde 7,83% y uno de Gabón a 2031 hace lo propio 11,5%.
Sin embargo, hay casos más extremos. Mozambique a 6 años rinde 17,8%. En tanto, al comparar bonos a 2030, se observa que Argentina rinde 8,89% y Nigeria, a ese mismo año, 6,58%.
“El entorno de aversión al riesgo (risk-off) ha presionado a los bonos argentinos, pese a la profundización del proceso de acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA)“, sostiene un informe del bróker Balanz Capital. El documento añade: “Entendemos que el BCRA dispone de una ventana de oportunidad mientras dura el periodo de liquidación de la cosecha para comprar dólares en 2026. Los bonos soberanos en dólares todavía cotizan entre 200 y 250 puntos básicos por encima del promedio de los países con calificación B-, y las noticias sobre posibles mejoras crediticias, junto con un potencial financiamiento bilateral, podrían actuar como catalizadores positivos".