Buenos Aires — Entre los años 2019 y 2026 se dio un movimiento regresivo en lo que refiere a la carga tributaria sobre los asalariados: cayó fuertemente el peso de los impuestos sobre los sueldos más altos y, por el contrario, creció entre los más bajos. En la actualidad, un trabajador que gana alrededor de AR$2.000.000 de salario bruto debe destinar más de un 49% de su ingreso a pagar tributos nacionales, provinciales o municipales.
Los datos surgen de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) que divide el análisis de carga tributaria en cuatro casos:
- Caso 1: asalariado formal que gana ARS$2.058.400.
- Caso 2: asalariado formal que gana ARS$4.488.640.
- Caso 3: asalariado formal que gana ARS$6.573.600.
- Caso 4: asalariado formal que gana ARS$9.428.800.
Los trabajadores incluidos en el caso 1, sufren una carga tributaria de 49,2% sobre sus ingresos, prácticamente igual que los del caso 4, quienes destinan un 49,9%, pese a ganar 4,5 veces más.
Los que menos carga tributaria son los del medio: en el caso 2 es de 47,2% y en el caso 3 es de 47,7%.
Sin embargo, el dato que más destaca Iaraf es el movimiento de estos 7 años: en el caso cuatro, la carga tributaria disminuyó en 7,8 puntos porcentuales, mientras que en el caso 1 aumento 0,4 puntos.
“El sueldo se duplicaría si no hubiese impuestos”
“En Argentina, un trabajador asalariado que tiene un sueldo bruto de ARS$2 millones podría duplicar sus ingresos si no existieran impuestos. Obviamente, los impuestos tienen que existir, pero el análisis te marca que tenés una carga de casi el 50%“, explicó en una entrevista con radio Now el economista Nadín Argarañaz, presidente de Iaraf.
Y amplió: “(Comparando con 2019) la carga tributaria cayó para los tres salarios más altos y subió, levemente, para el salario más bajo, lo cual genera ruido. Eso sería una mayor regresividad en el tiempo”.
Al explicar qué es lo que termina generando ese cambio, el ejecutivo de Iaraf detalló: “Se hizo una reforma en 2017 y se había dicho que se iba a poner un mínimo no imponible para las contribuciones patronales y eso después se dejó de lado. Además, los aportes personales tienen un tope, es decir, si uno gana ARS$20 millones no tributa por los ARS$20 millones, sino que hay un tope menor. Y cuando uno analiza ve que en el tiempo ve que ese tope subió menos que la inflación, por lo que se licuó, y si ese tope se licúa beneficia a los que más ganan”.
En virtud de lo expuesto, Argarañaz concluyó: “Esos cambios tributarios hicieron que el que más gana haya incrementado en un 15% su salario disponible. Para el trabajador del segundo caso, que gana ARS$4.488.640 ese aumento es del 5%. Y el trabajador que tiene un sueldo bruto ARS$2.058.400, que es el más representativo, ha tenido una caída del 2,5% en su ingreso disponible”.