Buenos Aires — El jefe de Gabinete de Javier Milei, Manuel Adorni, compró en agosto de 2025 un monitor gamer y dos proyectores para videojuegos por un total de ARS$5.848.589, una cifra muy superior a su sueldo de ese mes, de ARS$3,5 millones.
La operación fue realizada desde su cuenta personal de MercadoLibre, pero pagada con tarjetas de crédito de dos empleados públicos que respondían a él dentro de la Vocería Presidencial, según pudo reconstruir La Nación tras consultar a personas con acceso a los registros oficiales.
Es el último capítulo de la causa por presunto enriquecimiento ilícito y supuestas inconsistencias en su declaración jurada patrimonial por la que se investiga al funcionario desde marzo, tras conocerse una seguidilla de gastos y propiedades incompatibles con sus ingresos declarados.
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Horas antes de que el medio argentino informara sobre esas compras, Milei había deslizado por primera vez que la continuidad de su jefe de Gabinete dependerá de la Justicia. Al ser consultado al respecto por El Observador España en Madrid, el presidente dijo sobre Adorni: “Si lo consideran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada”, una advertencia que rompe con el respaldo sin reservas que le había dado hasta ahora.
El monitor —un Samsung Odyssey Oled G8 4K de 27 pulgadas— fue pagado con la tarjeta de Laura Daniela Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales de la Subsecretaría de Vocería, según reportó La Nación. Los dos proyectores Epson Home Cinema, de ARS$1.831.795 cada uno, fueron pagados con tarjetas de Luis Enrique Aluju, coordinador de Información de Gobierno de la misma subsecretaría. Ambos funcionarios revisten cargos transitorios, no forman parte de la planta permanente del Estado.
No es la única compra bajo la lupa judicial. El 2 de junio de 2025, Gisela Kocsis, otra funcionaria que trabajaba a las órdenes de Adorni, pagó en efectivo ARS$8.183.383 en un local de sommiers y ropa blanca para la casa que el funcionario había adquirido en el country Indio Cuá.
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La factura fue hallada en el teléfono de Matías Tabar, el contratista que remodeló esa vivienda, donde además se encontraron mensajes en los que Adorni lo invitaba a coordinar su testimonio judicial. Según las fuentes consultadas, Tabar no aceptó, y su declaración reveló que el funcionario y su esposa gastaron US$245.929 en efectivo solo en esa remodelación.
La primera advertencia de Milei
Pese a la advertencia desde Madrid, Milei reafirmó su confianza personal en el funcionario. “Yo creo en su honestidad”, insistió, y agregó que la explicación de Adorni sobre su incremento patrimonial le resulta “absolutamente plausible”.
El mandatario también cuestionó la magnitud del escándalo: “Me parece que han violentado límites de lo humano”, sostuvo sobre la cobertura del caso. Es la primera vez que condiciona la continuidad de Adorni al resultado judicial, después de haberlo defendido sin matices.
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Cambios en el equipo de comunicación
En paralelo, el Gobierno reacomodó la estructura de comunicación presidencial. Javier Lanari dejó el área de comunicación de la Presidencia, en lo que se interpretó como un gesto de recambio en medio de la crisis.
En su lugar, Adrián Ravier fue designado como nuevo vocero oficial, mientras que Fabián Rodríguez, ex vocero de Horacio Marín, CEO de YPF, asumió como nuevo secretario de Comunicación y Prensa. El movimiento se da en un área que hasta ahora había estado bajo la órbita directa de Adorni desde la Vocería Presidencial.
Una crisis que se arrastra desde marzo
El escándalo estalló en los primeros días de marzo de 2026, cuando se conoció que Bettina Angeletti, esposa de Adorni y sin cargo público, había viajado en el avión presidencial junto a la comitiva oficial que encabezó Milei en el Argentina Week de Nueva York. Para justificar la presencia de su esposa, Adorni dijo que se estaba “deslomando” trabajando en Estados Unidos y que quería tener a su lado a su “compañera de vida”, una frase que desató una ola de rechazo y una caída en las encuestas.
A esa polémica se sumó luego una escapada a Punta del Este en un jet privado durante el Carnaval, junto al periodista Marcelo Grandío, con quien el funcionario tendría vínculos comerciales.
Hacia fines de marzo, el expediente judicial pasó a investigar bienes, cuentas, vehículos y la compatibilidad entre ingresos y gastos del funcionario, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito que quedó en manos del fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo.
Desde entonces, las revelaciones se acumularon: la compra de un departamento en Caballito por US$230.000 —con una hipoteca de US$200.000 sin interés otorgada por las propias vendedoras—, la casa en el country Indio Cua y vacaciones en Aruba y España. El 10 de junio, Adorni reconoció en una entrevista con José Del Rio que junto a su esposa mantuvo durante años ahorros no declarados, originados según su explicación en inversiones en criptomonedas desde 2013, y anunció que rectificó sus declaraciones juradas de 2023 y 2024.
Impacto en la agenda legislativa
Una fuente del Gobierno consultada por este medio señaló que la crisis en torno a Adorni comenzó a frenar la agenda legislativa del oficialismo, en un momento en que la Casa Rosada buscaba sostener el impulso reformista.
El fiscal Pollicita ordenó esta semana nuevas medidas de prueba en la causa y pidió a los contadores de la Procuración que avancen con el análisis del patrimonio del funcionario antes de la feria judicial de invierno, que comienza el 20 de julio.