De la mano de Vaca Muerta, actividad en región energética argentina supera récord de 2018

Un estudio de la Universidad Austral muestra que la Región Sur creció 6,9% interanual y ya se ubica 7,7% por encima de su récord de actividad de 2018. En contraste, la región minera y la agroindustrial continúan 12,8% y 18,6% por debajo de sus máximos históricos.

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Buenos Aires — “La actividad económica de las principales regiones productivas de la Argentina continúa mostrando señales de recuperación, aunque con velocidades y puntos de partida muy distintos”, dice un informe de la Universidad Austral que aporta nuevos datos al debate sobre el desempeño de la actividad económica de la Argentina desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, en diciembre de 2023.

El informe revela que la región energética superó el récord de 2018 gracias al impulso de Vaca Muerta, mientras que la región minera y la agroindustrial se recuperan, aunque continúan por debajo de sus máximos históricos.

El estudio del Departamento de Economía de la Austral, elaborado por Ana Inés Navarro y Marina Álvarez, analizó la evolución de tres grandes motores regionales de la economía –los hidrocarburos, la agroindustria y la minería– y concluyó que en marzo de 2026 las tres regiones analizadas registraron incrementos interanuales superiores o cercanos al promedio nacional, pese a que dos de ellos aún permanecen por debajo de sus máximos.

Mientras que la Región Sur, integrada por Neuquén y Río Negro y fuertemente vinculada a la actividad petrolera, creció 6,9% interanual, la Región Centro, conformada por Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, avanzó 6,8%. La Región Andina, asociada principalmente a la minería, mostró una expansión de 3,3%.

En el mismo período, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una variación de 5,5%, recordó el trabajo.

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“Sin embargo, detrás de estos números se esconden realidades diferentes. Durante los últimos dos años, las regiones Centro y Sur crecieron a un ritmo promedio de 1,1% mensual, acumulando una expansión cercana al 30%. La Región Andina también mostró una evolución positiva, aunque más moderada, con un crecimiento acumulado de 22,3%”, precisó el estudio.

No obstante, el informe añadió que la diferencia más relevante surge al comparar la situación actual con los máximos alcanzados antes del prolongado ciclo de estancamiento que atravesó la economía argentina. La Región Sur, reveló el informe, ya logró superar en 7,7% el nivel máximo registrado en 2018, impulsada principalmente por la expansión de la actividad hidrocarburífera y las inversiones vinculadas al desarrollo energético.

En cambio, la situación es distinta en las otras dos regiones. La Región Andina, beneficiada por el crecimiento de proyectos mineros ligados al litio, el cobre y otros minerales estratégicos, todavía se encuentra 12,8% por debajo de su máximo histórico. La Región Centro, cuya dinámica depende en gran medida de la agroindustria, permanece 18,6% por debajo de los niveles alcanzados en 2018, aunque mantiene una trayectoria de recuperación sostenida. En ambos casos, el pico histórico de actividad se registró en enero de 2018.

“El crecimiento actual es generalizado, pero las regiones no parten del mismo lugar. Algunas ya recuperaron e incluso superaron los niveles previos de actividad, mientras que otras aún transitan un proceso de reconstrucción”, señalan las autoras.

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Qué se espera para las economías regionales vinculadas al agro, la minería y el petróleo

El informe de las investigadoras destaca también la relevancia económica de estas regiones, que en conjunto representan el 33,5% del Valor Agregado Bruto nacional y explican más del 31% del empleo asalariado privado registrado del país. Dentro de ese grupo, detallaron, la Región Centro conserva el mayor peso relativo, aportando cerca de una quinta parte tanto de la producción como del empleo nacional.

Hacia adelante, el informe reconoce que el desempeño de cada región dependerá en gran medida de su capacidad para aprovechar el nuevo contexto macroeconómico. “En el caso de la agroindustria, las investigadoras sostienen que una mayor previsibilidad respecto de los derechos de exportación podría acelerar el proceso de recuperación. Para las regiones petrolera y minera, en cambio, la continuidad de las inversiones y los incentivos regulatorios aparece como un factor clave para sostener el crecimiento”, destacó el trabajo.

Por último, las especialistas concluyeron que comprender la dinámica económica argentina requiere observar no solo cuánto crece el país, sino también dónde ocurre ese crecimiento y cuáles son los sectores que lo impulsan. Las diferencias regionales, advierten, serán cada vez más relevantes para entender el rumbo de la economía en los próximos años.

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