Buenos Aires — El Banco Central argentino (BCRA) dio la semana pasada el primer paso para importar 400 millones de billetes de ARS$20.000 en 2027. A través de su Portal de Proveedores, publicó el pliego para licitar la compra de 400.000 millares de billetes de la denominación que lleva la imagen de Juan Bautista Alberdi, equivalentes a ARS$8 billones, para que lleguen al país en seis tandas de 50 y 100 millones entre abril y septiembre de 2027.
Mientras el equipo económico continúa abocado a reunir los dólares necesarios para despejar el programa financiero hasta las elecciones, la entidad que preside Santiago Bausili comenzó a planificar también la provisión de billetes para el año entrante.
Para ello, dispuso la importación de estos 400 millones de billetes de ARS$20.000 con los que irá reemplazando a los más antiguos, dado el deterioro natural al que se ven expuestos, o a los de menor denominación, sin renunciar a la premisa de seguir reduciendo los gastos que le demanda la impresión de billetes.
VER MÁS: Efectivo en Argentina cae a la mitad mientras Milei busca privatizar la fábrica que lo multiplicó
Del ‘Plan Platita’ al ‘Plan Ahorro’
El contexto detrás de estas necesidades de importación de billetes en 2027 contrasta con el que se observó en años previos. Durante el gobierno de Alberto Fernández, el BCRA buscó imprentas en otras latitudes que complementasen la producción a todo vapor que llevaba a cabo Casa de Moneda, capaz de imprimir entre 700 y 900 millones de billetes por año.
Así, los billetes argentinos empezaron a multiplicarse en tres continentes distintos para abastecer las necesidades de efectivo ante la negativa oficial de emitir billetes de mayor denominación. Esa dinámica dejó un récord de billetes en la calle, a bancos desbordados de efectivo y construyendo bóvedas para almacenarlos, y deudas con proveedores del exterior por más de US$90 millones.
VER MÁS: Inflación récord en Argentina dejó déficit y deudas millonarias por imprimir pesos
Pero en los últimos dos años, esa tendencia se revirtió.
Las nuevas autoridades del BCRA iniciaron un proceso para reducir no solo la cantidad de billetes sino también los costos asociados a su producción.
En junio de este año, la cantidad de billetes en circulación cayó a 5.835,8 millones de unidades, un nuevo mínimo desde junio de 2020 y un 50% por debajo del récord de 11.859,2 millones de unidades que tocó hace apenas dos años, en julio de 2024.
Para ello fue clave la emisión de las denominaciones de ARS$10.000 y ARS$20.000, que fueron reemplazando a las denominaciones más bajas.
Aun así, las necesidades de efectivo lejos están de desaparecer. Pese a la abrupta caída de extracciones de efectivo de cajeros automáticos -pasaron de promediar 90 millones por mes entre 2017 y 2024 a un promedio apenas superior a 40 millones mensuales en la actualidad- ante el avance de los pagos digitales, lo cierto es que los billetes tienen una vida útil promedio de 36 meses, dependiendo de su denominación.
Pero de los 5.835,8 millones de billetes que circulan hoy, casi un 40% son de denominaciones menores a ARS$1.000, que hace años se dejaron de imprimir (los menores a los de ARS$500, desde 2020).
En lo que respecta a los costos, el BCRA no solo los redujo mediante la emisión de denominaciones más altas. También interrumpió los contratos con Casa de Moneda y frenó la impresión de billetes en Argentina asegurando que la adquisición de billetes a través de licitaciones internacionales permitía asegurar un costo menor.
A fines de 2024, cuando puso en circulación los billetes de $20.000, el BCRA precisó que había logrado bajar el costo vinculado a la impresión de esos billetes en un 62%, desde los US$126 por millar en el contrato heredado con Casa de Moneda a los US$48 y US$49 por millar de billetes que obtuvo de la Banknote Printing and Minting Corporation de China en 2025, en las dos licitaciones que realizó en abril y mayo de 2024 para importar 1.000 millones de billetes de ARS$20.000 en 2025.
VER MÁS: Exclusiva: el BCRA refuerza la inyección de billetes importados de $20.000 en 2025
Por los últimos billetes de ARS$1.000 que recibió al cierre de 2024 con la figura de San Martín, en tanto, pagó a Casa de Moneda US$109,98 por millar de billetes, mientras que por los de ARS$2.000 Grierson-Carrillo abonó US$110 por millar de billetes.
Así, el BCRA pasó de pagar unos US$333 millones en la impresión de billetes en tres continentes distintos en 2023 a US$250 millones en 2024 y US$56 millones en 2025, cuando importó 1.000 millones de billetes de ARS$20.000 desde China.
Y por primera vez en años, no gastará plata en imprimir billetes en 2026.
Para 2027, el costo de importación de esos 400 millones de billetes podría demandar un gasto cercano a los US$19,2 millones si es que se sostienen las condiciones de aquellas últimas licitaciones en las que pagó US$48 por millar de billetes. El costo que tendrá esa importación, sin embargo, dependerá del precio final de la licitación.
Los ‘costos’ detrás de esta caída en el uso de efectivo
Esta dinámica, sin embargo, no está exenta de costos.
El retroceso de la cantidad de billetes se da en medio de un clima de tensión con la asociación gremial La Bancaria, que en los últimos dos meses llamó a dos paros en el BCRA en rechazo al cierre de 12 de los 21 tesoros regionales y la potencial pérdida de 32 puestos de trabajo.
También llega en momentos en los que el gobierno de Milei busca acelerar la privatización de la Casa de Moneda, que dejó de imprimir billetes en octubre de 2024. Según el último informe de dotación de personal del Indec, Casa de Moneda tenía al cierre de abril 696 empleados, menos de la mitad de los 1.411 que registraba a octubre de 2023, último dato oficial disponible previo al cambio de Gobierno.