Inflación récord en Argentina dejó déficit y deudas millonarias por imprimir pesos

Mientras la inflación del país escalaba hasta posicionarse como la más alta del mundo, Casa de Moneda cerró el año pasado con un déficit superior a los ARS$37.000 millones y deudas por más de US$90 millones con sus proveedores internacionales

Pesos argentinos
01 de marzo, 2024 | 12:39 PM

Buenos Aires — Imprimir pesos le dejó a Argentina un déficit superior a los US$100 millones y deudas por más de US$90 millones en 2023. La objeción previa a emitir billetes de mayor denominación y la urgencia posterior de ponerlos en circulación antes de las elecciones, importándolos desde tres continentes distintos, dejó a Casa de Moneda con un rojo apenas maquillado por un millonario aporte del Tesoro y deudas con proveedores de todas partes del mundo.

Un documento sobre el cuadro de situación que dejó el equipo económico de la gestión anterior en Casa de Moneda (CMA), elaborado durante la transición presidencial y al que tuvo acceso Bloomberg Línea, revela cómo esta Sociedad del Estado pasó del superávit a un déficit superior a los ARS$37.000 millones en apenas cuatro años y que las deudas acumuladas al momento del cambio de gestión eran superiores a los US$90 millones.

Esas deudas se acumularon ante la necesidad de imprimir dinero físico mientras la inflación trepaba en Argentina a su nivel más alto desde 1991. De hecho, la suba de precios en 2023 fue la más alta de cualquier país en todo el mundo.

Desde Casa de Moneda Argentina declinaron hacer comentarios al respecto ante la consulta de este medio.

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Gentileza CMA

Impresión offshore y deudas

Durante 2023, los pesos argentinos se imprimieron a todo vapor en diversas partes del mundo. Desde la Casa da Moeda de Brasil y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre en España –afamada por ser el escenario de la serie La Casa de Papel– hasta la lejana Banknote Printing and Minting Corporation de China, pasando por imprentas de Bélgica, Francia y Malta.

En esos seis países se imprimieron el 96% de los 5.670 millones de billetes de pesos argentinos que vieron la luz en 2023. Pero no todos ellos llegaron al país. Por la falta de dólares, Casa de Moneda acumuló deudas con casas impresoras del exterior por más de US$90 millones.

Según pudo saber este medio, cuando Daniel Méndez asumió en diciembre al frente de CMA, la entidad acumulaba deudas millonarias, según expresó el presidente Javier Milei la semana pasada en una entrevista. Golpeando a las puertas de la entidad había compañías como la alemana KBA (ahora Koenig & Bauer Banknote Solutions), las suizas SICPA y Landquart, y la italiana Fedrigoni, entre otras.

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A KBA se le adeudaban cerca de US$30 millones correspondientes a la compra de las nuevas máquinas que llegaron a CMA el año pasado y cuyo traslado requirió 14 contenedores y su ingreso, el derribo de una pared. Las autoridades salientes de Casa de Moneda tenían grandes expectativas respecto de la instalación de estas nuevas máquinas importadas, dado que permitirían mejorar aún más su productividad y pasar de importar billetes a exportarlos.

Fuentes del sector calculan que una vez instalados, estos equipos permitirían pasar de un techo de producción de 700 millones de billetes anuales antes de la pandemia, a 1.600 millones para este 2024. Sin embargo, su implementación estuvo frenada por un año, a causa de la imposibilidad de girar los pagos a los proveedores e ingresarlas a la planta.

Otra importante deuda que acarreaba CMA al momento del cambio de gestión era con SICPA, por un monto cercano a los US$60 millones. A principios de diciembre, apenas dos días después del cambio de gobierno, había llegado a CMA un reclamo de esta compañía suiza proveedora de tintas de seguridad y calcos, por pagos adeudados.

A través de un escrito, que recordaba que la relación comercial entre las partes se remonta unos 50 años atrás y al que también accedió Bloomberg Línea, SICPA le solicitaba la cancelación de la deuda por más de 74,1 millones de francos suizos (unos US$85,3 millones de entonces) de los cuáles 51,2 millones (US$59 millones) ya habían vencido. Casi la mitad de esos US$59 millones, agregaba la carta, habían vencido más de 60 días atrás.

Por ese motivo, agregaba, es que la compañía se había visto en la obligación de suspender con efecto inmediato las entregas de tinta hasta tanto CMA no hiciera efectivo el pago y se reflejara en su cuenta.

Deuda con SICPA

También en Suiza, la proveedora de papel Landquart también esperaba un pago por unos US$3 millones. Por su parte, las deudas con la italiana Fedrigoni, también proveedora de papel, ascendían a cerca de US$7 millones.

A esas deudas se sumaban, además, otras por cerca de US$20 millones si se suman todos los montos impagos a las casas de moneda de Brasil, España y China, con las que CMA tiene contrato para la producción de billetes (estas casas pueden luego delegar esa impresión, lo que explica por qué durante 2023 se imprimieron pesos también en Bélgica, Francia y Malta).

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La cancelación de esas deudas, explicaba el documento al que accedió Bloomberg Línea, era esencial tanto para reanudar la producción local de billetes como para destrabar el ingreso de los 1.200 millones de billetes ya contratados y proyectados por la actual administración para 2024.

Del superávit al déficit

El documento también refleja cómo durante el gobierno anterior Casa de Moneda Argentina pasó del superávit en 2019 a un déficit que alcanzó los ARS$37.191 millones en 2023. Pero este rojo, equivalente a US$102,3 millones en diciembre –a un tipo de cambio de ARS$363,55 por dólar– podría haber sido muy superior. Es que el informe asumía el ingreso de un aporte extraordinario del Tesoro por AR$20.000 millones, o US$55 millones al tipo de cambio de ese momento.

Ese dinero, sin embargo, no había ingresado a las arcas CMA al momento de la elaboración de ese reporte, a mediados de diciembre pasado.

El déficit de ARS$37.191 millones, no obstante, fue 50% inferior al que se había registrado en 2022, año en el que el rojo de Casa de Moneda se triplicó. Según los números que figuran en el mencionado documento, CMA pasó de un superávit de ARS$12.189 millones en 2019 a ser deficitaria en ARS$25.071 millones en 2021 y en ARS$75.309 millones en 2022. Luego ese déficit se recortó en 2023, tras el cambio de autoridades de CMA, que pusieron en marcha un mayor control sobre los gastos.

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Las cifras, aclara el trabajo, son resultado antes de IIGG ajustados por inflación al 31 de diciembre del año pasado.

En ese lapso, agregaba, la cantidad de empleados de la Sociedad del Estado se había incrementado de 1.200 empleados a 1.404. Es decir, un 17% más. El último informe de dotación de personal de Casa de Moneda presentado ante el Indec antes del cambio de gobierno, correspondiente al mes de octubre 2023, reflejaba una dotación total de 1.411 empleados.

Luego, CMA no precisó cifras en los informes mensuales que publica el Indec sobre la dotación de personal en la administración pública para noviembre y diciembre, y hacia fines de enero la cantidad de empleados de Casa de Moneda se había recortado a 1.387.