Buenos Aires — Los brokers argentinos están recomendando posicionarse en el tramo corto de la renta fija para los últimos dos meses del 2026, con bonos soberanos que vencen antes de las elecciones de 2027, títulos provinciales de buen perfil crediticio y obligaciones negociables de empresas de primera línea. En esa línea, mantienen una postura de cautela sobre los títulos globales largos, al menos hasta que aparezca un catalizador para una baja del riesgo país.
Esa es la lectura de Grupo Mariva, Criteria y Balanz consultados por Bloomberg Línea, en un 2026 errático para los activos argentinos en el que el riesgo país trepó a 800 puntos desde los 561 con que arrancó el año, con la expectativa de aprovechar un eventual rebote sin quedar expuestos a la incertidumbre electoral.
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Las preferencias de Grupo Mariva
Fernando Menéndez, analista de renta fija soberana de Grupo Mariva, identifica oportunidades tanto en bonos soberanos de corta duración como en títulos provinciales con sólidos fundamentos crediticios para los inversores conservadores.
Dentro de los bonares, destaca el AO27C, que ofrece un rendimiento cercano al 8,9%, una duration de 0,9 años y pagos mensuales de intereses a una tasa anual del 6%.
Según explica, estas características permiten contar con un flujo de caja predecible y limitar la exposición al riesgo político posterior a 2027, dado que el bono vence durante el actual mandato presidencial.
En el segmento provincial, menciona los títulos de la Ciudad de Buenos Aires a 2036 (BUEAIR 36) y Neuquén a 2034 (NEUQUE 34), con rendimientos del 8,1% y 8,5%, respectivamente. Sobre el primero, resalta el bajo riesgo fiscal, la elevada liquidez y la alta proporción de ingresos propios.
En el caso de Neuquén, destaca la posición fiscal y la autonomía financiera, respaldadas por el dinamismo del sector hidrocarburífero y los ingresos por regalías.
Para los perfiles más agresivos, Menéndez se inclina por los bonos de Córdoba 2035 (PDCAR 35) y San Juan 2035 (PDSJAR 35), cuyos rendimientos rondan el 10,3% y el 10,4%, respectivamente.
Córdoba presenta una sólida posición fiscal, flexibilidad del gasto y un perfil de vencimientos más equilibrado.
San Juan, por su parte, tiene bajos niveles de endeudamiento, superávits fiscales recurrentes y una posición de liquidez sólida, con perspectivas vinculadas al desarrollo de la minería.
En contraste, el analista mantiene una postura cautelosa respecto de los bonos soberanos. Fundamenta esa visión en la incertidumbre política de cara a 2027, los desafíos de financiamiento y un contexto externo desfavorable, factores que, a su entender, no permiten identificar catalizadores claros para una compresión del riesgo país en el corto plazo.
Los elegidos de Criteria
Gustavo Araujo, head of research de Criteria, considera que la corrección regional posterior al resultado electoral de Brasil profundizó la fragilidad de los activos argentinos. Según explica, las caídas alcanzaron a distintas clases de activos, pese a la relativa estabilidad del tipo de cambio oficial, y elevaron los riesgos de mantener estrategias de carry trade.
En ese escenario, Araujo privilegia instrumentos de corta duración y una mayor protección ante una eventual suba del tipo de cambio, en un contexto de incertidumbre cambiaria y necesidades de financiamiento del Tesoro.
La estrategia apunta a limitar la exposición a posiciones cuyo rendimiento dependa de la estabilidad cambiaria.
Para las carteras posicionadas en dólares, Araujo mantiene su preferencia por el Bonar 2030 (AL309, que propone complementar con obligaciones negociables (ON) en moneda dura de emisores de primera línea.
Entre ellas, menciona la TSC3 de TGS, la VSCV de Vista, la PLC7 de Pluspetrol, la YMCX de YPF y la MGCR de Pampa.
En cuanto a las inversiones en pesos, Criteria privilegia el tramo corto de las curvas, con vencimientos entre octubre de 2026 y marzo de 2027. Dentro de ese universo, identifica oportunidades en el S29E7, a tasa fija; el TMF27, ajustado por TAMAR; y los bonos CER TZXM7 y X29E7. También plantea la posibilidad de implementar estrategias sintéticas con vencimiento a fines de noviembre, mediante la compra de D30N6 y su cobertura con contratos de futuros.
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Para los inversores con mayor tolerancia al riesgo y un horizonte de inversión más largo, la preferencia pasa por instrumentos que permitan capturar una eventual mejora del escenario político y macroeconómico sin quedar completamente expuestos a un escenario de tasas o tipo de cambio más elevados.
En ese segmento, Araujo destaca el dual DLK-TAMAR TMVE8, cuya opción de cobertura cambiaria ofrece protección ante una eventual depreciación del peso, aunque a cambio de un costo implícito que debe compararse con el rendimiento de alternativas sin esa cobertura.
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Balanz: apuesta por deuda corporativa de duración media-corta
Ezequiel Fernández, director de research corporativo de Balanz, señala que su preferencia está puesta en la renta fija corporativa, particularmente en las emisiones internacionales de duración media-corta.
Entre los títulos que destaca figuran los de Tecpetrol, con vencimiento en 2030 (TECPET 2030); Transportadora de Gas del Sur (TGS), en 2031 (TRAGAS 2031); y Pampa Energía, también con vencimiento en 2031 (PAMPAR 2031).
Además, Fernández encuentra oportunidades en obligaciones negociables locales denominadas en dólar MEP, con vencimientos anteriores a las elecciones y rendimientos más acotados, de entre el 6% y el 7%. Entre las empresas que menciona figuran Compañía General de Combustibles (CGC), Profertil, Compañía Mega, Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza (Edemsa) y Exar, dedicada a la producción de litio.