Buenos Aires — El gobierno de Javier Milei aumentó el gasto en subsidios energéticos en el primer cuatrimestre del año para contener el traslado a precios, según un estudio de una consultora basado en cifras oficiales.
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Mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, continúa custodiando el equilibrio de las cuentas públicas, el Gobierno duplicó el gasto en subsidios a las tarifas de luz y gas para evitar que el incremento de los costos se trasladase, de manera plena, a los usuarios y sumara combustible a la aceleración de la inflación que se observó en el inicio de 2026.
La consultora Economía y Energía calculó, con base en datos del Gobierno, que la partida de subvenciones energéticas alcanzó en el primer cuatrimestre del año un monto equivalente a los US$1.240 millones.
Dicha cifra representó un aumento interanual de 105%, aunque el gasto es todavía un 29% menor en términos reales de lo que era en el mismo período de 2023, previo al desembarco de Milei en Casa Rosada.
En aquellos primeros cuatro meses de 2023, los subsidios energéticos le habían demandado al Estado argentino un gasto de US$2.987 millones, cifra que luego se redujo a US$1.675 millones en 2024 y a US$604 millones en 2025.
El pico del gasto en subsidios energéticos se había observado en los primeros cuatro meses de 2022, cuando alcanzó los US$3.845 millones.
De esta manera, con el repunte registrado en los primeros seis meses del 2026, volvió a ampliarse la porción del costo energético financiada por el Estado: pasó del 31% en 2025 a 38% en 2026. Es decir, la cobertura tarifaria por parte de los usuarios se redujo del 69% el año pasado al 62% en la actualidad.
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El principal motivo detrás de ese aumento en el gasto en subsidios puede encontrarse en el hecho de que, durante los primeros cuatro meses de 2026, el costo residencial de la energía eléctrica se ubicó en 81 dólares por megavatio por hora (MWh), 18% por encima de los US$68 MWh del mismo período del año anterior.
Así, los usuarios ‘sin subsidio’ pagaron una factura eléctrica promedio de ARS$58.239 al mes, nivel similar en pesos constantes al de un año atrás, mientras que los usuarios con subsidios pagaron una factura promedio de ARS$43.218 al mes, una reducción del 2% respecto de los usuarios previamente categorizados como Nivel 3 y un incremento del 15% respecto a los exusuarios Nivel 2. Esto hizo que la tarifa media del sistema aumente 13% en pesos constantes en el último año.
En lo que respecta a los precios y tarifas de gas natural, el informe señala que, en los primeros cinco meses de 2026, el costo de abastecimiento a la demanda prioritaria en gas natural fue de 3,7 dólares por millón de BTU, prácticamente en línea con el año pasado (US$3,6 por millón BTU).
Los usuarios sin subsidio pagaron una factura de gas natural promedio de ARS$50.995 al mes, 11% más que hace un año, producto del incremento del precio del gas natural. Los hogares con subsidio, en tanto, pagaron una factura promedio de ARS$40.482 al mes, 11% más para quienes eran usuarios Nivel 2 y 3% más para los exusuarios Nivel 3.
Este aumento del gasto en subsidios llega en momentos en los que el equipo económico del Gobierno busca contener el traslado a precios sin que ello afecte el equilibrio de las cuentas públicas.
Entre enero-abril de 2026, calculó Economía y Energía, los ingresos del sector público cayeron 4,3% anual en términos reales. El nivel de recaudación, que acumuló a abril nueve meses consecutivos de caída en términos reales, también es menor al del mismo período en 2024 (-3,1%) y de 2023 (-7,9%).
“Para sostener el superávit fiscal, el gobierno redujo el gasto 3,3% real”, dijo la firma. “El gasto es hoy 29% menor en términos reales de lo que era en el mismo período de 2023. Esta creciente tensión fiscal reduce los márgenes para aumentar los subsidios a la energía en un contexto de suba de los precios internacionales”.
“El incremento de los costos asociado a la reforma del sector eléctrico, en combinación con un menor crecimiento de la tarifa abonada por los usuarios, explica en gran medida el crecimiento de los subsidios al sector eléctrico”, explicó.
Aun así, desde el cambio de gestión, más de 2,1 millones de hogares dejaron de recibir subsidios en electricidad y casi 900.000 perdieron la asistencia en el servicio de gas natural por redes en los últimos dos años y medio.
Ese proceso le permitió al Gobierno reducir el peso de los subsidios energéticos desde niveles cercanos a 1,4% del PBI hasta alrededor de 0,6%, apenas por encima de la meta oficial de 0,5% para este año.