Buenos Aires — La acumulación de reservas, la desaceleración de la inflación y la recuperación de la actividad económica se convirtieron en los tres objetivos que tensionan la política económica de Javier Milei, de acuerdo con un informe de IERAL.
“Los objetivos de crecimiento, acumulación de reservas y desinflación entraron en conflicto”, indicó el análisis que identifica en la recuperación de la demanda de dinero una condición central para avanzar simultáneamente en esos tres frentes.
A su vez, puntualizó: “Hacia adelante, el principal desafío radica en dotar de mayor transparencia y previsibilidad a la política monetaria”.
El desafío de las reservas del BCRA
El reporte señaló que la base monetaria aumentó 9,2% respecto del cierre de 2025. El único factor expansivo identificado por el informe fue la compra de divisas del BCRA en el Mercado Libre de Cambios, por un monto equivalente a US$14.800 millones.
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Sin embargo, la autoridad monetaria retiró 81 de cada 100 pesos que inyectó mediante esas operaciones. La absorción se canalizó a través de operaciones de mercado abierto, acuerdos de recompra de títulos con entidades financieras y movimientos con el Tesoro, incluidas las licitaciones quincenales de deuda en moneda local.
El informe plantea que la acumulación de reservas respondió fundamentalmente a la contracción del crédito interno y no a un repunte de la demanda nominal de pesos. En ese sentido, marca una diferencia con la primera etapa de compras de divisas durante la gestión de Milei, entre diciembre de 2023 y febrero de 2025, cuando la recomposición de la demanda de moneda local tuvo un papel central.
Dólar e inflación
La debilidad de la demanda de pesos también se refleja en la preferencia del sector privado por los dólares. En agosto, las compras netas de billetes y divisas rozaron los US$2.700 millones. Aunque el monto se desaceleró levemente respecto del mes anterior, se mantuvo en niveles elevados.
Según el análisis de IERAL, el fenómeno responde a una “reconfiguración de portafolios”, en un contexto en el que los inversores y ahorristas evalúan tanto la evolución de la economía como los riesgos políticos hacia las elecciones de 2027.
El documento identifica dos factores detrás de ese comportamiento: por un lado, los indicadores débiles de actividad afectan las expectativas sobre una eventual reelección de Milei; por otro, persiste el temor a un regreso de políticas asociadas con la “dominancia fiscal” y una intensificación de los controles cambiarios.
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“Ante una demanda de dinero que no muestra señales de recuperación y frente a la persistencia de shocks externos que afectan la tasa de inflación, el margen de maniobra para estimular la actividad con política monetaria/fiscal resulta sumamente acotado”, advierte IERAL.
La necesidad de “reglas explícitas”
Más allá de las decisiones de corto plazo, el informe señala que la política monetaria necesita reglas más claras para mejorar su previsibilidad.
“Sería óptimo para la economía, y beneficiaría a la eficiencia del esquema, contar con reglas explícitas respecto del momento, magnitud y condiciones de respuesta de la autoridad monetaria ante diferentes escenarios”, subrayó IERAL.
Como referencia, el análisis menciona la experiencia del Banco Central de Reserva del Perú durante la década de 1990, cuando la adopción de objetivos operativos intermedios contribuyó a reducir la volatilidad del mercado interbancario y a mejorar la previsibilidad de la política monetaria antes de la implementación de un régimen de metas de inflación.
El documento también plantea avanzar hacia la autonomía plena del BCRA en la definición de la política monetaria y adoptar una comunicación oficial más sobria, con el objetivo de preservar la credibilidad del programa económico.
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