Milei reforma la Secretaría de Inteligencia e impulsa alianza regional frente al socialismo

En la antesala de las celebraciones de Año Nuevo, el Gobierno argentino dispuso las modificaciones a la secretaria de Inteligencia estatal a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, lo que le valió críticas de referentes de la oposición.

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Buenos Aires — Javier Milei dispuso por decreto una reforma de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) mientras avanza con su intención de conformar una alianza regional para contrarrestar la influencia del socialismo en América Latina.

En la antesala de las celebraciones de Año Nuevo, el Gobierno argentino dispuso las modificaciones a la Secretaría de Inteligencia a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 941/25, lo que le valió críticas de referentes de la oposición kirchnerista, y de la Coalición Cívica, Provincias Unidas y Encuentro Federal.

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“Mientras los argentinos preparábamos la mesa para despedir el año, el presidente Javier Milei firmó a las 19.24 el DNU 941 para imponer a su gusto la reforma de la Ley y Sistema de Inteligencia. Un decreto de necesidad y urgencia que no tiene ni necesidad, ni urgencia”, dijo el jueves el diputado Maximiliano Ferraro, presidente Coalición Cívica, a través de redes sociales.

“Pudiendo funcionar el Congreso, con sesiones extraordinarias en diciembre y febrero, si el presidente quería reformar la Ley, podía y debía haber enviado un proyecto al Congreso. No lo hizo. No le gusta gobernar según la Constitución porque para él es un obstáculo y prefiere siempre los atajos”, agregó.

Este viernes, el oficialismo argumentó su decisión mediante un comunicado que emitió la propia SIDE. Según la visión de la Casa Rosada, la decisión responde a la necesidad de que el país “cuente con un Sistema de Inteligencia Nacional moderno, profesional y eficiente, alineado con los más altos estándares democráticos y republicanos” a partir del “nuevo rol central que ocupa la República Argentina en el escenario mundial” producto del liderazgo del presidente Milei.

Según la visión oficial, el Sistema de Inteligencia Nacional “fue utilizado durante décadas de manera discrecional, opaca y ajena a su verdadera finalidad”. Por ello, consideró necesario “acotar, definir y clarificar con precisión tanto la estructura como las competencias del Sistema de Inteligencia Nacional, adecuándolo a las amenazas y desafíos del siglo XXI”.

No se trata de la primera disputa entre el gobierno de Milei y la oposición por el manejo de la SIDE. Ya en septiembre de 2024, la oposición en Congreso había reunido los votos para rechazar el DNU que autorizaba el giro de fondos reservados por ARS$102.000 millones.

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Los cambios en la SIDE

En concreto, el gobierno de Milei dispuso eliminar una serie de funciones que históricamente le fueron asignadas a la SIDE “sin sustento institucional”, dijo, como la seguridad interna del país, que ahora dependerá exclusivamente del Ministerio de Seguridad Nacional, y la protección de la infraestructura crítica y los sistemas de información del Estado, que ahora serán competencia de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.

En esa línea, el Gobierno argentino dispuso redefinir el rol de la Agencia de Seguridad Nacional, que quedará ahora “circunscripta exclusivamente a tareas de contrainteligencia, eliminando superposiciones, estructuras innecesarias y misiones difusas que solo contribuyeron al desorden y la falta de control”.

La contrainteligencia, detalló el comunicado de la SIDE, “es definida de manera clara y taxativa como la función destinada a proteger al Estado argentino frente a acciones de inteligencia, espionaje o injerencia de agentes externos”. Así, argumenta que la reforma apunta a poner fin “a prácticas del pasado en las que los recursos del Estado fueron utilizados para la persecución política interna, el espionaje doméstico o el control indebido de dirigentes, periodistas y ciudadanos”.

La reforma impulsa también un proceso de achicamiento de la estructura. En esa línea, dispuso la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), que a ojos del Gobierno “generaba una superposición innecesaria de funciones con los organismos de inteligencia del Estado Mayor Conjunto, consolidando así un esquema más eficiente, integrado y coherente en materia de inteligencia de defensa”.

Finalmente, agregó el texto difundido por la SIDE, la reforma establece un nuevo esquema de intercambio de información con el resto de los organismos del Estado. El mismo, indicó, estará “basado en trazabilidad, la automatización y el registro obligatorio de cada requerimiento y cada flujo de información”. Así, concluye la SIDE, este sistema “elimina la discrecionalidad y la arbitrariedad, garantiza la transparencia interna y fortalece los controles legales, técnicos y presupuestarios sobre el funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional”.

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El comunicado completo de la SIDE

Los desafíos globales contemporáneos y el nuevo rol central que ocupa la República Argentina en el escenario mundial, a partir del liderazgo del presidente Javier G. Milei, requieren que la Nación cuente con un Sistema de Inteligencia Nacional moderno, profesional y eficiente, alineado con los más altos estándares democráticos y republicanos.

En ese marco, y considerando que la función esencial de todo sistema de inteligencia es la producción de información estratégica para asistir la toma de decisiones de las autoridades democráticamente electas, a través del DNU 941/25, el Poder Ejecutivo Nacional da un nuevo paso en la profundización de las reformas del Sistema de Inteligencia Nacional, que durante décadas fue utilizado de manera discrecional, opaca y ajena a su verdadera finalidad.

El objetivo central de esta reforma es acotar, definir y clarificar con precisión tanto la estructura como las competencias del Sistema de Inteligencia Nacional, adecuándolo a las amenazas y desafíos del siglo XXI. En ese sentido, se avanza en la eliminación de funciones que históricamente le fueron asignadas sin sustento institucional, como la seguridad interna del país que depende del Ministerio de Seguridad Nacional, y la protección de la infraestructura crítica y los sistemas de información del Estado, que ahora serán competencia de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.

Asimismo, la reforma impulsa un proceso de racionalización y achicamiento de la estructura, concentrando las capacidades del Sistema de Inteligencia en su función esencial. En particular, se redefine el rol de la Agencia de Seguridad Nacional, que queda circunscripta exclusivamente a tareas de contrainteligencia, eliminando superposiciones, estructuras innecesarias y misiones difusas que solo contribuyeron al desorden y la falta de control.

La contrainteligencia es definida de manera clara y taxativa como la función destinada a proteger al Estado argentino frente a acciones de inteligencia, espionaje o injerencia de agentes externos, poniendo fin a prácticas del pasado en las que los recursos del Estado fueron utilizados para la persecución política interna, el espionaje doméstico o el control indebido de dirigentes, periodistas y ciudadanos.

En la misma línea de ordenamiento institucional, se dispone la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), cuya existencia generaba una superposición innecesaria de funciones con los organismos de inteligencia del Estado Mayor Conjunto, consolidando así un esquema más eficiente, integrado y coherente en materia de inteligencia de defensa.

Finalmente, la reforma establece un nuevo esquema de intercambio de información con el resto de los organismos del Estado, basado en trazabilidad, la automatización y el registro obligatorio de cada requerimiento y cada flujo de información. Este sistema elimina la discrecionalidad y la arbitrariedad, garantiza la transparencia interna y fortalece los controles legales, técnicos y presupuestarios sobre el funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional.

Esta transformación profunda del Sistema de Inteligencia Nacional forma parte del proceso histórico que impulsa en presidente Javier G. Milei para dejar atrás décadas de desorden, opacidad y uso político del Estado. Se trata de una decisión estructural que reafirma el compromiso inquebrantable con la libertad, la legalidad y la soberanía nacional, y que consolida un nuevo orden institucional en la Argentina: un Estado limitado, profesional y al servicio de los ciudadanos, de la República y de la libertad.

Milei dice que prepara alianza regional frente al socialismo

En una entrevista concedida a CNN el martes, que será emitida de forma completa el 11 de enero, el presidente argentino también dijo que impulsa la creación de un bloque estratégico de líderes de derecha y centroderecha “para contrarrestar la influencia del socialismo” en América Latina.

“Pareciera que la región ha despertado de la pesadilla del socialismo del siglo XXI. La gente está descubriendo que efectivamente es una farsa”, dijo. “Estamos intentando hacer un bloque, donde nuestra propuesta sea abrazar las ideas de la libertad y plantarnos frente al cáncer del socialismo en sus distintas versiones: ya sea el socialismo del siglo XXI o el woke, ni hablar de las versiones más extremas”.

Ese bloque, reconoció Milei, todavía no tiene un nombre definido, aunque sí expresó que “ya hay un grupo de diez países que estamos trabajando y vamos a seguir avanzando”. Dicho bloque podría incluir a mandatarios como José Antonio Kast (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Nayib Bukele (El Salvador) o Rodrigo Paz Pereira (Bolivia).