Buenos Aires — Este miércoles a las 11.45hs de Buenos Aires, el presidente Javier Milei dará su tercer discurso en el Foro Económico de Davos, Suiza. Será, una vez más, una plataforma para exponer sobre la batalla cultural que propone el mandatario y afirmar sus alianzas geopolíticas. Por caso, su apoyo al presidente Donald Trump, socio estratégico de Argentina y que ha puesto el foco en América Latina, desde lo financiero y lo militar.
Cancillería y el equipo de Milei están trabajando en la agenda que desarrollará en el marco del foro, en la búsqueda de distintos encuentros bilaterales aún sin reuniones confirmadas. No se precisó aún si se reunirá con su par norteamericano, Donald Trump.
El presidente estadounidense irá acompañado por Howard Lutnick, Chris Wright y Jameson Greer, secretarios de Comercio, de Energía y el representante comercial. La presencia de estos funcionarios puede ser clave para terminar de delinear el acuerdo arancelario alcanzado entre Argentina y Estados Unidos, del cual aún no se conoce la letra chica.
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Similar es lo que sucede con el acuerdo alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea, que Milei rubricó este sábado en Asunción con presencia de los mandatarios del bloque sudamericano.
El efecto Trump en la Argentina de Milei
El regreso de Donald Trump al Gobierno de los Estados Unidos y el fortalecimiento de la relación bilateral con el presidente Javier Milei marcó un impacto en la economía argentina en tan solo un año de mandato.
Desde apoyo financiero hasta el anuncio de un acuerdo para “profundizar la cooperación bilateral en comercio e inversión”, el vínculo con la administración norteamericana generó una fuerte expectativa en el sector privado argentino.
En materia de inversión extranjera directa, Estados Unidos ya es el actor más relevante: su stock se concentra en minería, energía y manufactura, mientras que China focaliza en intermediación financiera y construcción. El acuerdo podría consolidar esa tendencia, con incentivos a la llegada de capital en sectores alineados a la transición energética y las cadenas de valor estratégicas.
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“Lo que ha hecho Trump por la Argentina de Milei lo podemos resumir en dos grandes cuestiones: primero fue el apoyo macroeconómico de Bessent a mediados del 2025. Me refiero tanto al swap como al apoyo del Tesoro estadounidense para fortalecer el peso argentino e impedir que haya una crisis cambiaria”, señaló Julio Burdman, analista político internacional.
En diálogo con Bloomberg Línea, puntualizó: “Luego se dio el anuncio sobre el fin de año del acuerdo comercial y de inversiones para la Argentina. Creo que todo esto se enmarca en una una geopolítica de Trump hacia América del Sur con la Argentina como caso testigo porque fue el primero, con el que el gobierno de Trump buscan contener la presencia de China en ciertas actividades críticas para la estrategia de Estados Unidos”.
“La cuestión nuclear, de recursos naturales, estratégicos, etc. Uno puede decir que el elemento general detrás de estas políticas es apuntalar a la economía argentina para favorecer la inversión de parte de Estados Unidos en estas economías estratégicas”.
De ese modo, analizó que “las medidas de las políticas trumpistas hacia la Argentina” se vinculan con lo financiero, lo comercial e inversiones y la geopolítica que le pone un freno a la presencia de China en ciertas actividades".
Por su parte, el analista internacional Gilberto Aranda consideró: “Es bastante evidente que, para la elección que hubo hace unos meses en Argentina, Estados Unidos jugó algún papel respecto de renovar la confianza, particularmente para las clases medias argentinas en la promesa de una estabilización de la economía, que ha sido muy gradual, pero que ha ido dando pasos hace una mejoría en forma lenta”.
En declaraciones a este medio, evaluó: “el apoyo de Estados Unidos, al menos en lo inmediato, ha jugado un papel respecto de la credibilidad de un Gobierno en su capacidad de mejorar la economía y, por lo tanto, el sentido de bienestar de las clases medias argentinas”.
“Por supuesto que esto también tiene una apostilla respecto de los sectores más precarizados que probablemente no fueron a votar y se quedaron en sus casas, pero al final la apuesta del presidente argentino respecto de tener el respaldo ciudadano en la última elección legislativa fue alcanzada”, analizó.
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Sin embargo, aclaró que “si eso va a redundar en una situación completamente holgada para Argentina, está por verse” porque es un proceso que “requiere tiempo”.
Aranda, por otro lado, remarcó que “Milei tenía un discurso muy confrontativo con China y lo fue aparcando porque también entiende que mucha de la soja que produce Argentina va a terminar finalmente en mercados asiáticos, concretamente en China”.
“Claramente, al mismo tiempo tiene una relación preferencial con Estados Unidos. Sin duda, hay muchos puntos todavía por despejar y eso va a requerir algún tiempo”, opinó.