Bloomberg — Brasil está tratando de evitar a toda costa que se prohíban sus exportaciones de productos de origen animal a la Unión Europea, ya que están en juego más de US$1.800 millones en comercio del principal exportador mundial de carne de vacuno y aves de corral.
El país se encuentra inmerso en un proceso de intercambio de información y de aportación de garantías adicionales a la UE antes de la fecha límite del 3 de septiembre para demostrar que cumple con las normas del bloque sobre el uso de antimicrobianos en la ganadería, según ha declarado un alto diplomático brasileño con conocimiento de las negociaciones.
Ver más: Brasil anuncia ayuda por US$3.700 millones para exportadores afectados por aranceles de EE.UU.
En mayo, Brasil quedó excluido de la lista de exportadores autorizados anunciada.
Están en juego las exportaciones brasileñas de carne de vacuno, aves de corral, huevos y animales vivos a su mercado de exportación de carne más importante después de China.
Para Europa estas restricciones suponen un riesgo de que se reduzca la oferta de carne de vacuno y de pollo y de que los precios suban, señaló Rabobank en un informe publicado esta semana. Brasil es el principal proveedor extranjero de aves de corral del bloque y el segundo mayor proveedor de carne de vacuno.
La Unión Europea posee algunas de las normas más estrictas del mundo en materia de uso de antibióticos en la ganadería y ha endurecido su normativa con el fin de hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos, un problema de salud mundial cada vez mayor.
Ver más: Las restricciones de China a la carne de vacuno comienzan a golpear a la industria cárnica brasileña
Brasil espera que la información proporcionada por el país sea suficiente para evitar las restricciones antes de la fecha límite de septiembre, dijo el diplomático, quien habló bajo condición de anonimato para tratar temas delicados de negociaciones comerciales.
Un portavoz de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, dijo que están en conversaciones con las autoridades brasileñas sobre el tema y que no harían comentarios mientras las conversaciones estén en curso.
El Ministerio de Agricultura de Brasil indicó en un comunicado que las autoridades europeas todavía no han emitido una evaluación final, no obstante el país ha proporcionado “información técnica detallada que describe el sistema oficial de inspección del país y las garantías gubernamentales vigentes en todas las cadenas de suministro cubiertas por las regulaciones del bloque”.
Ver más: Adecoagro compra ingenio brasileño por US$148 millones y prevé ganancias desde el día uno
“Brasil ha reiterado su compromiso de cumplir íntegramente los requisitos sanitarios de la UE y afirma que sigue participando en las conversaciones técnicas en curso con el bloque”, señalaba la nota.
La Asociación Brasileña de Exportadores de Carne de Vacuno, que representa a los gigantes cárnicos JBS NV (JBS) y MBRF Global Foods Co. (MBRF3), se muestra menos optimista.
Su presidente, Roberto Perosa, advirtió en una rueda de prensa celebrada la semana pasada que es poco probable que el sector cumpla con la nueva normativa en el plazo establecido y añadió que el Ministerio de Agricultura está colaborando con las empresas de procesamiento cárnico y los ganaderos para evaluar posibles alternativas.
Los analistas de Rabobank, entre ellos Eva Gocsik, prevén que Brasil se verá obligado a reorientar sus exportaciones, entre otros destinos, hacia el Reino Unido, México y, en el caso de las aves de corral, hacia Medio Oriente.
Ver máAranceles del 25% de EE.UU. a Brasil podrían convertirse en un regalo electoral para Lula
Las restricciones a la importación de vacuno llegan apenas unos meses después de la entrada en vigor del acuerdo comercial de la UE con Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
El acuerdo generó protestas generalizadas de agricultores desde Irlanda hasta Francia y Polonia, quienes temían tener que competir con importaciones producidas con estándares más bajos. La Unión Europea argumentó que aplicaría los mismos estándares ambientales y sanitarios estrictos a las importaciones que a los productos agrícolas del bloque.
De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura de Brasil, la UE importó en 2025 proteína animal brasileña por valor de US$1.800 millones, lo que equivale a 368.100 toneladas. Los envíos de carne de vacuno al bloque ascendieron a US$1.050 millones.
Lea más en Bloomberg.com