El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Chile registró una variación mensual de 0,0% en febrero, mientras que la inflación acumulada en 12 meses se ubicó en 2,4%. El dato puede tener una incidencia importante en la próxima reunión de política monetaria del Banco Central de Chile (BCCh), prevista para el 24 de marzo de 2026, en la que la autoridad definirá el nivel de la Tasa de Política Monetaria (TPM), actualmente en 4,5%.
No obstante, la duda pasa por saber si la tensión internacional lleva al BCCh a tomar una postura cautelosa.
Un dato que abre el debate sobre la tasa
Un informe de Scotiabank señaló que el IPC de febrero se ubicó en la parte baja de las expectativas, lo que constituye una señal favorable para la autoridad monetaria.
Según el banco, antes del deterioro reciente del escenario internacional, las condiciones internas estaban alineadas con un recorte de 25 puntos base en la TPM tras conocerse el dato de inflación.
Entre los factores mencionados figuran un mercado laboral con señales de debilidad, una desaceleración del salario real, la apreciación previa del peso chileno y señales de menor dinamismo en el comercio.
El escenario externo introduce cautela
Sin embargo, la entidad indicó que el cambio en el contexto internacional modificó parte de ese diagnóstico.
Scotiabank advirtió que el aumento del precio del petróleo y de algunos costos de transporte podría generar presiones inflacionarias durante el primer semestre.
En ese contexto, el banco considera que la opción de esperar antes de realizar nuevos recortes de tasas está ganando probabilidad, especialmente considerando que la TPM ya se encuentra cerca del nivel neutral estimado en 4,25%.
Dos caminos para la reunión de marzo
Un análisis de Coopeuch también señala que las cifras de inflación registradas en los últimos meses pueden considerarse benignas, lo que permitió que la inflación anual descendiera rápidamente por debajo del objetivo del Banco Central.
Según la entidad, si las tensiones externas resultan transitorias y se moderan en los próximos días, los últimos datos de inflación y actividad podrían respaldar un recorte de la TPM en la reunión de marzo, llevándola hacia el nivel neutral cercano a 4,25%.
En cambio, si las presiones externas persisten o se intensifican, el instituto emisor podría mantener la tasa en 4,5% a la espera de mayor información sobre la evolución de la inflación y de las expectativas.
El informe advierte que reducir la tasa en ese escenario podría obligar posteriormente a revertir la decisión, lo que afectaría la credibilidad de la política monetaria.
Expectativas hacia adelante
Ignacio Mieres, jefe de análisis de XTB Latam, sostuvo que el dato de inflación de febrero confirma una moderación de las presiones inflacionarias en la economía chilena.
El analista señaló que ese escenario abre espacio para una moderación gradual de la tasa de interés, aunque coincidió en que el proceso dependerá de la evolución de los riesgos externos.
De acuerdo con su escenario base, el mercado podría comenzar a internalizar recortes moderados durante 2026, con la tasa acercándose a 4% hacia fines de año.
Entre los factores que podrían limitar ese proceso mencionó la incertidumbre geopolítica, los costos de la energía y la depreciación del peso chileno frente al dólar, variables que podrían reintroducir presiones inflacionarias en los próximos meses.
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Mientras tanto, el mercado seguirá atento a los próximos datos macroeconómicos antes de la reunión del Banco Central del 24 de marzo, que definirá el ritmo del ciclo de recortes de tasas en Chile.