De Vélez a Nutresa: el plan de los gigantes colombianos para reinar en el mercado de Venezuela

En 2025, más de 1.180 empresas colombianas participaron en el comercio con Venezuela, lo que representa un crecimiento del 84% frente a 2020 y un incremento promedio anual cercano al 13%.

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Bloomberg Línea — El eventual giro económico en Venezuela representa una oportunidad para empresas colombianas del sector textil como Vélez y Mario Hernández y de alimentos como Nutresa.

En el sector industrial empresas como Argos creen que retomar operaciones productivas dependerá de que existan condiciones claras y sostenibles en el tiempo.

Mientras Mario Hernández ha mantenido operaciones durante 25 años en el mercado venezolano y ve potencial de mejoría del negocio, en diciembre Vélez anunció la llegada a ese país a través de un modelo de franquicias que hoy cuenta con dos tiendas y que proyecta expandir a cuatro este año.

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“Vemos a Venezuela con una mirada responsable, pero optimista. La reactivación del consumo, un mayor flujo de efectivo y señales de apertura en el entorno internacional comienzan a configurar un escenario más viable para retomar operaciones”, dijo a Bloomberg Línea Jorge Rodríguez, gerente general de la empresa de moda, calzado y marroquinería Vélez.

“Somos conscientes de que persisten retos importantes, especialmente en materia cambiaria, regulatoria y de consumo, por lo que mantenemos una lectura constante que nos permita tomar decisiones oportunas”, dijo.

Según el directivo, el crecimiento estará directamente marcado por el ritmo al que evolucione el mercado y por cómo se vayan consolidando las condiciones económicas y geopolíticas. “En la medida en que estas avancen, estaremos en capacidad de acelerar el proceso de aperturas”.

Hacia 2027 adelantó que evaluarán una expansión más amplia, priorizando la sostenibilidad del negocio.

Su expectativa es crecer de forma progresiva, construyendo “una operación sólida, cercana al consumidor y alineada con el momento que vive el país”, dijo Rodríguez.

Por su parte, la marca especializada en marroquinería Mario Hernández mantiene su presencia en Venezuela pese a la caída de las ventas y un mercado complejo de operar.

“Nunca nos hemos ido de Venezuela. Siempre hemos estado ahí. Se nos han bajado las ventas, no hemos tenido plata, pero sostenemos 150 empleos y tenemos 18 tiendas, la mayoría de los locales son propios”, dijo a Bloomberg Línea el empresario Mario Hernández.

“Aguantamos”, afirmó Hernández al resumir la estrategia de la marca colombiana en los últimos años en ese país frente a la crisis económica.

Aunque dijo que confía en la recuperación económica en Venezuela ante los cambios políticos que se están dando en el país.

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Hernández señaló que Venezuela representa una oportunidad, pero que el mercado debe reactivarse y la gente tener ingresos para poder consumir. A su juicio, el mercado de lujo venezolano tiene campo para expandirse: “Es una economía que está por el suelo, que no hay consumo, que el salario mínimo es de cerca de US$1. Entonces, la gente tiene que tener ingresos como antes”.

Señaló que, en el contexto actual, desde Mario Hernández planean reformar sus tiendas y avanzar con la expectativa de recuperar el mercado.

Comparado con su desempeño histórico, Mario Hernández ahora vende en Venezuela apenas el 15 % de lo que alcanzaba en la época de bonanza. “Nos tocó controlar gastos para no perder y seguir permaneciendo ahí porque qué hacemos con los locales y las oficinas", dijo el empresario.

El deseo de Argos

En el sector industrial, el presidente de la colombiana Cementos Argos, Juan Esteban Calle, dijo en una declaración remitida a Bloomberg Línea que Venezuela es un mercado que no solo conocen bien sino al que le ven “un potencial relevante en un escenario de normalización institucional y económica”.

“Nuestra planta fue expropiada en 2006 y, hasta la fecha, no hemos recibido ni un solo dólar de compensación. Ese antecedente es un elemento central en cualquier análisis futuro”, expresó el ejecutivo.

Calle señaló que en la actualidad la aproximación de Cementos Argos “es prudente y responsable”. La compañía mantiene presencia comercial a través de terceros.

Cualquier decisión de retomar operaciones productivas en Venezuela dependerá de la seguridad jurídica y reglas de juego estables, mecanismos efectivos para el reconocimiento y resolución de los activos expropiados, y un entorno operativo habilitante que permita desarrollar el negocio con eficiencia.

“Con esos fundamentos, veríamos una oportunidad real de contribuir al desarrollo del país y generar valor de largo plazo”, adelantó Calle.

En un escenario de estabilización, considera que Venezuela representa una “oportunidad significativa” asociada a la recuperación y modernización de infraestructura, vivienda y aparato productivo.

Tras años de baja inversión, desde Cementos Argos dicen que el país requerirá importantes volúmenes de materiales de construcción para acompañar su proceso de reconstrucción.

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Proyecciones del comercio bilateral

De acuerdo con cifras compartidas a este medio por la Cámara Colombo-Venezolana, en 2025 más de 1.180 empresas colombianas participaron en el comercio con Venezuela, lo que representa un crecimiento del 84% frente a 2020 y un incremento promedio anual cercano al 13%.

Explica que este comportamiento se enmarca en la recuperación sostenida del intercambio comercial bilateral, que en 2025 alcanzó los US$1.170 millones, consolidando una tendencia positiva tras la reapertura de la frontera en 2022.

“Proyectamos que durante este año continuará el aumento de empresas colombianas interesadas en retomar operaciones o explorar oportunidades en ese mercado”, manifestó a Bloomberg Línea el presidente de la Cámara, Luis Felipe Quintero.

Particularmente, prevén un aumento de la participación en el intercambio de las pequeñas y medidas empresas, que son mas del 90% del tejido productivo nacional.

Desde la entidad estiman que el comercio bilateral llegará a los US1.600 millones en 2026.

De acuerdo con Quintero, empresas de diferentes sectores como alimentos, siderurgia, metalmecánica y cemento, “algunas afectadas por diferentes medidas en los últimos años, han manifestado su interés en reactivar o fortalecer su presencia en Venezuela”.

En su opinión, esto evidenciaría “una renovada confianza del sector empresarial en las oportunidades que se abren en el mercado venezolano”.

Sectores de mayor oportunidad

La Cámara Colombo Venezolana ve oportunidades de inversión en los sectores de hidrocarburos, gas, energía y minería, que “lideran el panorama de oportunidades en Venezuela en esta nueva etapa”, según Luis Felipe Quintero.

Explica que la aprobación en primera discusión de la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos en Venezuela, sumada a la emisión de licencias por parte de la OFAC del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, configura un entorno normativo que “por primera vez en más de una década habilita transacciones con la estatal petrolero PDVSA bajo condiciones jurídicas claras”.

Esto abre espacio no solo para operadores directos, sino para toda la cadena de valor: servicios técnicos, logística especializada, suministro de equipos y tecnología.

En todo caso, Quintero cree que la logística y el transporte terrestre representan quizás la oportunidad más inmediata.

El 86% del intercambio comercial entre Colombia y Venezuela se realiza por vía terrestre, lo que convierte a este corredor en un activo estratégico con enorme potencial de crecimiento ante la reactivación comercial.

También se refiere a los sectores de textiles, infraestructura y construcción, servicios de salud y farmacéuticos, “donde la demanda insatisfecha es estructural y la oferta colombiana cuenta con estándares competitivos a nivel regional”.

Otros sectores con presencia histórica en el intercambio bilateral como petroquímica, alimentos y productos plásticos también tendrían condiciones para escalar operaciones.

En el sector de alimentos, señaló que varias empresas colombianas han mantenido su presencia en el mercado venezolano y considera que es previsible que incrementen sus operaciones en el nuevo escenario económico venezolano.

El Grupo Nutresa SA de Colombia, el mayor productor de alimentos envasados de América Latina, ya manifestó su interés de conquistar el mercado venezolano con sus productos.

Bloomberg informó que un mes después de la captura de Nicolás Maduro, Nutresa ya ha comprado alrededor de medio millón de dólares estadounidenses en Venezuela para permitir a la empresa repatriar beneficios y proteger sus ingresos, gracias a los fuertes flujos de divisas procedentes de la reactivación del comercio petrolero del país dirigida por Estados Unidos.

Nutresa, propiedad de la familia de millonarios Gilinski, busca abastecer con rapidez el mercado venezolano con productos de bajo costo -en su mayoría por debajo de un dólar-, aprovechando el reconocimiento de sus marcas y su presencia en el país.

Además, cuenta con capacidad para responder a un repunte de la demanda, ya que sus plantas están operando solo al 60%, lo que le permite aumentar la producción con relativa facilidad.

“El escalamiento en Venezuela va a ser muy rápido”, dijo Gabriel Gilinski en una entrevista con Bloomberg en la ciudad colombiana de Medellín, donde Nutresa tiene su sede. “No tenemos que esperar dos o tres años para construir una fábrica. Simplemente tenemos que aumentar la producción y exportarla en camiones, lo que a su vez genera márgenes de venta muy rentables”.

En visión de la Cámara Colombo-Venezolana, todos estos sectores convergen en una ventaja que “ningún otro competidor internacional replica en su totalidad”: proximidad geográfica, vínculos culturales profundos y complementariedad económica probada.

También se refiere al marco preferencial del Acuerdo de Alcance Parcial (AAP) Colombia–Venezuela vigente, que ofrece condiciones arancelarias diferenciadas frente a terceros mercados.

Asimismo, subraya el rol del Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) suscrito entre ambos países.

Y el Acuerdo de Transporte bilateral que regula tanto el transporte de carga como de pasajeros.

“Las empresas colombianas pueden aproximarse a Venezuela no solo pensando en sus exportaciones sino como un país fuente de materias primas, insumos y bienes finales”, remató Quintero.

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