Del gasto al ahorro: las tasas altas cambiaron la forma como los colombianos manejan el dinero

La proporción del dinero más líquido cayó del 27% al 24,8% del total, mientras los instrumentos de ahorro ganaron peso, evidenciando un traslado hacia depósitos a plazo en medio del ciclo de tasas altas.

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Bloomberg Línea — Entre 2022 y 2025, el dinero en la economía no sólo creció, también cambió de lugar. Cada vez más recursos dejaron de usarse para el gasto inmediato y pasaron a guardarse en cuentas de ahorro y depósitos que ofrecen rendimientos, impulsados por el aumento en las tasas de interés.

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“Son varias cosas”, dijo Andrés Langebaek, analista independiente. “Lo primero es que el año pasado fue un año de mayor crecimiento económico. En Colombia, el determinante más importante del ahorro es el nivel de ingreso, y ese nivel de ingreso está, obviamente, asociado con el crecimiento del PIB. Entre más crece la economía, más ahorro va a haber”.

Ese cambio se refleja en la estructura del dinero en la economía. En 2022, el dinero más líquido —agrupado en el agregado M1— representaba cerca del 27% del total del dinero ampliado (M2), con un saldo aproximado de COP$210 billones frente a COP$780 billones en M2.

Carlos Correa, director ejecutivo de Mejor CDT asegura que “hoy el monto total en CDT invertidos por personas naturales en Colombia equivale a COP$138 billones, en 2023 eran COP$99 billones”.

Explica que el monto ha crecido sustancialmente versus lo que se está viendo en inversiones en en ese momento, “así que los colombianos están sacándole el jugo”, dice Correa.

Según Correa lo que aumentó no fue únicamente el monto total invertido, sino que también se incrementó el promedio por persona. “En este producto hay, en promedio, invertidos hoy COP$60 millones por persona. En el 2023, ese número era cercano a COP$56 millones, y en el momento de tasas más altas era de COP$59 millones”.

El agregado llamado M1 incluye el dinero que se puede usar inmediatamente, como el efectivo o el que está en cuentas desde las que se puede pagar o transferir sin restricciones. Por su parte, M2 incluye todo el dinero de M1 más el que está en cuentas de ahorro o depósitos que no se usan todos los días. Finalmente, M3 reúne una versión aún más amplia, incorporando instrumentos financieros como depósitos a plazo y otros mecanismos de ahorro.

Para 2025, esa proporción se redujo a 24,8%, con M1 cercano a COP$230 billones y M2 alrededor de COP$925 billones, lo que evidencia que el dinero disponible para gasto inmediato perdió participación frente al ahorro.

El cambio más significativo ocurrió en 2023, año en el que la proporción M1/M2 cayó de 27% a cerca de 25,5%, mientras el total del dinero ampliado siguió creciendo.

En ese periodo, M2 aumentó desde cerca de COP$780 billones en 2022 hasta aproximadamente COP$860 billones en 2023, lo que refleja que, aunque el dinero total siguió expandiéndose, una mayor parte comenzó a dirigirse hacia instrumentos financieros menos líquidos.

Durante 2024, la tendencia se mantuvo. El agregado M1 se ubicó alrededor de COP$225 billones, mientras que M2 alcanzó cerca de COP$900 billones, llevando la proporción del dinero líquido a cerca de 25%.

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Este comportamiento confirma que el traslado hacia el ahorro no fue un evento puntual, sino un proceso progresivo que se consolidó durante varios años consecutivos.

Para 2025, la dinámica terminó de consolidarse. El dinero líquido creció de forma moderada hasta cerca de COP$230 billones, pero el dinero ampliado continuó aumentando con mayor fuerza hasta COP$925 billones, manteniendo la tendencia descendente en la participación del efectivo y los depósitos de uso inmediato.

En términos absolutos, esto implica que el sistema financiero captó cada vez más recursos en instrumentos de ahorro.

Dentro de ese proceso, los depósitos a plazo —como los CDT— mostraron uno de los crecimientos más notorios, especialmente desde 2023. Langebaek explica que “las tasas de interés afectan sobre todo la composición del ahorro. Cuando las tasas de los préstamos son altas, el ahorro en CDT tiende a aumentar, mientras que las cuentas de ahorro tradicionales se vuelven menos dinámicas”.

Esto lo respaldo Carlos Correa, de Mejor CDT quien explica que “en estos últimos tres años, no solo los CDT se han beneficiado, sino que los colombianos se han beneficiado también, porque con los CDT han generado muchísimas más ganancias”.

Agrega Correa que “a la hora de comparar estos dos productos, lo que termina pasando es que los colombianos están escogiendo el CDT por encima de las cuentas de ahorro, a pesar de que son muy convenientes”.

Los componentes asociados al ahorro financiero registraron aumentos más acelerados que los depósitos de uso inmediato, en línea con un entorno de tasas de interés elevadas que incentivó a hogares y empresas a mantener recursos invertidos durante periodos más largos.

Entre 2022 y 2023, la Banco de la República emprendió uno de los ciclos de aumentos de tasas más fuertes de las últimas décadas para enfrentar el aumento de la inflación.

Durante ese periodo, la tasa de interés de política monetaria fue incrementada en múltiples ocasiones hasta alcanzar niveles cercanos al 13% hacia finales de 2023, reflejando una postura monetaria restrictiva destinada a frenar el crecimiento del crédito y moderar el consumo.

A partir de finales de 2023 y durante 2024, el comportamiento de las tasas comenzó a cambiar. Una vez se observaron señales de desaceleración de la inflación, la Junta Directiva inició un proceso gradual de reducción de la tasa de interés, acumulando recortes que llevaron la tasa hasta 9,25% durante 2025, después de varios ajustes consecutivos.

En 2025 y comienzos de 2026, la política monetaria continuó ajustándose, ahora al alza tras choques inflacionarios imprevistos como el aumento del salario mínimo. Durante varios meses de 2025 la tasa se mantuvo en 9,25%, justo antes de subir a 11,25% a inicios de 2026.

Este nivel de tasas relativamente altas contribuyó a que el ahorro financiero se mantuviera atractivo frente al gasto, reforzando el traslado del dinero hacia instrumentos de mayor plazo observado en los agregados monetarios.

Los agregados monetarios son una forma de medir cuánto dinero hay en la economía y en qué tipo de cuentas está guardado. Se pueden imaginar como diferentes cajas donde se organiza el dinero según qué tan fácil es usarlo. Algunas cajas contienen dinero listo para gastar y otras contienen dinero guardado para ahorrar o invertir.

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Entre 2022 y 2025, estos agregados mostraron un movimiento claro: aunque el dinero total siguió creciendo, una parte cada vez mayor se trasladó desde el dinero listo para gastar hacia el dinero guardado.

Dicho de forma sencilla, había más dinero en la economía, pero cada vez menos estaba disponible para gastarse de inmediato y más estaba guardado en instrumentos que generan rendimientos, reflejando el efecto de tasas de interés altas sobre las decisiones de hogares y empresas.