Farmacéuticas colombianas fortalecen exportaciones en medio de la crisis del sistema de salud

La industria farmacéutica colombiana crece en exportaciones y amplía su presencia internacional, mientras el sistema de salud enfrenta tensiones internas.

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Bloomberg Línea — Colombia se ha venido consolidando como un exportador relevante de medicamentos con estándares internacionales, en un momento en el que el sistema de salud interno atraviesa tensiones profundas.

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Mientras el British Medical Journal advirtió recientemente sobre el deterioro del modelo de atención en el país, atribuido a decisiones políticas, problemas financieros y fallas en la prestación de servicios, la industria farmacéutica nacional ha reforzado su capacidad productiva y su proyección internacional, respondiendo a una demanda creciente de medicamentos en distintos mercados del mundo.

De acuerdo con Analdex, en su Informe Mensual publicado en mayo de 2025, Colombia exportó un total de 9,8 millones de toneladas, con una participación destacada del sector farmacéutico, que ha incrementado su vocación exportadora de alto valor agregado.

Esta industria se ha convertido en uno de los pilares industriales con mayor proyección internacional, con presencia en más de 20 países de América Latina, Asia y África, apoyada en una combinación de escala productiva, cumplimiento regulatorio y especialización técnica.

La capacidad exportadora del país se sustenta en más de 100 plantas farmacéuticas habilitadas por el Invima, muchas de ellas con certificaciones internacionales como Digemid y Cofepris, lo que ha fortalecido la reputación de Colombia como proveedor confiable de medicamentos.

Este respaldo regulatorio ha sido clave para posicionar al país en segmentos exigentes, en especial en la producción de soluciones inyectables, donde empresas colombianas alcanzan volúmenes superiores a los 180 millones de unidades al año, destinadas tanto al mercado regional como a países de Asia.

Según datos de la DIAN y el Invima, además de los medicamentos inyectables, Colombia exporta genéricos, vitaminas, suplementos nutricionales y medicamentos hospitalarios.

El crecimiento del sector también ha estado impulsado por mayores inversiones en investigación y desarrollo, que han permitido ampliar la oferta hacia tratamientos especializados en áreas como oncología, enfermedades respiratorias, salud mental y dermatología, combinando calidad, seguridad y capacidad de producción a gran escala.

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Este fortalecimiento industrial contrasta con el diagnóstico expuesto por el British Medical Journal, que señaló retrasos en la atención, escasez de medicamentos y cierre de servicios hospitalarios como algunos de los efectos visibles de la crisis del sistema de salud colombiano.

Según ese análisis, las intervenciones estatales y las tensiones financieras del modelo han impactado la disponibilidad de servicios para los pacientes, generando un entorno interno complejo que, paradójicamente, coincide con un aumento de la demanda internacional por medicamentos producidos en el país.

Desde la industria, Laboratorio Vitalis explicó que la modernización de sus plantas y la adopción de los más altos estándares productivos han sido determinantes para ampliar su capacidad de exportación.

La compañía cuenta con siete plantas de producción distribuidas en tres países y ha fortalecido líneas de manufactura especializadas, como las dedicadas a productos estériles inyectables, con equipos de alta velocidad y áreas segregadas para principios activos sensibles, con el fin de garantizar la calidad y prevenir riesgos de contaminación.

Según el doctor Milton Castañeda, vocero de Laboratorio, “en el caso nuestro, hemos actualizado nuestras plantas con los últimos estándares para incrementar la capacidad productiva con excelencia operativa, y sobre estas basamos nuestra estrategia de expansión y exportaciones, gracias a que podemos garantizar la disponibilidad de medicamentos esenciales más allá de nuestra producción nacional. Actualmente, disponemos de siete plantas de producción distribuidas en tres países, lo que nos permite una cobertura regional robusta y una capacidad instalada masiva para la fabricación y comercialización”.

Dice que capacidades permiten asegurar la disponibilidad de medicamentos esenciales y especializados más allá del mercado local, incluso en un contexto interno marcado por dificultades en la prestación de servicios de salud.

La estrategia de expansión internacional se apoya, además, en la diversificación del portafolio terapéutico, que incluye antimicrobianos, anestésicos, antiinflamatorios, corticosteroides, tratamientos gastrointestinales, medicamentos para el sistema nervioso y vitaminas, entre otros.

Al igual que Vitalis, otros laboratorios colombianos han reforzado su compromiso con la innovación, la seguridad y la excelencia operativa.

Este enfoque ha consolidado al sector farmacéutico como un actor estratégico de la economía nacional, no solo por su aporte a las exportaciones de alto valor agregado, sino también por la generación de empleo especializado y el desarrollo de infraestructura productiva.

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En un escenario en el que el debate sobre la sostenibilidad del sistema de salud sigue abierto, la industria farmacéutica emerge como uno de los sectores que capitaliza la demanda externa y refuerza la presencia de Colombia en los mercados internacionales.