Frisby España dice que vendió 3,3 toneladas de pollo en un mes y abre otro local pese a la disputa

La compañía abrió su segundo punto en Madrid y anunció un tercer establecimiento, además de cuatro franquicias, mientras continúan los procesos legales con Frisby Colombia.

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Bogotá — Frisby España cerró su primer mes de operaciones en Madrid con ventas reportadas de 3,3 toneladas de pollo y, tras ese resultado, puso en funcionamiento su segundo punto de venta en la capital española.

La compañía inició operaciones el 17 de agosto mediante una cocina de producción y con ventas exclusivamente a través de Uber Eats.

Según la empresa, las ventas alcanzadas durante este primer mes superaron sus previsiones iniciales.

También aseguró que el promedio de ventas de su primer punto fue tres veces superior al de la categoría de pollo frito en Uber Eats.

La cifra fue reportada por la propia compañía y corresponde a la operación de una sola cocina.

Frisby España señaló que el resultado se obtuvo sin contar con un establecimiento abierto al público ni con otros canales de comercialización.

Segundo punto en Madrid

Frisby España abrió su segundo punto de venta en Madrid, ubicado en Puente de Vallecas.

La nueva operación busca atender la demanda de Vallecas y otros barrios del sur de la ciudad.

La primera cocina estaba concentrada en el centro de Madrid y el distrito de Salamanca.

La compañía afirmó que desde otras zonas de la capital se venía registrando una demanda que no podía ser cubierta desde ese primer punto.

“Tres toneladas en un mes, con una sola cocina y canal, es la mejor respuesta que podíamos recibir. Madrid ha hablado, y ahora nos toca llegar a los barrios, y muy pronto a las ciudades, que nos lo estaban pidiendo”, dijo Charles Dupont, portavoz de Frisby España.

El plan de expansión contempla además una tercera apertura en las próximas semanas, esta vez en el norte de Madrid.

La empresa también informó que firmó un acuerdo para abrir cuatro franquicias adicionales.

Con este esquema, Frisby España busca ampliar progresivamente su presencia en otras ciudades del país y combinar las cocinas de producción con establecimientos físicos y franquiciados.

La apuesta por el mercado español

Frisby España opera bajo un modelo de cocinas de producción o dark kitchens, establecimientos físicos y franquicias.

En su página oficial, la compañía se presenta como un proyecto independiente creado y desarrollado en Europa.

La empresa sostiene que su propuesta está enfocada en pollo apanado y otros sabores asociados con la gastronomía sudamericana.

También asegura que opera bajo los derechos de la marca Frisby en la Unión Europea.

La expansión no se limita a Madrid. En su estrategia publicada, la compañía contempla operaciones en ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, Alicante, Granada, Murcia, La Coruña y Palma.

En materia laboral, Frisby España indicó que ya ha creado 16 puestos de trabajo en Madrid y que espera llegar a 50 empleos antes de finalizar 2026, conforme avance el plan de aperturas.

Una expansión en medio de la disputa por la marca

El crecimiento de Frisby España ocurre mientras continúa el conflicto legal con Frisby Colombia por el uso del nombre y otros elementos asociados a la marca.

La disputa comenzó a tomar fuerza en 2025, cuando apareció en España una compañía que utilizaba el nombre Frisby y elementos que guardaban similitudes con la cadena colombiana.

En noviembre de 2025, un juzgado mercantil de Alicante había impuesto medidas cautelares que impedían a Frisby España utilizar la marca y realizar determinadas actividades.

Sin embargo, en marzo de 2026, la Audiencia Provincial de Alicante dejó sin efecto esas medidas, lo que permitió a la compañía española retomar sus planes de operación.

Posteriormente, en abril de 2026, la Oficina Española de Patentes y Marcas declaró la caducidad de las marcas “Frisby” y “Frisby Pollo Frito” que Frisby Colombia tenía registradas en España.

La decisión todavía forma parte del proceso más amplio relacionado con los derechos de la marca en Europa.

Frisby España sostiene que las resoluciones administrativas y judiciales le permiten desarrollar su actividad bajo esa denominación en territorio europeo.

En su página oficial también afirma que se trata de una compañía independiente y sin relación societaria o contractual con la empresa colombiana.

Los procesos judiciales continúan

Pese a las decisiones que permitieron el inicio de operaciones, la disputa entre las dos compañías no está completamente cerrada.

Frisby España informó que continúan en trámite procedimientos judiciales iniciados por la propia compañía y que espera nuevas resoluciones relacionadas con reclamaciones por daños y perjuicios frente a Frisby S.A. BIC.

De esta manera, la compañía española avanza con su estrategia comercial mientras el conflicto por los derechos de la marca continúa en diferentes instancias.