Bloomberg Línea — El proyecto de Ley de Rescate Económico presentado por el gobierno colombiano ante el Congreso apunta a gravar a quienes posean criptomonedas.
El bufete de abogados Posse Herrera Ruiz señaló en una guía sobre la ley de rescate fiscal que la iniciativa del gobierno del presidente Abelardo De la Espriella plantea la normalización de los criptoactivos.
El proyecto propone aplicar, por única vez y para el año gravable 2027, una tarifa del 5% sobre los criptoactivos y activos digitales omitidos que se posean al primero de enero de ese año.
La base gravable sería su valor de mercado en esa fecha o, si no existe una cotización verificable, el valor determinado mediante una metodología documentada.
Según reseña Posse Herrera Ruiz, deberá relacionarse la totalidad de activos, custodios, billeteras y posiciones en protocolos descentralizados.
“El valor declarado sería costo fiscal desde 2027 y no habría renta por activos omitidos, renta por comparación patrimonial ni sanciones por la omisión”, dice la guía de Posse Herrera Ruiz. “Este régimen prevalecería sobre la normalización general y su declaración vencería el 30 de junio de 2027″.
Fabián Delgado, gerente de desarrollo de negocio para Colombia y Latinoamérica en la plataforma de intercambio cripto Bitfinex, dice a Bloomberg Línea que contar con marcos regulatorios y tributarios “claros, predecibles y proporcionales” es clave para generar confianza en el mercado de criptoactivos, favorecer su adopción y atraer inversiones de largo plazo.
En ese sentido, frente a las nuevas medidas que evalúa Colombia para gravar activos digitales que no han sido declarados, destaca la importancia de establecer reglas que ofrezcan seguridad jurídica, reconozcan las particularidades de estos instrumentos y permitan la innovación sin crear barreras “innecesarias”.
Según Bitfinex, un enfoque equilibrado contribuiría al desarrollo del ecosistema de criptoactivos, al crecimiento del mercado y a la inclusión financiera en Colombia y el resto de América Latina, donde persisten obstáculos para acceder a los servicios financieros tradicionales y a los mercados de capitales.
Un mercado cripto grande, pero sin un marco regulatorio sólido
“Colombia ya es uno de los mercados cripto más grandes de la región y millones de personas usan estos activos para pagar, ahorrar y enviar dinero”, dijo Gabriel Santos, presidente ejecutivo de la asociación del ecosistema de innovación financiera del país Colombia Fintech. “Lo que falta es un marco que le dé a esa actividad seguridad jurídica, proteja a los usuarios y permita supervisarla”.
El Proyecto de Ley 510 de 2025, tercer intento de regular a los proveedores de servicios de activos virtuales, fue archivado en 2026 sin superar el segundo debate.
Desde 2026 los proveedores deben reportar sus operaciones a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) bajo el estándar de intercambio de información de la OCDE, mientras el régimen cambiario no reconoce a los criptoactivos.
De acuerdo con Colombia Fintech, el piloto de la Superintendencia Financiera en su sandbox demostró que los riesgos de las operaciones entre entidades financieras y plataformas cripto eran gestionables, pero esa evidencia aún no se ha traducido en norma.
“Cada año sin reglas, el país cede terreno frente a los mercados que ya decidieron regular”, afirmó Santos durante el reciente foro “Colombia Fintech 2026–2030: Cripto para un futuro innovador”.
Según datos de un informe de Colombia Fintech, que retoma datos de Chainalysis, entre julio de 2025 y junio de 2026 Colombia registró US$29.100 millones en actividad cripto y se consolidó como el quinto mercado de América Latina.
Su crecimiento en ese período (13,8%) superó el de la región (9,8%), en un año en que la capitalización del mercado cripto cayó cerca de la mitad desde su máximo.
Colombia Fintech dijo que la adopción en Colombia responde sobre todo a usos prácticos y no a la especulación.
Casi la mitad de lo que se compra en los exchanges del país (48%) son stablecoins, usadas para acceder al dólar, hacer pagos y enviar dinero hacia y desde el exterior.
En remesas, por ejemplo, los canales tradicionales cuestan entre 5% y 7% del monto enviado, mientras que por rieles basados en criptoactivos ese costo puede bajar de 2%.
El informe estima que la vertical cripto y blockchain representa el 8,2% del ecosistema fintech colombiano, y sus empresas se conciben principalmente como constructoras de infraestructura.
El 66,7% se identifica como proveedora de servicios Web3 y blockchain, y el 55,6%, de infraestructura de pagos, según la Encuesta de Caracterización del Ecosistema Fintech, de Colombia Fintech.
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