Bloomberg Línea — El dólar en Colombia cerró 2025 en COP$3.780, un nivel que reflejó una apreciación anual de 14,2%, pero que no disipó las alertas sobre la volatilidad cambiaria ni las distorsiones observadas en el mercado.
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De acuerdo con analistas del mercado y un informe reciente de Alianza Valores, el comportamiento de la tasa de cambio ha estado influenciado de forma predominante por factores externos, al tiempo que variables internas siguen generando presiones y riesgos para 2026.
“La volatilidad y tendencia de la tasa de cambio está explicada en buena medida por el dólar en el mundo”, señala el documento “La macro y la micro del dólar”, elaborado por Alianza Valores, en el que se indica que cerca del 80% de los movimientos del peso colombiano responden al comportamiento del dólar global, medido por el índice DXY, mientras que el 20% restante obedece a factores internos como la balanza comercial, los flujos de capital y la incertidumbre política.
Santiago Martínez Romero, analista de monedas en Davivienda Corredores, afirma que el desempeño reciente del peso colombiano no responde de manera directa a sus fundamentos económicos.
“La tasa de cambio se depreciaría en la primera parte del año, y en buena parte del 2026 enfrentaría jornadas de alta volatilidad ante los eventos económicos y políticos locales”, señaló el analista, al advertir que el cierre de 2025 estuvo influenciado por factores puntuales más que estructurales.
Según Martínez Romero, la apreciación del peso durante el último mes de 2025 estuvo impulsada por monetizaciones del Ministerio de Hacienda, las cuales “generaron distorsiones en el mercado cambiario y jornadas de alta volatilidad”.
El dólar pasó a cerrar el año en COP$3.780, un movimiento que, en su opinión, no refleja el deterioro de algunas variables macroeconómicas internas.
“El comportamiento del dólar en Colombia continúa desligado de las variables económicas fundamentales, dado el deterioro de las finanzas públicas, el incremento del déficit comercial anual que se acerca a US$16.000 millones y la expectativa por una posible caída en el precio del petróleo por debajo de US$60 por barril”, explicó el analista de Davivienda Corredores.
A esto se suma, según su análisis, “un entorno retador para los negocios con altas tasas de interés y aumento de los salarios”.
El informe de la Alianza también da cuenta de esta desconexión entre la tasa de cambio y los fundamentos internos.
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La firma muestra que, aunque el peso colombiano se apreció 14,2% en 2025, el déficit comercial se mantuvo elevado y los flujos de capital presentaron episodios de salida, especialmente en inversión de portafolio.
Además, el documento resalta que la evolución del peso ha sido similar a la de otras monedas de la región cuando se compara con el comportamiento del DXY.
A nivel internacional, el entorno ha sido un factor clave. Martínez Romero sostiene que “el dólar global (índice DXY) continuaría depreciándose en medio de señales de deterioro del mercado laboral estadounidense que impulsarían más recortes en la tasa de interés”.
En ese contexto, estima que el DXY podría mantenerse alrededor de los 97 puntos durante 2026, mientras el mercado descuenta un recorte total de 50 puntos básicos en la tasa de referencia de Estados Unidos.
Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66, coincidió en que el foco reciente de los mercados ha estado en los datos macroeconómicos de Estados Unidos.
“La semana pasada estuvo marcada por el foco en los datos de empleo en Estados Unidos, los cuales reforzaron la narrativa de una desaceleración gradual y ordenada del mercado laboral”, indicó.
Este contexto, explicó el ejecutivo, ha mantenido a los mercados atentos a cualquier señal de la Reserva Federal.
“Si bien no se anticipan cambios inmediatos en la tasa de política monetaria, sí se sigue pavimentando el camino para eventuales recortes durante el primer trimestre del año”, afirmó.
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A esto se sumaron, según Lama, factores de riesgo institucional que elevaron la incertidumbre, como las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, en medio de cuestionamientos sobre la independencia del banco central estadounidense.
Desde la perspectiva de los activos financieros, Lama señaló que “este contexto ha derivado en un debilitamiento del dólar global, reflejado en la caída del DXY, mientras los índices bursátiles mostraron retrocesos y la volatilidad volvió a repuntar”.
En contraste, destacó que “los activos de refugio retomaron protagonismo”, con el oro alcanzando máximos históricos y los metales industriales registrando fuertes alzas.
En el plano local, el ejecutivo indicó que “en línea con el resto de las monedas latinoamericanas el peso colombiano se ve beneficiado por el contexto externo, aunque con un comportamiento más moderado tras las correcciones observadas en semanas previas”.
Durante la última semana reportada, la tasa de cambio cerró en COP$3.669,05, mientras que el índice DXY terminó en 98,89 puntos.
El informe de Alianza Valores también incorpora escenarios prospectivos para la tasa de cambio. La firma señala que, bajo un escenario de continuidad política, el dólar podría ubicarse entre COP$3.500 y COP$3.700 al cierre de 2026, mientras que, sin cambio político, el rango se ampliaría entre COP$4.000 y COP$4.500.
En su escenario base, la entidad proyecta un cierre de 2026 alrededor de COP$3.800.
Martínez Romero, por su parte, planteó niveles tácticos para el mercado. “Recomendamos realizar compras cerca de COP$3.690 y ventas por encima de COP$3.960”, indicó el analista, al señalar que existen tanto riesgos como factores que podrían limitar la magnitud de una eventual devaluación, entre ellos el diferencial de tasas, el aumento de los flujos por remesas y las expectativas alrededor de las elecciones legislativas y presidenciales.
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Así, los analistas del mercado coinciden en que el comportamiento del dólar en Colombia seguirá expuesto a episodios de volatilidad, en un entorno donde el dólar global, los factores políticos y las variables macroeconómicas internas continúan interactuando de forma determinante sobre la tasa de cambio.