¿Qué implica para Colombia mantener una de las tasas de interés más altas de LatAm?

El mes pasado la junta del Banco de la República elevó su tasa de referencia a 13,25%, su nivel más alto desde 1999, ¿qué significa esto para la economía?

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Bogotá — A medida que los países en Latinoamérica empiezan a nivelar el pulso con la inflación, también comenzaron a reducir las tasas de interés como fue el caso de Uruguay, luego de un ciclo de alzas que podría mantenerse por más tiempo en mercados como el de Colombia hasta que se le declare totalmente la victoria al mayor aumento de precios de este siglo.

Colombia mantiene una de las mayores tasas de interés del banco central entre las principales economías de Latinoamérica en su intento por controlar la inflación, que se ubicó en el 12,82% anual en abril, inferior al histórico reportado en marzo (13,34%), según el Departamento Administrativo Nacional de Estadístico (Dane).

En este contexto, el mes pasado la junta del Banco de la República elevó su tasa de referencia a 13,25%, su nivel más alto desde 1999.

Esta es la tasa de interés mínima que el Banco de la República “cobra a las entidades financieras por la liquidez que les suministra mediante las operaciones de mercado abierto (OMA)”, según el Emisor.

Además, es el instrumento de intervención de política monetaria clave para definir la cantidad de dinero que circula en la economía.

El codirector del banco central colombiano, Roberto Steiner, pidió mesura antes de bajar las tasas de interés en el país: “El peor error que podemos cometer es bajar las tasas de interés para luego tener que subirlas”.

“La tendencia alcista de las tasas de interés es un indicio de que no se logra controlar la inflación como se espera”, advirtió en conversación con Bloomberg Línea la doctora en Economía y profesora de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario, Clara Inés Pardo.

Consultado por Bloomberg Línea, el economista jefe de Corficolombiana, Julio Romero, manifestó que Colombia comenzó algo rezagado en el ciclo de aumento de tasas y también se ha extendido ese proceso de endurecimiento de la política monetaria por las condiciones de inflación.

“De cara a los inversionistas extranjeros, de portafolio, esto sí es un atractivo relativo. El carry trade, es decir, el diferencial entre la tasa de interés que recibe un inversionista en un país, respecto a la que recibe en EE.UU., está en niveles elevados y superiores a la mayoría de otros países en la región”, indicó.

Según Julio Romero, esto implica un mayor premio para aquel que quiere invertir en Colombia y se ha reflejado en la demanda que han tenido las subastas de títulos de deuda pública este año.

“A pesar de la incertidumbre y todas las discusiones internas por factores políticos, las reformas, la estrategia mineroenergética, entre otros, al final sí se está logrando colocar la deuda colombiana debido a la alta rentabilidad, a las tasas altas que se están ofreciendo relativo a otros países”, apuntó.

Ahondó que los inversores extranjeros, a pesar de toda esta volatilidad que se evidencia a nivel local, encuentran atractiva esa relación riesgo-retorno de TES y en abril estuvieron entre los principales compradores con más de $1,5 billones de compras netas.

A comienzos de este mes el Ministerio de Hacienda y Crédito Público subastó en el mercado público de valores colombiano $375.000 millones en Títulos de Tesorería (TES) denominados en Unidades de Valor Real (UVR) en las referencias con vencimiento a seis (2029), catorce (2037) y veintiséis años (2049).

La colocación equivale a 1.094 millones de unidades de UVR.

Según el Ministerio, se recibieron ofertas de compra por $941.000 millones, 3,8 veces el monto convocado inicialmente.

Efecto sobre el peso colombiano

Este diferencial de tasas de interés podría seguirse reflejando en la valorización del peso colombiano frente al dólar, que volvió a cerrar sobre los $4.400.

“Es un flujo de inversión que termina trayendo dólares en la economía. Muchas veces las posiciones de los inversionistas extranjeros cuando compran títulos de deuda tienen una operación de cobertura que compensa un poco el efecto positivo sobre el peso. Pero sí, en términos directos una mayor inversión de portafolio entrando al país es una mayor oferta de dólares y por tanto favocere al peso colombiano”, apuntó Romero.

En esta misma vía, analistas de la firma hEDGEpoint consideraron en un informe que “este desempeño por encima del promedio tiene mucho que ver con el hecho de que el spread de rendimiento de Colombia frente a EE.UU. está por encima del máximo de 5 años”.

De hecho, destacan que el Banco de la República colombiano “ha sido el segundo ‘más hawkish’ de América Latina - detrás del Banco Central de Brasil”, entre las mayores economías regionales.

Los aspectos a considerar en medio de tasas altas

En este contexto, el director de Análisis y Estrategia Casa de Bolsa, Juan David Ballén, dice a Bloomberg Línea que Colombia presentó el año pasado uno de los déficit de cuenta corriente más altos en la historia, lo cual explica la depreciación de la moneda local desde el año pasado.

“Para este año se prevé una reducción del déficit de cuenta corriente explicado en parte por una desaceración de las importaciones, lo cual contribuiría a que el peso colombiano no se debilita aún más”, afirmó.

Sobre las tasas de interés resaltó que, si bien los inversionistas extranjeros continúan comprando deuda pública por el elevado nivel en que se encuentran las tasas de interés, “no han sido suficientes para financiar la cuenta corriente del país, dando como resultado la depreciación de la tasa de cambio”.

“Lo que invierten los extranjeros es la entrada de dólares. Pero también es necesario analizar la salida de dólares. En términos muy sencillos, el dólar en Colombia subió porque la oferta era inferior a la demanda. (...) El diferencial juega a favor de Colombia, y de hecho ha sido así y lo reflejan las compras de TES por parte de los extranjeros. Sin embargo, el déficit de balanza comercial y de cuenta corriente han sido superiores”, afirmó.

Atado a esto, Clara Inés Pardo, de la Universidad del Rosario, señala que efectivamente unas mayores tasas podrían podrían atraer al inversionista, pero cuando se compara el rendimiento con la inflación en el país la ganancia neta podría no ser tan atractiva.

“Por ello, en estas situaciones se debe analizar la relación tasa de interés e inflación para definir si la rentabilidad neta es efectiva y no se está perdiendo poder adquisitivo”, comentó.

En febrero pasado se registró un déficit en la balanza comercial colombiana de US$554,9 millones FOB, una caída del 49,3% interanual.

Entre tanto, el año pasado el déficit en cuenta corriente se ubicó en 6,2% del PIB.

Las tasas de interés en algunos países de LatAm:

  • Argentina: 91%
  • Brasil: 13,75%
  • Colombia: 13,25%
  • Uruguay: 11,25%
  • México: 11,25%
  • Chile: 11,25%
  • Perú: 7,75%

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