Unas tasas colombianas más altas no domarán la inflación, dice banquero central

El aumento de las tasas a 11,25% no ha contenido la aceleración de la inflación porque las presiones actuales proceden, principalmente, de la subida de precios del petróleo, interrupciones de la cadena de suministro y alteraciones relacionadas con el clima, dice César Giraldo.

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Bloomberg — El banco central de Colombia debería evitar nuevas subidas de las tasas de interés porque la política monetaria restrictiva ya no es la herramienta correcta para luchar contra la inflación, según el miembro de la Junta, César Giraldo.

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La subida de los tipos hasta el 11,25% no ha contenido la aceleración de la inflación porque las presiones actuales proceden, principalmente, de la subida de los precios del petróleo, las interrupciones de la cadena de suministro y alteraciones relacionadas con el clima, que están fuera del alcance de la política monetaria, argumentó Giraldo en una entrevista en la sede del banco central en Bogotá.

“La tasa de interés ya es contractiva y la inflación no está bajando, está congelada”, dijo Giraldo, quien ha votado en contra de los recientes aumentos de la autoridad. “Tenemos que recurrir a otros instrumentos”.

La posición de Giraldo lo alinea con el presidente Gustavo Petro, que ha intensificado su presión sobre el banco central desde que éste realizó dos aumentos consecutivos de un punto porcentual a principios de este año.

Los ataques de Petro, que nombró a Giraldo miembro de la Junta, llevaron a la autoridad monetaria al borde de la crisis el mes pasado, cuando el ministro de Hacienda, Germán Ávila, amenazó con boicotear su reunión de fijación de tasas. Los miembros de la Junta votaron por unanimidad mantener estables los costes de endeudamiento en un intento de calmar las tensiones.

Los mercados financieros han rechazado tradicionalmente las ideas políticas heterodoxas, que han minado la credibilidad de los bancos centrales de Turquía y Brasil en el pasado. La decisión de Colombia de mantener los tipos sin cambios por aparentes preocupaciones políticas ya ha acentuado los temores de algunos inversores sobre la independencia y credibilidad de la autoridad monetaria antes de las elecciones presidenciales, lo que ha hecho mella en los activos.

En lugar de confiar únicamente en unas altas tasas, Giraldo dijo que los miembros de la Junta podrían hacer uso de las operaciones de mercado abierto, la gestión de la liquidez y las intervenciones monetarias mientras el gobierno alivia la presión con subsidios específicos para la energía, tarifas más bajas y otras medidas.

“No estoy cuestionando que el objetivo principal del banco central deba ser combatir la inflación”, dijo. “Tampoco estoy cuestionando la autonomía del banco central. Lo que estamos discutiendo son los instrumentos utilizados para alcanzar el objetivo de inflación”.

La inflación anual se aceleró hasta el 5,6% en marzo, la más rápida desde 2024. Las expectativas de inflación se dispararon después de que Petro aumentara el salario mínimo de 2026 en una cifra récord del 23%.

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Giraldo reconoció que el consumo privado se ha fortalecido, apoyado por el aumento de los salarios y las remesas, aunque dijo que el crecimiento del gasto no ha sido alimentado por un endeudamiento excesivo. El gasto público, sin embargo, está contribuyendo a las presiones de la demanda en medio del amplio déficit fiscal de Colombia.

--Con la colaboración de Robert Jameson.

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