Guatemala busca el grado de inversión: Fitch señala a la gobernanza como el principal reto

En entrevista con BL, el analista de Fitch Jordy Juvera destaca que “Guatemala va por buen camino”, tras la aprobación de un número importante de reformas para impulsar al país centroamericano.

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Bloomberg Línea — La gobernanza sigue siendo uno de los principales obstáculos de Guatemala para avanzar hacia el grado de inversión, pese a las fortalezas del país en crecimiento económico, deuda pública y posición externa, dijo Jordy Juvera, director de Deuda Soberana para América Latina en Fitch Ratings.

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La calificadora mantuvo el 11 de septiembre la nota del país en ‘BB+’, con perspectiva estable. Se trata del último peldaño antes de la categoría de menor riesgo de impago, una posición que el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) destacó al señalar que Guatemala “continúa avanzando de manera sostenida hacia el grado de inversión”.

La restricción, según precisó Juvera en entrevista a Bloomberg Línea, no es fiscal sino institucional: la gobernanza le resta al país más de un escalón. En ese componente, el país centroamericano se ubica en el percentil 29 del indicador que usa la agencia, que refleja debilidades en participación política, capacidad estatal, Estado de derecho y corrupción.

La economía creció 4,3% en 2025 y Fitch proyecta 4,1% para este año, un ritmo favorable con el resto de la región. La deuda pública equivale a 24,6% del PIB, muy por debajo de la mediana de 52,1% de los países con calificación ‘BB’, y las reservas internacionales rondaron los US$34.000 millones a principios de septiembre, con cobertura de nueve meses de pagos externos, frente a cinco de la mediana regional.

“Llamamos a Guatemala parte de nuestros ‘Rising Stars’; ha venido escalando la escalera de calificación en los últimos años”, dijo Juvera.

La debilidad se refleja en la ejecución presupuestaria, con el gasto por debajo de los niveles de un año preelectoral en casi todos los ministerios, y el ente encargado de obras públicas es el más rezagado, según la calificadora. “El presupuesto de este año se pensó con un déficit mayor y la verdad es que no va a pasar, porque no se está ejecutando”, dijo Juvera.

Perspectivas para 2027

El presupuesto del próximo año, en discusión en el Congreso de la República, contempla un déficit de 4,4% del PIB, frente al 3,8% de este año, con más recursos para infraestructura, el Tribunal Supremo Electoral y los consejos de desarrollo.

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Fitch proyecta déficits menores, de 2,6% en 2026 y 2,8% en 2027, precisamente por los límites de ejecución. Una mayor política de gasto, si se ejecuta adecuadamente, podría ser beneficiosa para el potencial económico de Guatemala y para la dinámica de la calificación, dijo Juvera, porque dinamizaría el crecimiento —necesario para avanzar hacia el grado de inversión— y atacaría carencias estructurales.

Las reformas aprobadas en el último año y medio en materia de infraestructura y alianzas público-privadas también buscan atender ese desafío, al permitir que el sector privado contribuya a “mitigar un poco las dificultades que tiene el sector público para invertir”, según el analista.

Sobre las remesas, que marcaron un récord de 20,7% del PIB en 2025, equivalente a US$25.530 millones, según cifras del Banguat, Juvera reconoció que el país es “sumamente dependiente” de estos flujos, que compensan por completo el déficit comercial.

El flujo se moderó a 5,4% interanual a agosto de 2026, frente al ritmo de 19,9% registrado hasta julio de 2025, lo que ata el ciclo económico del país al mercado laboral de Estados Unidos. Aun así, los envíos están “bastante anclados” y seguirían cubriendo el déficit comercial.

La otra cara de esta dependencia, explicó Juvera, es la falta de generación de empleo formal y capacitado en Guatemala, junto con los bajos niveles de escolaridad, que incentivan la fuga de talento. “Y eso en teoría podría afectar el crecimiento potencial y lo vemos en el caso de Guatemala claramente cuando, por ejemplo, quieren hacer una inversión y resulta que no tienen el personal capacitado para eso”.

De cara a las elecciones de 2027, Juvera dijo que ve probable una alternancia, aunque consideró que un cambio de gobierno no necesariamente implicaría un giro en la política macroeconómica. Fitch señala en su reporte que no espera una alteración significativa en ese ámbito, dada la continuidad de las políticas entre administraciones.

La agencia advirtió, sin embargo, que la elección podría tener implicaciones para la agenda anticorrupción y los proyectos de inversión.

Entre los riesgos externos, Fitch vigila los precios del petróleo —Guatemala es importadora neta— y un fenómeno de El Niño de intensidad “extremadamente fuerte”, que podrían obligar a revisar las perspectivas de inflación y crecimiento. La inflación subió a 3,4% en agosto.

“Este año hemos tenido muchos choques exógenos, el petróleo, la parte geopolítica, los aranceles luego y y ahora está El Niño. Entonces, hay que estar monitoreando porque esto podría implicar una revisión de las perspectivas de inflación y las económicas incluso”, dijo.