Pemex retrasa la publicación del desempeño de la producción de julio

Las últimas cifras de operación disponibles de la petrolera mexicana corresponden a junio de este año.

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Ciudad de México — Pemex acumula cinco días de retraso en la publicación de los datos de su rendimiento mensual operativo, siendo la primera vez en al menos una década que la petrolera mexicana no cumple a tiempo con la difusión.

De acuerdo con el calendario de su sitio web, la empresa programó la publicación de sus estadísticas de julio para el 26 de agosto y hasta este martes, la información aún no está disponible.

La compañía retiró la fecha del cronograma y dejó visible únicamente los plazos para agosto y septiembre de este año.

La publicación mensual de las estadísticas de Pemex permite a los inversionistas, contribuyentes y público en general conocer el rendimiento mensual sobre producción, ventas internas y comercio exterior a lo largo de la cadena petrolera, desde la extracción de crudo y gas, elaboración de combustibles, exportaciones e importaciones de energéticos y el valor de las transacciones asociadas.

Bloomberg Línea consultó a Pemex y la Secretaría de Energía en múltiples ocasiones por distintas vías de comunicación, pero no obtuvo respuesta.

Las últimas cifras disponibles corresponden a junio de 2026, cuando reportó una producción de 1,66 millones de barriles diarios de crudo y condensados de gas.

En la Ley de la Empresa Pública del Estado se establece en el artículo 118 que el Consejo de Administración de Pemex “debe proveer lo necesario para que se ponga a disposición del público en general, en forma periódica y a través de su página de internet, información actualizada que permita conocer la situación de Petróleos Mexicanos en materia financiera, administrativa, operacional, económica y jurídica, así como sus riesgos”, basado en disposiciones de la Ley de Mercado de Valores.

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Opacidad en los datos petroleros

México tiene antecedentes de opacidad institucional sobre la información petrolera. La extinción de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, cuyas funciones recayeron en la Secretaría de Energía luego de una profunda reforma energética en 2024, dejó sin la renovación de datos públicos relevantes del sector, como las reservas nacionales.

La base de datos del regulador precisaba mensualmente la producción por campo, mapas de perforación, además de analizar y aprobar planes de trabajo, cifras de inversión, costos y rentabilidad por cada compañía en exploración y explotación de hidrocarburos nacionales.

Este dejó de actualizarse desde enero de 2025 y a la fecha las autoridades no han compartido la información de manera equivalente, pese a las promesas de la Secretaría de Energía por unificar las estadísticas en una sola plataforma.

Desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), la base de datos de la Secretaría de Energía ha sido irregular en actualizarse con la información energética nacional de manera uniforme y periódica.

La salud de Pemex

Con la producción petrolera más baja en cuatro décadas por el declive de sus campos y una elevada carga fiscal, Pemex ha sido incapaz de hacer frente a sus compromisos financieros y necesidades de inversión por sí sola, a pesar de que el gobierno mexicano espera que lo haga en 2027.

Para alcanzar el objetivo, el equipo económico de la presidenta Claudia Sheinbaum implementó un plan de rescate financiero y operativo de la compañía con apoyos por US$50.000 millones en 2025, tras una reforma que privilegia a la compañía sobre el sector privado.

Mientras, la petrolera forja alianzas con empresas como Grupo Carso, del magnate mexicano Carlos Slim, y la brasileña Petrobras en activos terrestres, de aguas profundas y capa presalina.

Con el apoyo gubernamental, Pemex redujo su deuda financiera en más de 20% hasta los US$77.500 millones, aunque todavía enfrenta adeudos con proveedores y contratistas por US$21.400 millones, de acuerdo con el reporte financiero al segundo trimestre de 2026.

Calificadoras de riesgo como Moody’s y Fitch han señalado que Pemex pierde dinero con el negocio de refinación. Pemex hoy produce más crudo pesado que ligero, pero sus refinerías fueron diseñadas para aceites livianos y la modernización del sistema de refinación ha enfrentado importantes retrasos.

Un ejemplo es la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, el complejo más nuevo de Pemex diseñado para procesar crudos pesados, el cual produce combustibles por debajo de la mitad de su capacidad luego de cuatro años de haber sido inaugurada en julio de 2022.

Desde el sexenio anterior, las autoridades persiguen producir en México toda la gasolina y diésel que demanda el país con el crudo que Pemex extrae, con un tope fijado en 1,8 millones de barriles diarios.