Ciudad de México — Estados Unidos celebrará elecciones intermedias este martes 3 de noviembre y sus resultados podrían agitar la relación bilateral con México, la cual ha estado marcada por tensiones y presiones que la presidenta Claudia Sheinbaum ha buscado sortear durante dos años con una estrategia de colaboración y de “cabeza fría”.
Las elecciones de medio término llegan en un momento en que la cuarta ronda de negociaciones bilaterales de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) va a cumplir casi dos meses de retraso respecto de la fecha original programada.
Los equipos negociadores de ambos países están a la espera de determinar una fecha para volver a sentarse en la mesa y llegar a un acuerdo en materia arancelaria antes de que concluya el 2026.
Ver más: La actividad manufacturera de EE.UU. acelera su crecimiento ante el repunte de la producción
Los estadounidenses elegirán entre candidatos demócratas y republicanos a los miembros del Congreso: se elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, se renovarán 35 de los 100 escaños del Senado, y se votará por 36 gobernadores estatales.
Nunca habían estado tan integradas las economías estadounidense y mexicana y, sin embargo, sus relaciones políticas y comerciales atraviesan una etapa de elevada incertidumbre, señala el reporte de la consultora Integralia titulado “México y Estados Unidos. Entre la revisión del T-MEC y el impacto de las elecciones intermedias”.
“El T-MEC seguirá vigente, pero la incertidumbre sobre sus condiciones se prolongará” consideró la consultora.
La negativa de Estados Unidos a extender su vigencia por otros 16 años en julio de 2026, abrió un periodo de revisiones anuales y, aunque el tratado mantiene una vigencia de 10 años (hasta el año 2036), persisten desacuerdos sobre reglas de origen, insumos extrarregionales y participación china en las cadenas de suministro.
Ver más: Sheinbaum se interesa en reunión con Xi mientras trabaja con Trump para reducir déficit comercial
Las elecciones intermedias van a modificar los contrapesos a Trump, pero no necesariamente reducir las presiones sobre México, advirtió Integralia.
Una mayoría demócrata en una o ambas cámaras aumentaría las investigaciones y la fiscalización sobre el Ejecutivo, intensificando la confrontación política interna. Ante mayores restricciones domésticas, Trump podría dedicar más atención a la política exterior para construir su legado, de acuerdo con Integralia.
El combate al narcotráfico y al crimen organizado, que goza de mayor consenso bipartidista que otros asuntos internacionales, podría adquirir mayor protagonismo y traducirse en nuevas exigencias hacia México.
Por otra parte, derrotas republicanas en estados afectados por los aranceles podrían aumentar las presiones para moderar algunas medidas comerciales
“La presión estadounidense sobre narcotráfico, migración y presencia china continuará independientemente del resultado electoral”, consideró Integralia.
Ver más: México anota su mejor crecimiento económico trimestral en lo que va del Gobierno de Sheinbaum
Una nota de análisis de Banamex destacó que el contexto se mantiene negativo para Trump y su partido, ya que el presidente llega al cierre de las campañas con 40% de aprobación contra 50% de desaprobación entre votantes probables.
La nota indicó que los demócratas aventajan en intención de voto genérico por 8,2 puntos porcentuales; 63% de los americanos consideran que su país avanza en una dirección equivocada; 65% desaprueba el manejo que Trump ha hecho de la economía, 62,3% reprueba la política exterior de Trump, y 70% desaprueba las condiciones de inflación.
Un informe de UBS titulado “Election Watch 2026: Foreign capitals, state capitols”, señala que México seguirá de cerca el resultado de los comicios para evaluar si un Congreso más firme podría limitar la flexibilidad de la Casa Blanca en materia de política comercial.
Si bien el control demócrata de una o ambas cámaras podría fortalecer modestamente la supervisión del Congreso, UBS no cree que ello proporcione necesariamente el respaldo suficiente para restringir de manera significativa la autoridad comercial de la administración.
El país que gobierna Sheinbaum también prestará mucha atención a cualquier posible oportunidad de avanzar en las reformas migratorias y del mercado laboral en el nuevo Congreso, dadas las posibles implicaciones para las remesas y el empleo tanto en México como en Estados Unidos.
Las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos serán el 7 de noviembre de 2028.