Ciudad de México — Mientras la inversión en México tropezó en el inicio del 2026 tanto en el ámbito público como privado, el Senado aprobó la nueva Ley de Infraestructura con la cual la presidenta Claudia Sheinbaum busca atraer capitales para proyectos y obras con la intención de reavivar el crecimiento económico.
El Pleno del Senado aprobó esta tarde en lo general y en lo particular, con 84 votos a favor y 28 en contra, el proyecto de decreto por el que se expide la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, y se reforma la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
Tanto diputados como senadores de Morena y sus aliados, aceleraron la aprobación de la nueva Ley de Infraestructura y quedó aprobada por el Congreso este martes 7 de abril, a tan solo 20 días de que Sheinbaum la anunció durante la 89 Convención Bancaria, por lo que el decreto fue enviado al Poder Ejecutivo para que sea promulgado por la presidenta.
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Mientras el Pleno del Senado aprobaba esta tarde la Ley de Infraestructura, el CEO de BlackRock Inc., Larry Fink, entraba a Palacio Nacional en el centro de la Ciudad de México para reunirse con Sheinbaum. El directivo ingresó al recinto acompañado de Sergio Méndez, director general y representante de BlackRock México.
También ingresaron representantes de Global Infrastructure Partners, un gestor de inversiones especializado en infraestructura que desde 2024 es parte de BlackRock.
Asimismo, el Congreso aprobó la nueva Ley de Infraestructura en un momento en que se publicaron estadísticas que muestran un nuevo tropiezo de la inversión en México al inicio de 2026.
La inversión fija bruta se contrajo -1,1% en enero respecto del mes inmediato anterior, una caída que ocurrió después de tres meses de variaciones positivas que habían dado esperanza sobre una recuperación de la inversión en el comienzo de año.
A tasa anual, la inversión fija bruta cayó -2,2% en el primer mes del año, por lo que sumó 16 meses al hilo en terreno negativo, de acuerdo con datos del Inegi. Al interior, resaltó que la inversión en maquinaria y equipo cayó -8% anual.
En el sector público, los datos de la Secretaría de Hacienda muestran que la inversión física cayó -30,3% anual real en enero de 2026, lo que representó la peor contracción para un mes de enero desde 2016. En enero el sector energético resultó el más afectado por la reducción en la inversión, seguido del rubro de agua potable y alcantarillado.
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Contenido de la Ley de Infraestructura
La Ley de Infraestructura nace con 141 artículos y 12 títulos, y busca reanimar la inversión en México mediante la incorporación de múltiples esquemas y vehículos financieros, entre ellos los fideicomisos públicos y privados.
Con la creación de vehículos financieros, el Gobierno de Sheinbaum busca canalizar capital privado, banca de desarrollo y ahorro institucional hacia infraestructura pública, sin que sea gasto público y sin que genere deuda y afecte al déficit fiscal.
Asimismo, la Ley contempla la creación de la figura Vehículos de Propósito Específico, que define como las sociedades, fideicomisos públicos o privados o cualquier otra figura jurídica, que permitan generar una coordinación entre los sectores público, privado o social, en materia de infraestructura.
También se crea el Consejo de Planeación Estratégica para la Inversión en Infraestructura, un órgano de alto nivel presidido por la titular del Ejecutivo Federal, con participación de 12 dependencias y 9 invitados permanentes, para la coordinación transversal de la inversión en infraestructura.
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En cuanto a las modificaciones a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, se agrega un nuevo artículo 35 Bis de flexibilidad regulada, en el que se autoriza, por excepción y con autorización de la Secretaría de Hacienda, el inicio de procedimientos de contratación antes de contar con la suficiencia presupuestaria definitiva.
Otro cambio es la redefinición del gasto corriente estructural, con la reforma se excluyen de su definición los programas sociales universales constitucionales y los servicios personales de educación, salud y seguridad pública.
También precisa que en el Presupuesto de Egresos de la Federación se deberán prever los compromisos de gasto de los contratos de inversión estratégica, para los cuales, el registro presupuestario deberá realizarse conforme a los pagos asociados a los mismos, en términos de los plazos o periodos establecidos en los contratos de infraestructura estratégica.
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Sheinbaum presentó a inicio de febrero el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, con la apuesta de invertir MXN$5,6 billones, principalmente en energía, durante su periodo presidencial, a través de diversos esquemas de financiamiento que permitan potenciar la inversión pública.
El anunció llegó luego de que el 2025, el primer año de su sexenio, la inversión pública se contrajo -28,4% real, lo que implicó la peor caída de gasto en obras tres décadas, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Hacienda.
Para 2026, el Presupuesto para inversión pública es de poco más de MXN$900.000 millones, pero con los esquemas de financiamiento que se implementarán, Sheinbaum estima que habrá una inversión adicional de MXN$722.000 millones, lo que representa un aumento equivalente a 2% del PIB.