Ciudad de México — El gigante tecnológico Uber está en conversaciones con el Gobierno para alcanzar acuerdos que permitan a la plataforma proveer sus servicios de transporte vehicular en aeropuertos del país más allá del Mundial de futbol 2026, áreas que requieren permisos federales que han desatado una batalla legal, además de agresiones a conductores y bloqueos de taxistas.
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“Literalmente estamos en conversaciones actuales con el Gobierno para poder llegar a unos acuerdos donde antes, durante y luego del Mundial, podamos ofrecerle la mejor experiencia posible a los usuarios y a los conductores también”, dijo Félix Olmo, director general de Uber México, en entrevista con Bloomberg Línea.
Olmo y su equipo presentaron una serie de servicios para atender a usuarios locales y visitantes en México durante el Mundial, como puntos estratégicos de acenso y descenso en zonas hoteleras, estadios, festivales y zonas de alta afluencia; vehículos para grupos de seis personas con mayor equipaje; reserva de traslados, incluso una alianza con la aplicación de taxis MX Taxi, además de herramientas de seguridad como códigos personalizados y la opción voluntaria de grabar viajes.
México espera la llegada de 5,5 millones de visitantes, US$1.000 millones de ingresos y 24.000 empleos directos por la Copa Mundial de futbol, organizada por la FIFA, del 11 de junio al 5 julio en las ciudades de Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, de acuerdo con la Secretaría de Turismo.
La empresa con 450.000 vehículos en su plataforma está tratando de incrementar esta cifra para atender la alta demanda que enfrentará el mercado mexicano con el Mundial mediante incentivos para atraer nuevos conductores con “ganancias garantizadas”, conductores referidos, incluso de “resurrección” para que vuelvan choferes que dejaron la aplicación, detalló Olmo.
Conflicto legal
El diálogo de Uber con las autoridades mexicanas ocurre en un complejo marco legal envuelto en bloqueos masivos de taxistas, acompañados por ocasionales ataques a conductores de plataformas de transporte bajo demanda que operan en un mercado valuado en US$3.860 millones durante 2025, según datos de la consultora Mordor Intelligence.
Los aeropuertos en México son áreas federales donde solo pueden operar empresas de taxis autorizadas por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, pero Uber cuenta con una suspensión definitiva que le otorgó la jueza federal en materia administrativa, Adriana Judith Uribe Vidal, en octubre de 2025.
La medida judicial ordena el cese de detenciones arbitrarias y discriminatorias en aeropuertos, por parte de autoridades como la Guardia Nacional, a vehículos que presten el servicio de la empresa estadounidense hasta que sea resuelto el juicio principal.
Tras el bloqueo de decenas de taxis concesionados en el aeropuerto de la capital, el 11 de marzo de 2026, Uber abundó en su situación legal y la suspensión definitiva en el blog de su sitio web, y afirmó que no se pueden imponer sanciones (multa e inmovilización del vehículo) por realizar viajes desde o hacia aeropuertos utilizando la aplicación de la compañía.
Ese mismo día, la SICT precisó en un comunicado que Uber promovió un juicio de amparo en contra de los operativos de la Guardia Nacional y de la Ley de Caminos, Puentes, y Autotransporte Federal, entre otros, pero afirmó que la suspensión definitiva concedida a Uber no implica una autorización para la prestación de estos servicios.
“Uber no cuenta con autorización para prestar servicios dentro del polígono del Aeropuerto de la Ciudad de México y demás aeropuertos”, mencionó la Secretaría en el documento.
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Uber incluso incorporó apoyo jurídico a conductores por parte de la firma Equidad Legal, disponible de 9:00 a 18:00 en el Aeropuerto de Internacional de Guadalajara en el estado de Jalisco a partir del 30 de marzo en caso de revisión o “situación inesperada”.
Regulación y opciones
Fundada en 2009 por Garret Camp y Travis Kalanick, Uber ha enfrentado la oposición de autoridades y taxistas en múltiples países bajo el argumento de que la empresa evade las regulaciones del transporte vehicular, como costosas concesiones, placas federales, licencias específicas entre otros permisos y trámites. La fuerte regulación en algunos países como Bulgaria, China y Dinamarca han hecho que Uber saliera de esos países.
Diego Martínez Cantú, director de políticas públicas de Uber México, dijo en entrevista que el cambio regulatorio es necesario en la medida en que la regulación federal se construyó en un momento donde no había los cambios tecnológicos que permitieran prever otros tipos de transporte.
La compañía dice que busca que las terminales áreas sean lo más competitivas posibles y mejoren la experiencia del usuario, por lo que esa conversación debe llevarlos a una actualización regulatoria, comentó el directivo.
El transporte terrestre en zonas federales está regulado por la Ley de Caminos y la Ley de Aeropuertos.
“Lo fundamental sería hacer un trabajo sobre esos dos cuerpos normativos”, dijo.
El esfuerzo del Gobierno en el mediano y largo plazo, dijo Martínez Cantú, puede ser a través del poder legislativo para que estas leyes pasen por un proceso de reforma o también desde el poder ejecutivo, dependiendo de lo que las autoridades determinen que es el mejor camino.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, validó el argumento de los taxistas sobre estar en mismas condiciones que las plataformas, aunque no pagan derechos de concesión. En una conferencia de prensa el 11 de marzo de 2026, la mandataria dijo que su Gobierno facilitará un espacio más alejado adonde puedan llegar las plataformas de manera segura en el caso de la Ciudad de México.
Un día después, el Secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, detalló que, dentro de la modernización del Aeropuerto, hay un predio que tenía la Secretaría de Defensa Nacional, afuera de la zona federal, un estacionamiento de corta estadía que podrían utilizar las aplicaciones.
“Estamos adaptando el área”, respondió el Almirante tras ser cuestionado por el inicio de operaciones del área.
La preferencia de usuarios locales y viajeros por plataformas como Uber y Didi frente a los taxis en aeropuertos, además de la inmediatez y comodidad de solicitar un vehículo típicamente más nuevo desde el celular, obedece a precios más bajos.
Mientras un viaje con Uber Comfort del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México al Estadio Azteca oscila MXN$275 o US$16, las empresas de taxis autorizados, como Yellow Cab, Sitio 300, Nueva Imagen, T&M y PortoTaxi - esta última solo usa camionetas- ofrecen el viaje de MXN$495 a MXN$825, unos US$29 a US$48, de acuerdo con una revisión hecha por Bloomberg Línea.
Expectativas frente al Mundial
En el corto plazo, Martínez Cantú dijo que el Gobierno está trabajando en soluciones de infraestructura y operativas, además de espacios en los aeropuertos mundialistas, aunque todavía no las han presentado a Uber de manera formal.
“El Gobierno nos ha pedido algo de tiempo para poder tener este conocimiento formal de esas soluciones y poder tener una postura”, dijo.
Al preguntarle por la siguiente conversación que tendrá la compañía con el Gobierno, el director de políticas públicas de Uber espera que ocurra en “las próximas semanas” aunque no tiene una fecha todavía, pero siguen con canales abiertos.
“Se trata de encontrar lo mejor para todos esos millones de personas que van a venir en dos meses y que efectivamente encuentren en México una hospitalidad y una certidumbre, en el caso de Uber, que operamos en 70 países”, concluyó.
Esta historia se actualizó sobre las zonas federales de los aeropuertos en el primer párrafo a las 08:20 horas tiempo de la Ciudad de México.