Bloomberg Línea — El presidente panameño, José Raúl Mulino, recordó la invasión de Estados Unidos a su país en 1989 y cuestionó el papel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) este martes, en el panel Reconstruyendo la confianza de América Latina del Foro Económico Mundial 2026, adelantado en Davos, Suiza.
A Mulino se le preguntó sobre la intervención estadounidense en Venezuela el pasado 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro y Cilia Flores. En su respuesta, rememoró cuando la administración de George Bush (padre) adelantó una operación similar para extraer al presidente Manuel Antonio Noriega, acusado de narcotráfico y terrorismo, entre el 20 de diciembre de 1989 y el 31 de enero de 1990.
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Tras ello, el ejército panameño desapareció y pasaron cinco años para que el país celebrara unas elecciones democráticas y diez para que Estados Unidos se retirara totalmente del territorio.
“Mi país sufrió una invasión por otro dictador en el 89, (Manuel) Noriega, y todo estaba listo para concluir con una crisis enorme”, relató Mulino. “En aquellos días, Panamá tenía tropas militares estadounidenses; ellos se fueron diez años después de esa ocurrencia”.
Mulino planteó que la “situación” en Venezuela fue provocada por “solo una persona”, Nicolás Maduro, y su entorno, puesto que se olvidaron de la democracia, pero también de proteger los derechos humanos.
También hizo referencia al flujo migratorio del sur al norte del continente, a través del Tapón del Darién, desencadenado, en cierta medida, por la crisis económica y humanitaria en Venezuela.
“Panamá tiene una relación de mucho tiempo con Venezuela, pero sufrimos las consecuencias debido a la crisis migratoria (...), el 94% de los migrantes eran venezolanos”, agregó.
Mulino recordó que en marzo de 2025 declaró como cerrado el corredor del Darién, si bien la reducción del 99% en el paso de migrantes indocumentados no solo se relacionó con las medidas de su Gobierno, sino con el endurecimiento de las políticas migratorias de la administración de Donald Trump en los Estados Unidos.
“Era imposible llevar al frente un país en términos de estabilidad si teníamos una crisis migratoria”.
El mandatario panameño incluso cuestionó el papel de organizaciones como la OEA y la ONU para ayudar a los países a salir de la crisis como la que ha estado atravesando Venezuela.
“El problema es que cuando vamos a ejercer nuestros derechos como país, por ejemplo en la OEA, ellos son muy débiles para hacerlo, ellos prácticamente no hacen nada, nosotros lo sufrimos en Panamá”, expuso. “No sé cuánto hizo Venezuela, pero cuando debatimos en la OEA y tratamos de adoptar una resolución, una condena, uno, dos o tres países ejercieron la falta de consenso”.
La agenda de Mulino en Davos
La agenda Mulino en Davos incluye reuniones bilaterales con presidentes y primeros ministros de Suiza, Singapur, Países Bajos, Ecuador y Austria. También sostendrá encuentros con altos ejecutivos de empresas multinacionales, entre ellos el banco Citi y la naviera Maersk, además del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El presidente Mulino también se reunirá con representantes de empresas de energía, logística y puertos, como la compañía de puertos y soluciones logísticas de Emiratos Árabes DP World, así como la estadounidense AES.
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