Bloomberg — La candidata conservadora peruana Keiko Fujimori mantiene una ventaja de tres puntos porcentuales sobre su contendiente izquierdista antes de la segunda vuelta del próximo domingo, según una encuesta, en lo que se espera que sea una reñida carrera por la presidencia de una de las economías más estables de América Latina.
Fujimori, cuatro veces segunda en la contienda presidencial, lidera la carrera con un 38%, por delante del 35% de Roberto Sánchez, según una encuesta de Ipsos para el medio de comunicación Perú21.
Más del 25% dijo no estar seguro de por quién votará o anulará su voto. La anterior encuesta de Ipsos mostraba a Fujimori con una ventaja de 39% a 35%.
La encuesta de Ipsos realizada entre el 29 y el 30 de mayo a 1.204 personas tiene un margen de error de más o menos 2,8 puntos porcentuales.
Perú se encuentra en la recta final antes de la segunda vuelta del 7 de junio, que determinará quién gobernará la políticamente turbulenta nación durante los próximos cinco años. El ganador sucederá al presidente interino José María Balcázar el 28 de julio y será el noveno presidente del país en la última década. Aunque los presidentes van y vienen, Perú es una de las economías más estables de América Latina, con un crecimiento que supera al de sus pares y una moneda estable.
Fujimori, la hija mayor del difunto ex presidente Alberto Fujimori, ha tomado una tambaleante delantera mientras transmite un mensaje de ley y orden a unos votantes preocupados por el aumento de la delincuencia. Una victoria de la candidata de 50 años tranquilizaría a los inversores, que creen que su postura favorable a los negocios “reduciría los riesgos de cola de un colapso institucional, apoyaría la confianza del sector privado y crearía condiciones más favorables para un crecimiento del PIB por encima del 3%”, dijo Moody’s Ratings en un informe.
Por el contrario, “es probable que las empresas retrasen decisiones de gasto importantes ante la posibilidad de cambios en el entorno operativo impuestos por el gobierno si Sánchez gana y sigue adelante con sus propuestas de campaña”, dijo Moody’s.
Fujimori obtiene la mayor parte de su apoyo de Lima y de los peruanos más ricos, mientras que la plataforma izquierdista de Sánchez es más fuerte en las zonas rurales, donde cuenta con un 54% de apoyo frente al 24,5% de Fujimori, según Ipsos.
Sánchez, que fue ministro del encarcelado ex presidente Pedro Castillo y reivindica su legado, se ha presentado como un defensor de los pobres, prometiendo ampliar el papel del Estado en la economía y volver a redactar la Constitución del país, favorable al mercado.
Sin embargo, su campaña ha adoptado un tono más moderado de cara a la segunda vuelta. El legislador de 57 años ha dicho recientemente que mantendría al veterano jefe del banco central, Julio Velarde, a quien había criticado en el pasado, y su equipo económico ha prometido mantener los impuestos, respetando al mismo tiempo las inversiones y los contratos privados.
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