Bloomberg — El regulador financiero de Puerto Rico, designado por el gobierno federal, afirma que podría revocar un contrato de suministro de energía de emergencia de 400 megavatios, valorado en hasta US$5.900 millones a lo largo de 10 años, después de que un supuesto licitador afirmara que el nombre y la firma de su empresa se habían utilizado sin autorización.
La Junta de Supervisión y Administración Financiera declaró en un comunicado emitido a última hora del viernes que un portavoz de Enchanted Rock —con sede en Houston y que ahora opera bajo el nombre de ERock— confirmó que su empresa no formaba parte de la asociación tripartita a la que se adjudicó el contrato en junio.
Power Expectations, una empresa de Florida con escasa experiencia previa a escala industrial, fue la licitadora principal del contrato. Había incluido a Enchanted Rock y a Reyes Contractor LLP, con sede en Puerto Rico, como socios.
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“Debe investigarse esa supuesta tergiversación que podría haberse cometido en relación con la adjudicación del contrato”, señaló la FOMB. “La Junta de Supervisión está barajando sus alternativas, entre las que se incluyen revocar su aprobación del contrato y remitir el asunto a las autoridades pertinentes”.
La FOMB indicó que se le había informado de que Flotek Industries sustituiría a ERock en el acuerdo.
ERock no forma parte del proyecto; su nombre y su firma se utilizaron sin autorización, y la empresa está cooperando con las autoridades en la investigación, según declaró un portavoz de ERock. Ni Power Expectations ni Flotek respondieron a las solicitudes de comentarios fuera del horario laboral.
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Puerto Rico —que cuenta con uno de los suministros eléctricos menos fiables y más caros de todas las jurisdicciones de EE.UU.— convocó una licitación para el suministro de energía de emergencia en marzo de 2025 con el objetivo de reforzar la red eléctrica durante los meses de verano, en los que la demanda es elevada. Un contrato inicial de 800 megavatios fue cancelado tras ser objeto de recursos judiciales.
En julio de 2025 se celebró una segunda ronda, que culminó con la adjudicación del contrato en junio de 2026. A pesar de la urgencia de la propuesta, la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico no presentó el contrato hasta seis meses después de que finalizara la licitación, según señaló la FOMB.
Si bien el acuerdo exige que la empresa comience a suministrar energía entre 90 y 150 días tras la firma, “no se ha informado de ningún avance significativo” casi dos meses después de la firma del contrato, señaló la FOMB.
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