Bloomberg — Las subastas de dólares en Venezuela han sido demasiado limitadas e impredecibles como para estabilizar el bolívar, lo que mantiene bajo presión al mercado paralelo de divisas, según analistas.
Ver más: La historia personal que marcó la cruzada de Donald Trump en Venezuela
Bajo la supervisión del gobierno de EE.UU., tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, la administración interina de Delcy Rodríguez implementó un sistema de subastas a través de un reducido grupo de bancos privados locales para canalizar hacia el sector privado los ingresos provenientes de ventas de petróleo autorizadas por EE.UU. El banco central ya vendió US$300 millones y otros US$200 millones están en camino, según un comunicado difundido el martes.
Las ventas redujeron la brecha entre los tipos de cambio del 180% al 40% la semana pasada, pero desde entonces volvió a ampliarse hasta máximos del 50%. Las subastas han sufrido demoras operativas y falta de transparencia, ya que el gobierno no ha informado cómo se están asignando los dólares.
El tipo de cambio paralelo se mantiene por encima de los 500 bolívares por dólar, mientras que el oficial se ubicaba en 367 bolívares por dólar el viernes.
“Obviamente hay una demanda que se aplacó, pero no está totalmente satisfecha”, dijo Tamara Herrera, directora de la firma de análisis financiero Síntesis Financiera en Caracas, que sigue los flujos oficiales de dólares. “Lo conveniente sería que muy pronto se conozca la dinámica que va a regir a las subastas, su frecuencia y que no sea un asunto incierto o errático, porque no contribuye a la estabilidad”.
La intervención en el mercado cambiario fue un elemento clave de la estrategia del gobierno para frenar la caída del bolívar, lo que ayudó a poner fin hace cuatro años a uno de los episodios de hiperinflación más largos en la historia. Antes de que la administración Trump endureciera las restricciones petroleras el año pasado, el banco central vendía dólares de manera directa y regular a través del sistema bancario del país. El tipo de cambio oficial surge del promedio ponderado de esas operaciones y se mantenía controlado mediante intervenciones oficiales.
Sin embargo, la oferta de dólares del gobierno se detuvo casi por completo a mediados de diciembre, en medio de un bloqueo de EE.UU. a buques sancionados que transportaban petróleo venezolano. A partir de entonces, compradores han debido recurrir al mercado paralelo, y la cotización en plataformas cripto casi se duplicó tras la detención de Maduro.
Luego llegaron las subastas. En el comunicado del martes, el banco central reconoció que el sistema requiere “un período de adaptación técnica”. Las autoridades también prometieron incorporar más bancos en el futuro, así como otros mecanismos de venta.
“Si no se amplía el número de bancos participantes ni se establecen reglas más claras y predecibles de participación en las subastas, es probable que la brecha cambiaria vuelva a ampliarse”, escribió el economista y consultor venezolano Asdrúbal Oliveros en una publicación en redes sociales.
Ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU. el miércoles, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que hay “probablemente otros US$2.500 millones a US$3.000 millones” para ser vendidos a través del sistema actual, el cual no considera permanente.
Rubio añadió que el dinero proveniente del petróleo venezolano se transfiere desde una cuenta bancaria temporal establecida en Catar, ya que EE.UU. no ha reconocido oficialmente a la administración de Rodríguez. También mencionó el riesgo de que los fondos puedan ser embargados por acreedores si “tocaran un banco estadounidense”.
La administración Trump autorizó a dos de los mayores traders de materias primas del mundo a vender petróleo venezolano. Eso reavivó las expectativas de que parte de los ingresos llegue al debilitado mercado cambiario, ayudando a estabilizar el bolívar tras semanas de fuertes oscilaciones.
Lea más en Bloomberg.com