Del oro al cobre y al litio: Bank of America cambia sus proyecciones para los metales

La entidad atribuye la revisión a una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, un dólar fortalecido y una recuperación de la oferta en algunos mercados, aunque mantiene perspectivas favorables para el cobre y prevé un cambio de ciclo para el litio.

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Bloomberg Línea — Bank of America (BAC) rebajó sus previsiones para la mayoría de los metales al considerar que el mercado afronta un panorama menos favorable durante los próximos meses.

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La entidad atribuye el ajuste a una combinación de una política monetaria estadounidense más restrictiva, un dólar fortalecido y un contexto macroeconómico que sigue limitando la actividad manufacturera, aunque mantiene una visión más favorable para algunos metales una vez avance 2027.

Los analistas consideran que la disminución del riesgo inmediato de una crisis energética tras la reducción de las tensiones en Medio Oriente no ha sido suficiente para mejorar las perspectivas del sector.

Al contrario, advierten que “el trasfondo para los metales extraídos debería seguir siendo desafiante hasta el otoño”, un escenario que llevó a revisar especialmente las previsiones para los metales preciosos y los industriales.

La revisión refleja diferencias entre los distintos mercados. Mientras el endurecimiento monetario sigue presionando al oro, la fortaleza estructural de la demanda ligada a la electrificación continúa sosteniendo las perspectivas de largo plazo para metales como el cobre y el aluminio.

En paralelo, el litio comienza a dejar atrás el impulso generado por los recortes de producción en China a medida que la oferta vuelve a crecer.

El oro lidera los recortes entre los metales preciosos

El mayor ajuste corresponde al oro. Bank of America redujo su previsión promedio para 2026 un 14,4%, hasta US$4.360 por onza, aunque mantiene un objetivo de US$4.813 por onza para 2027, un descenso del 2,3% respecto a su estimación anterior.

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La revisión responde principalmente al cambio en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense. “Estamos reduciendo las previsiones promedio del oro para 2026 en un 14% hasta US$4.360 por onza por una Reserva Federal más agresiva, pero seguimos viendo posible alcanzar US$5.000 por onza una vez termine el ciclo de endurecimiento”, dijeron los analistas.

El informe explica que la reciente corrección del metal precioso llegó después de varios máximos históricos y estuvo impulsada por una reevaluación de la política monetaria de Estados Unidos tras el repunte de la inflación asociado al conflicto con Irán.

Esa combinación redujo el atractivo financiero del oro al elevar las expectativas de nuevas subidas de tasas y fortalecer al dólar, dos factores que suelen presionar sus cotizaciones.

No obstante, Bank of America considera que ese escenario podría revertirse durante 2027 si la Reserva Federal pone fin al ciclo de alzas de tasas y el dólar comienza a debilitarse, circunstancias que volverían a favorecer la demanda de activos refugio.

La plata también sufrió un importante ajuste. La entidad redujo su previsión para 2026 un 21,1%, hasta US$67,77 por onza, mientras que para 2027 la estimación quedó en US$69,58 por onza, un 6% por debajo del cálculo previo. Además del contexto macroeconómico, el informe incorpora la preocupación por una futura moderación de la demanda del sector solar después de que los fabricantes redujeran el uso de este metal.

En el caso del platino, la previsión para 2026 descendió 27,6%, hasta US$1.793 por onza, mientras que para 2027 se redujo un 19,4%, hasta US$1.550 por onza. Bank of America argumenta que la normalización de las interrupciones comerciales, un mercado menos ajustado y las salidas persistentes de capital de los ETF reducen el respaldo para el metal.

El paladio también fue objeto de una revisión significativa. La entidad recortó su estimación para 2026 un 28,6%, hasta US$1.340 por onza, y para 2027 un 16,1%, hasta US$1.100 por onza. El informe prevé que el mercado pase a registrar un superávit moderado tras varios años de déficit, aunque añade que los recortes de producción en Rusia limitarían nuevas caídas.

El cobre mantiene respaldo estructural

Entre los metales industriales, el cobre conserva la visión más constructiva. Bank of America redujo su previsión para 2026 un 3,3%, hasta US$12.888 por tonelada, y la de 2027 un 1,6%, hasta US$15.250 por tonelada.

Aunque la actividad manufacturera mundial continúa mostrando debilidad, el banco sostiene que el mercado seguirá registrando déficit tanto este año como el próximo gracias a la demanda asociada a la electrificación de la economía y a las restricciones de oferta. Según los analistas, “vemos obstáculos a corto plazo, pero también destacamos que el mercado probablemente estará en déficit este año y el próximo, lo que en última instancia debería ser constructivo”.

El aluminio también fue revisado a la baja. La previsión promedio para 2026 cayó 8,6%, hasta US$3.292 por tonelada, mientras que la de 2027 descendió 11,6%, hasta US$3.813 por tonelada. El ajuste refleja el aumento de la producción en China e Indonesia, una mayor oferta procedente de Medio Oriente y el reinicio de fundiciones en Estados Unidos y Europa.

Sin embargo, Bank of America mantiene la expectativa de déficit para este mercado, por lo que espera una recuperación de precios después del verano.

En el níquel, la entidad redujo la previsión para 2026 un 4,3%, hasta US$18.024 por tonelada, mientras mantuvo sin cambios la de 2027 en US$19.000 por tonelada. El informe considera que los recortes de producción impuestos por Indonesia han contribuido a reequilibrar el mercado, aunque una relajación parcial de esas restricciones limitaría nuevas subidas de precios.

El zinc constituye una excepción parcial. Bank of America elevó ligeramente un 2% la previsión para 2026, hasta US$3.375 por tonelada, y mantuvo sin cambios la de 2027 en US$2.750 por tonelada. El banco espera un superávit mundial el próximo año, aunque concentrado en China, mientras que fuera del país la oferta seguirá siendo ajustada.

El litio pierde impulso mientras aumenta la oferta

El cambio más significativo entre los materiales vinculados a la transición energética corresponde al litio. Bank of America considera que el fuerte mercado alcista iniciado tras las restricciones de producción impuestas por China en 2025 comienza a perder fuerza a medida que la oferta vuelve a expandirse.

Los analistas sostienen que “el mercado del litio debería volver gradualmente al superávit, lo que nos lleva a recortar nuestras previsiones”.

La entidad redujo la previsión del carbonato de litio para 2026 un 3,6%, hasta US$19.328 por tonelada, mientras que para 2027 la rebajó 19,6%, hasta US$15.000 por tonelada.

En el hidróxido de litio, el recorte fue aún mayor. La previsión para 2026 descendió 10,1%, hasta US$17.817 por tonelada, y la de 2027 cayó 33,1%, hasta US$13.500 por tonelada.

Pese a ello, Bank of America mantiene una visión favorable sobre la demanda estructural. El desarrollo de sistemas de almacenamiento energético seguirá impulsando el consumo de litio y podría representar cerca de un tercio del crecimiento de la demanda durante este año.

Sin embargo, el banco advierte que la futura expansión de las baterías de sodio constituye un factor que el mercado seguirá de cerca por su potencial para moderar el crecimiento del consumo de litio en los próximos años.