El banco mantiene una visión favorable sobre la renta variable, mientras recomienda cautela en bonos, crédito y petróleo por la incertidumbre geopolítica y la evolución de la política monetaria.
El oro y la plata atraviesan un periodo de presión por el repunte del petróleo, la fortaleza del dólar y la expectativa de tasas de interés altas en Estados Unidos.
El mercado evaluó el impacto del conflicto en Medio Oriente y aguardó resultados clave de Alphabet y Tesla para medir el avance del ciclo de inversión en IA.
El rebote de las acciones de semiconductores impulsó a Wall Street, mientras los inversionistas siguieron atentos a la escalada del conflicto en Medio Oriente, el alza del petróleo y la inminente temporada de resultados de las grandes tecnológicas.
El banco considera que el mercado alcista de largo plazo del oro permanece intacto, pero advierte de que la corrección podría extenderse durante la segunda mitad de 2026.
El oro retrocedió tras la escalada de tensiones entre EE.UU. e Irán, mientras los inversores evalúan el impacto de mayores precios de la energía y las posibles implicaciones para la política monetaria de la Fed.
El oro cotizó cerca de los US$4.020 la onza, mientras los inversionistas evalúan el impacto del conflicto en Medio Oriente y esperan los datos de inflación de EE.UU.
El crudo brent superó los US$83 después de que el presidente Donald Trump anunciara que Estados Unidos reiniciaría el bloqueo a los barcos iraníes que transitan por el estrecho de Ormuz.
El oro al contado cayó hasta un 1,6%, cerca de US$4.050 la onza, mientras el repunte del petróleo y los temores inflacionarios aumentan las expectativas de mayores tasas de interés por parte de la Fed.