El interés de los bancos centrales por el oro sigue intacto ante el comportamiento del metal durante las crisis, su capacidad para preservar el valor y sus beneficios de diversificación.
El cobre se acercó a los US$14.000 por tonelada y el aluminio alcanzó máximos de más de cuatro años, impulsados por los riesgos de suministro en Medio Oriente y las expectativas de una fuerte demanda global.
Chile, Perú, Brasil, Indonesia y China figuran entre las economías que podrían beneficiarse del auge de la infraestructura vinculada a la IA y la robótica humanoide, según el banco británico.
El cobre superó los US$14.000 por tonelada y se acercó a su récord histórico debido a crecientes riesgos de suministro e interrupciones en minas alrededor del mundo.
Los metales, desde el cobre hasta el zinc, se han mostrado resistentes ante la guerra de Medio Oriente, en parte gracias a los indicios de que la demanda supera a la oferta.