Bloomberg — Deutsche Bank AG (DB) redujo sus previsiones sobre el precio del oro hasta en un 22%, a medida que los inversores se muestran más cautelosos ante las perspectivas de la política monetaria estadounidense y disminuye la demanda de inversión en el metal precioso.
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Ahora se prevé que el oro alcance los US$4.300 la onza en el tercer trimestre, lo que supone un descenso de más de una quinta parte con respecto a las previsiones anteriores, y los US$4.800 en los últimos tres meses, un 17% menos, según ha señalado Michael Hsueh, analista de investigación, en una nota. Ambos objetivos revisados siguen implicando que se espera que los precios suban desde los niveles actuales, por debajo de los US$4.100, aunque son notablemente menos optimistas que antes.
La perspectiva más cautelosa de Deutsche Bank se produce tras la decisión tomada la semana pasada por Goldman Sachs Group Inc. (GS), que recortó US$500 de su previsión de fin de año, hasta los US$4.900 la onza, ya que ahora no prevé recortes de tasas de interés por parte del banco central estadounidense este año.

El oro se ha desplomado casi un 12% en lo que va de trimestre, ya que la guerra en Medio Oriente provocó inicialmente un repunte de los precios de la energía, lo que avivó las expectativas de una política monetaria más restrictiva. En su última reunión para fijar las tasas de interés, los miembros de la Reserva Federal optaron por mantener la política sin cambios, pero dieron señales de un creciente apoyo a las subidas. Al mismo tiempo, el nuevo presidente, Kevin Warsh, se comprometió a restablecer la estabilidad de los precios.
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“La reevaluación de la Fed, junto con los sólidos datos macroeconómicos de EE.UU., ha desempeñado un papel fundamental en la caída del oro”, afirmó Hsueh. El objetivo del banco para el cuarto trimestre se basa en la previsión de que la Fed seguirá manteniendo las tasas estables, pero, en caso de que se produzcan entre tres y cuatro subidas, el oro podría caer hasta unos US$3.800, añadió.
Las continuas ventas de fondos cotizados en bolsa respaldados por oro han puesto de manifiesto que el apoyo habitual a este metal “brilla por su ausencia”, escribió. Por su parte, en China, el descuento del metal en el mercado nacional respecto a los precios de la Comex sugiere que las importaciones no supondrán un apoyo para el mercado, señaló.
En el lado positivo, “el único pilar que se mantiene sólido es la demanda de los bancos centrales, y esperamos que siga siendo así durante algún tiempo”, afirmó.
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El oro al contado se hundió hasta un 2,4% el martes, situándose justo por encima de los US$4.090 la onza, mientras que la plata —un metal precioso mucho más barato que tiende a seguir al oro, con movimientos que suelen ser más amplificados— perdió hasta un 5%. Tras alcanzar un récord cercano a los US$5.600 la onza a finales de enero, los precios del oro han cedido ya más del 5% en lo que va de año.
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