El prestamista alemán está trabajando con Google Cloud de Alphabet para desarrollar un gran modelo lingüístico que detecte anomalías en órdenes, operaciones y movimientos del mercado.
Deutsche Bank advierte que la inteligencia artificial acelera una reasignación sectorial en Wall Street, con presión sobre software y finanzas y un debate creciente sobre valoraciones.
La fuerte corrección en el oro revela su vulnerabilidad a cambios en el apetito de riesgo global. La salida masiva de capital desde derivados y fondos apalancados forzó ventas por más de US$4.000 millones.
El avance del índice se apoya en el boom de la inteligencia artificial, expectativas de ganancias sólidas y estímulo fiscal bajo la administración Trump.
El oro, la plata y el cobre marcarán el nuevo paradigma de precios hasta 2026, impulsados por tensiones geopolíticas, acumulación de reservas y menor dependencia del dólar.
Wall Street se divide tras los resultados de Netflix: ingresos por encima del consenso, pero previsiones operativas más débiles y expectativas de que la acción vuelva a subir.
Un informe de George Saravelos, jefe global de investigación FX de Deutsche Bank, recuerda que el Viejo Continente es el principal financista de Estados Unidos.
El banco cree que será un año clave para la inteligencia artificial, marcado por el desencanto empresarial, tensiones en la cadena de suministro y una creciente presión regulatoria.
El país está ofreciendo bonos denominados en dólares con vencimiento a tres, cinco y siete años, con precios iniciales de alrededor del 6%, 6,75% y 7,1%, respectivamente.
El banco alemán publicó su lista Fresh Money Conviction con ideas de inversión para el primer trimestre del año. La selección combina nombres defensivos y cíclicos con alto potencial de recuperación de múltiplos.
Wall Street arranca 2026 con estimaciones para el S&P 500, en medio de expectativas de recortes de tasas, impulso fiscal y un nuevo ciclo de inversión tecnológica.
El banco alemán advierte que la combinación de estímulo fiscal y monetario en economías avanzadas podría reactivar las presiones inflacionarias y obligar a los bancos centrales a endurecer su postura antes de lo previsto.