Bloomberg Línea — UBS (UBS) dice que las materias primas han tenido un desempeño mixto en lo corrido del año, con la energía liderando las ganancias, mientras que los metales, los productos agrícolas y otros soft commodities mostraron comportamientos diferenciados.
El panorama de las principales materias primas ha estado influenciado sobre todo por las tensiones geopolíticas, las disrupciones de oferta y cambios en la demanda global en medio de la guerra en Medio Oriente.
“En general, las materias primas han tenido un año sólido, impulsadas por el sector energético”, dijeron en una nota los analistas de UBS Giovanni Staunovo, Wayne Gordon y Dominic Schnider. “Aunque los resultados son dispares dentro de esta clase de activos, todos los sectores de materias primas contribuyeron al rendimiento”.

En su visión, mantener una asignación a las materias primas, con énfasis en la gestión activa, “puede ayudar a los inversionistas a protegerse contra la inflación y las crisis de suministro energético”.
La entidad financiera suiza explica que los flujos de energía a través del estrecho de Ormuz han permanecido restringidos durante casi tres meses y el impacto sobre los niveles de inventarios de petróleo “comienza a hacerse más evidente”.
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Los inventarios globales observados de crudo cayeron en conjunto 246 millones de barriles entre marzo y abril, hasta 7.950 millones de barriles al cierre de abril, según cifras citadas de la Agencia Internacional de Energía (IEA).
Y aunque en los últimos días UBS reseña que han surgido más reportes de buques atravesando el estrecho de Ormuz, “la realidad sobre el terreno sigue sugiriendo una caída masiva en las exportaciones”.
Si bien los envíos de crudo desde la región promediaron 19 millones de barriles diarios en enero y febrero, hasta ahora en mayo se ubican en apenas 7,85 millones de barriles diarios.
Mientras continúen restringidos los flujos a través del estrecho de Ormuz, UBS ve presiones alcistas sobre los precios.
En este marco, han elevado sus proyecciones para septiembre en US$10 por barril, hasta US$105 para el Brent y US$97 para el WTI.
Asimismo, han aumentado sus previsiones para diciembre y marzo en US$5 por barril.
Para los analistas de UBS, “la incertidumbre alrededor de estas proyecciones sigue siendo alta, ya que dependen de cómo evolucione el conflicto, qué infraestructura energética resulte afectada y cuándo se reanuden los flujos por el estrecho de Ormuz”.
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En el corto plazo, “creemos que los riesgos siguen inclinados al alza”.
De hecho, si la interrupción del suministro se prolonga, “los precios podrían dispararse en el corto plazo y desencadenar una destrucción significativa de demanda”.
En dicho escenario, el Brent probablemente cotizaría por encima de US$150 por barril.
A pesar de la incertidumbre, la esperanza ha vuelto a los mercados ante el optimismo por un posible acuerdo entre EE.UU. e Irán.
Bloomberg informó el domingo que altos funcionarios estadounidenses afirmaron que Estados Unidos e Irán se acercaban a un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, aunque la aprobación final por ambas partes aún podría tardar varios días.
Perspectivas sobre metales

Los analistas de UBS consideran que el oro seguirá funcionando como cobertura geopolítica, con el respaldo adicional de la demanda de bancos centrales y las preocupaciones sobre el crecimiento económico.
En el corto plazo, proyectan que una mayor inflación y el cambio en las expectativas de los bancos centrales hacia alzas de tasas representan un obstáculo para el metal precioso.
Más adelante, consideran que el oro podría seguir apoyado por la incertidumbre política en Estados Unidos, un dólar más débil, posibles recortes de tasas de la Reserva Federal y la continua demanda de bancos centrales, lo que también podría impulsar los flujos hacia los ETF.
“La demanda de inversión sigue liderando las compras, impulsada por fuertes adquisiciones de lingotes y monedas, así como por una acumulación sostenida de los bancos centrales”, indicaron los estrategas.
En este marco, mantuvieron su proyección de demanda para 2026 en 900 toneladas métricas.
Sobre los precios de los metales industriales, los analistas dijeron que estos se han recuperado con un patrón en “V” tras la caída inducida por la guerra.
La dinámica de los metales industriales reflejaría en gran medida la recuperación de otros activos de riesgo, mostrando una notable resiliencia pese al elevado costo de la energía.
Los metales con mayor consumo de energía, como el aluminio, han sido los que mejor se han comportado debido a las restricciones de oferta vinculadas al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El níquel también ha subido por las limitaciones de producción en Indonesia y la mayor demanda ligada a la electrificación.
En cambio, otros metales industriales se mantienen con variaciones moderadas respecto a sus niveles previos al conflicto.
En el corto plazo, “las preocupaciones por la demanda han sido reemplazadas por la expectativa de que la actual crisis energética acelere las inversiones en electrificación, apoyando así la demanda de metales”, dice el documento. “Compartimos esta visión y consideramos que los mayores costos de producción son un factor adicional que respalda precios sólidos para los metales”.
Bienes agrícolas

Los mercados agrícolas han mostrado comportamientos mixtos en mayo, influenciados por acuerdos comerciales entre Estados Unidos y China y por cambios en la oferta y demanda global de granos.
Destacó el compromiso de China de aumentar sus compras de productos agrícolas estadounidenses, especialmente soja.
Puntualmente, China se comprometió a comprar aproximadamente US$17.000 millones anuales en productos agrícolas estadounidenses entre 2026 y 2028.
En los granos, según UBS, el maíz se mantiene como el más favorable por menores inventarios y fuertes exportaciones, mientras que el trigo está respaldado por stocks ajustados y riesgos climáticos.
La soja presenta un panorama más equilibrado, con inventarios globales más ajustados pero expectativas de mayor siembra en Estados Unidos.
“Los inventarios globales de soja se han ajustado y, aunque las proyecciones para la próxima cosecha de Brasil son optimistas, el aumento de los costos de financiamiento y las presiones en el sector agrícola brasileño podrían moderar esas expectativas”, indica el documento.
En las materias primas blandas, el azúcar sigue siendo la apuesta más positiva, mientras que el cacao y el café enfrentan riesgos climáticos, indicaron los analistas.
De acuerdo con los analistas, “el cacao ha tenido un desempeño inferior en lo corrido del año” y “los crecientes riesgos climáticos asociados a El Niño sugieren que la mejora reciente en la oferta de África Occidental podría ser temporal”.
De igual forma, la producción de café en Vietnam también podría verse afectada por El Niño.
En el caso de la ganadería, se esperan precios al alza en la segunda mitad del año debido a una menor oferta de ganado en Estados Unidos y restricciones en el crecimiento de la producción.
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