Algunos de los principales bancos de Wall Street ajustaron sus proyecciones para 2026 tras el shock energético provocado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Desde el estallido de la guerra a finales de febrero, los mercados han incrementado las apuestas a una subida de las tasas de interés en las principales economías.
El conflicto en Medio Oriente llevó a UBS a recortar sus objetivos para el S&P 500 hacia 2026, en un escenario de petróleo más alto y retraso en recortes de la Fed.
En una carta, Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, compartió una guía para navegar la volatilidad de los mercados en un entorno marcado por riesgos geopolíticos.
La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.
El metal registró su peor caída en más de cuatro décadas la semana pasada en medio del conflicto en Medio Oriente, en un mercado que ha desplazado su rol tradicional como refugio.
El banco suizo afirma que la corrección reciente del oro no invalida su utilidad como diversificador de portafolio, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, presión inflacionaria y dudas sobre la política de la Fed.
El gobierno suizo se prepara para fijar en abril el alcance de los nuevos colchones de capital que busca imponer a UBS para reforzar la solidez del banco.
Así lo revela el estudio Trends in Philanthropy 2026, concluido por UBS a partir de entrevistas con clientes y de las conclusiones del informe Global Family Office Report 2025, al que Bloomberg Línea accedió en primicia.